Resultado de imagen de AGUA DE JENGIBRE. ¿NO TE SUENA REALMENTE APETECIBLE? PUES DEBERÍA

Esta raíz es un rizoma perteneciente a la familia de las zingiberáceas, un tallo subterráneo que crece indefinidamente en forma horizontal y al que le salen raíces, nudos y brotes herbáceos

 

Desde su llegada a Asia hace ya miles de años, según la leyenda, gracias al emperador chino Shennong, el jengibre se ha posicionado como uno de los alimentos más saludables y terapéuticos del planeta. Se trata de una raíz de sabor picante, similar al ajo, y cuya apariencia causa cierto recelo entre algunos comensales. En cuanto a su uso en la cocina, el jengibre se utiliza en toda clase de elaboraciones: mariscos, encurtidos, salsas, carnes, pescados y los platos más exóticos. Sin embargo, existe una receta que aprovecha y saca el máximo partido a todas las propiedades nutricionales de dicho ingrediente: el agua de jengibre.

Un trago ‘milagroso’

Tomar diariamente un vaso de agua de jengibre en ayunas tiene multitud de beneficios para la salud del individuo. Un poder al que podemos añadir las cualidades de otros ingredientes igual de saludables como el limón, la canela o la menta, creando una combinación de lo más potente y satisfactoria. Eso sí, siempre y cuando el consumidor no tenga fiebre, sufra de tensión arterial alta, tome anticoagulantes o, si es mujer, esté embarazada, pues el jengibre es un alimento que aumenta la temperatura corporal. Conociendo estas contraindicaciones, ¿en qué aspectos ayuda esta raíz a nuestro organismo?

  • Mejora la digestión. El jengibre estimula los movimientos intestinales, la absorción de nutrientes y, al mismo tiempo, elimina todas aquellas toxinas que no son necesarias para el buen funcionamiento del cuerpo.
  • Regula los niveles de azúcar.Uno de los puntos clave por los que el jengibre es un alimento de lo más recomendable a la hora de bajar de peso. Esta infusión equilibra los niveles de azúcar en nuestro organismo, previniendo también la diabetes y sus efectos secundarios.
  • Acelera el metabolismo. Como ya hemos visto, el agua de jengibre es famosa por sus propiedades termogénicas, es decir, generan un mayor gasto energético. Esto se traduce en una aceleración del metabolismo y en la reducción de grasa en personas obesas.
  • Fuerte antiinflamatorio.“Puede reducir significativamente la inflamación de las articulaciones y el dolor, especialmente en condiciones tales como osteoartritis y reumatismo”, revelan desde el portal Salud180.

Recientemente se ha demostrado la eficacia del jengibre para combatir enfermedades infecciosas

  • Un aliado contra el colesterol.El agua de jengibre también reduce considerablemente el colesterol a través de la disminución de los niveles séricos y hepáticos del mismo. Además, disminuye la presión arterial, previene el estrechamiento de las arterias del corazón, diluye la sangre y lucha contra los radicales libres.
  • Efecto saciante. Al igual que otras bebidas como el té, el agua de jengibre es capaz de calmar la sensación de apetito y provocar un efecto saciante en el estómago. Unas propiedades diuréticas a las que se une también la activación de los riñones para orinar más a menudo.
  • Adiós a las bacterias. “Recientemente se ha demostrado la eficacia del jengibre para combatir enfermedades infecciosas provocadas por las bacterias Escherichia coli, Proteus vulgaris, Salmonella typhimurium, Staphylococcus aureus y Streptococcus viridans”, aseguran desde la tienda de desarrollo sostenibleInkanal.

Agua de jengibre también en casa

Su sencillo método de elaboración hace del agua de jengibre un trago de lo más recurrente en cualquier hogar del mundo. No obstante, los expertos recomiendan consumir únicamente entre uno y dos gramos de jengibre al día; una cantidad más que suficiente para aprovechar todos sus beneficios. Y si es fresco, muchísimo mejor. “Aunque se recomienda tomarla a primera hora, si prefieres hacerlo de otra manera, no perderá sus propiedades si la viertes en un termo y la ingieres durante el día. Tampoco hay una cantidad límite; puedes ingerir tanto como te apetezca”, aconsejan desde el portal Mejor con Salud con relación a la bebida. Bajo esta premisa, nos ponemos manos a la obra para preparar una buena ración de agua de jengibre.

Ingredientes:

  • 1 litro de agua (cuatro tazas)
  • 4 cucharadas de jengibre rallado o en rodajas
  • Zumo de dos limones (opcional)

Como cualquier otra infusión, lo primero es calentar el agua. Cuando esta alcance su punto de ebullición, añadimos el jengibre. Para que la decocción se realice con éxito, la mezcla debe permanecer en el fuego durante unos diez minutos, para después retirarla. A continuación, lo dejamos reposar otros quince minutos, de esta forma adquirirá la temperatura adecuada y sus propiedades nutricionales se asentarán por completo.

 

Pasado ese tiempo, colamos la infusión. Luego es el consumidor quien decide si se toma el agua de jengibre caliente o fría, da igual la elección, sus beneficios permanecerán inalterables. Como ya hemos recomendado anteriormente, el ingrediente protagonista puede recibir el apoyo de otros igual de saludables como el limón o la miel. Y recuerda: lo mejor es recurrir a ella en ayunas, todos los días y durante seis meses. Así todas las toxinas del organismo serán eliminadas y podréis quemar una cantidad prudencial de grasa.

Verónica Mollejo

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