La ira o el aislamiento comunicativo perjudican la imagen de los líderes

Ser un líder supone ser un guía para los empleados tanto en lo que se refiere a liderar un proyecto, conociendo qué pasos dar y cuándo darlos, como a ser la persona que debe guiar la proyección profesional del equipo con el que trabaja, enseñándoles a sacar su máximo potencial y avanzar juntos en el crecimiento del negocio. Por ello, aprender a comunicarse de forma correcta con las personas que lideramos, es fundamental para llevar a ‘buen puerto’ dicha tarea.

Un artículo publicado en INC ha enumerado los 4 principios básicos que los líderes tienen en cuanto a comunicación empezando por el control emocional.

La ira es un gran obstáculo a la hora de alcanzar acuerdos o llegar a soluciones conjuntas. Por ello, saber controlar las propias emociones, especialmente en situaciones de tensión, supone disponer de una buena herramienta para asegurar que el mensaje llega al receptor sin interrupciones emocionales o malentendidos.

Para controlar los ataques de ira, INC recomienda tomarse una pausa antes de hablar, con el objetivo de no perder el control. Hay que tratar de pensar en las consecuencias que un mal manejo de la situación podría provocar a nivel general de la empresa.

También es importante conocer la razón por la que se está enfadado y si esa causa tiene una solución alternativa. Para ello, se puede establecer conversaciones con otras personas para que aporten su punto de vista y relativicen el problema.

En segundo lugar, se encuentra la escucha. Saber entender lo que las otras personas están tratando de transmitir, más allá de las palabras es importante a la hora de aprender a identificar sus necesidades, dudas o problemas personales que, después, pueden desembocar en un problema mayor que afecte a su trabajo y, en última instancia, a la empresa. Los líderes impulsados por la soberbia les cuestan desprenderse de sus propias voces interiores porque piensan que siempre tienen razón.

El tercer valor que poseen los buenos líderes es la honestidad en lo que se está comunicando. La transparencia es un elemento muy valorado por los empleados y más allá de ofrecer datos reales sobre la situación de la organización. Implica una forma de comunicar asentada en criterios como la empatía y la presentación de la realidad. Tomarse un tiempo para explicar el motivo por el cual se toman determinadas decisiones.

Finalmente, se encuentra el hecho de ser fiel a las promesas que se lanzan. ‘Tener palabra’ refuerza la confianza que los trabajadores depositan en su guía, y lo mejor para cumplir esas promesas es establecer un plan previo de actuación que permita alcanzar los objetivos marcados

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *