Resultado de imagen de EL MÉTODO JAPONÉS PARA VIVIR EN ARMONÍA CON LO QUE TIENES

El gurú nipón Ken Honda da las claves para mantener una relación sana con el dinero y enseña que la felicidad no la aporta la riqueza repentina

Para muchos el único propósito que tiene la vida es ser feliz. Nos esforzamos por encontrar el método que nos permita disfrutar de la existencia, ya sea dejando pasar el mundo a nuestro alrededor, esforzándonos por posicionarnos socialmente, engordar una cuenta bancaria, llenar la vida de experiencias o dejar un legado artístico. Lo cierto es cada uno tiene su modo y los japoneses emplean el suyo propio para vivir en armonía con lo que tienen.

Millones de personas ya han descubierto la fórmula para ser feliz con el dinero que poseen de Ken Honda, gurú nipón y autor superventas con más de 7 millones de ejemplares vendidos. Apodado «el método Marie Kondo para las finanzas personales», el sistema se ha convertido en indispensable para una de cada 20 personas en el territorio asiático. En su último libro ‘Dinero feliz’ da las claves para mantener una relación sana con el dinero y nos enseña que la felicidad no la aporta la riqueza repentina, sino el saber gestionar correctamente lo que tenemos.

Honda da las claves para evitar el miedo, el estrés, la rabia, el enfado y el desgaste de las relaciones personales que puede provocar el dinero

A menudo, el capital provoca miedo, estrés, rabia, enfado o incluso contribuye al desgaste de las relaciones personales. Por ello, es recomendable darle la importancia que merece y no depender de él en exceso. En el libro plantea dos cuestiones principales: ¿Cuál es tu personalidad en referencia al dinero? ¿Deseas mantener una relación más sana con él?

Las personalidades y el dinero

Cuando se trata de dinero, existen dos actitudes: o haces un buen uso o él hace uso de ti. Es posible que nos convirtamos en esclavos de lo económico, y esto se debe a que las decisiones que tomamos en nuestro pasado nos controlan. Lo principal en esta situación es enfrentarnos a aquello que nos da miedo; descubrir qué hemos aprendido del dinero a través de nuestros padres y abuelos; y entender por qué el dinero ha terminado por controlarnos.

Honda explica que, por lo general, existen cinco tipos de personalidades relacionadas con el dinero: «El indiferente, el ermitaño, el acaparador, el derrochador y el adicto a fabricar dinero». Estos caracteres se combinan entre sí para formar subtipos que nos definen como partícipes en el uso del dinero. La actitud que cada uno tiene hacia lo económico está muy ligada a cómo nos han educado desde pequeños y muchas veces nos limita a la hora de ser felices con lo que tenemos. Superar obstáculos como la ansiedad, el miedo, la duda, la culpa o el autodesprecio es posible y fundamental para abrir las puertas a nuevas posibilidades.

Ser capaces de decir gracias, incluso en las situaciones en que las cosas no salen bien, nos permite estar agradecidos con nuestro yo interior

No hay un solo camino hacia la libertad económica. De hecho, existen diferentes vías de acceso, dependiendo de la personalidad y del estilo de vida que quieras llevar. Si tu deseo no es vivir en el campo y preocuparte el mínimo posible por el dinero, sino generar unos ahorros que te permitan vivir la vida que deseas, estos consejos te resultarán útiles.

Cambia la mentalidad de la escasez

El gurú nipón señala que en estos tiempos la sociedad vive obsesionada con el dinero, por ello, el primer paso que se debe dar hacia la felicidad es liberarse del peso de la posesión, y esto se consigue cambiando la mentalidad. La concepción de que no hay suficiente dinero en el mundo limita nuestro potencial, por lo que reajustar nuestra forma de pensar nos ayudará a liberarnos.

Perdona y deja que tus heridas del dinero se curen

Nuestra actitud hacia el dinero es en gran parte heredada, por lo que debemos romper el círculo del «dinero infeliz» que hemos aprendido de forma indirecta y perdonar a aquellos que han cometido errores, incluido a nosotros mismos, porque nadie es perfecto. Ahí comienza el proceso de curación de esas heridas que nos impiden ser felices, el segundo paso de su método. A partir de este momento, nos encaminaremos hacia nuestra propia corriente de «dinero feliz».

Descubre tus dones

Todos nacemos con un talento que puede que aún esté por descubrir, pero que es necesario cultivar y compartir con el mundo. Para ello, -tercer paso- a veces debemos dejar el pasado atrás, y así poner movimiento al flujo del dinero feliz. Las personas de éxito en cualquier campo suelen adorar su trabajo, por lo que una vez que descubras cuál es tu don, todo lo que antes te parecían dificultades y obstáculos se tornarán en retos o nuevas aventuras. Cuando dejamos de limitarnos por nuestro propio pasado es cuando comenzamos a sentirnos bien con nosotros mismos.

Confía en la vida

El gurú plantea como cuarto paso que confiar en nosotros mismos y en las personas que nos rodean es la clave para que la vida sea sencilla, ya que la confianza es lo contrario al miedo, y confiar en la vida significa centrarse en el presente y dejar de preocuparse por el futuro. En la confianza habitan la creatividad y la libertad que el miedo frena con las expectativas. Cuando aprovechamos tanto lo positivo como lo negativo que la vida nos ofrece, se aplaca la ansiedad que nos detiene y comenzamos a ser nosotros mismos.

Di gracias siempre que puedas

Expresar gratitud hacia la energía que fluye en nuestras vidas permite que el dar y el recibir se conviertan en una forma de vida, es el último consejo del nipón: «Cuando la energía positiva de la gratitud entra en juego, damos pie a que el dinero entre con más facilidad en nuestras vidas».

Es habitual encontrarse con dos tipos de personas: las que se muestran agradecidas de lo que tienen y las que se quejan constantemente. Como es de esperar, las personas que saben apreciar la vida atraen más a más gente y, con ello, también las oportunidades. Ser capaces de decir gracias incluso en las situaciones en las que las cosas no salen bien nos permite estar agradecidos con nuestro yo interior. El flujo de la gratitud abre las puertas a un sinfín de posibilidades y a una vida llena de dinero feliz.

El gurú explica que la vida está hecha de experiencias, y lo memorable es aquello que vivimos, así como nuestros seres queridos. El dinero no es lo más importante de la vida, sino las personas, es decir, tú. Céntrate en llenar tu vida de cosas que te hagan feliz y en gastar tanto tu tiempo como tu dinero y energía en aquellas personas que te importan. Si lo piensas bien, aquello que te hace feliz seguramente no requiera demasiado dinero. La creatividad, el riesgo, la esperanza, la gratitud y la abundancia abren las puertas a oportunidades nuevas y esperanzadoras. Estar abiertos a la idea de dar y recibir permite a la vida devolvernos lo que nos merecemos.

FRAN SÁNCHEZ BECERRIL

 

Resultado de imagen de POR QUÉ PENSAR DEMASIADO LAS COSAS PUEDE REDUCIR TUS AÑOS DE VIDA

Un nuevo estudio podría aportar las claves que relacionan la realización de una actividad cerebral excesiva con una menor longevidad

«Si era tan listo, ¿cómo es que está muerto?«, cualquier persona que sea mínimamente aficionada de ‘Los Simpson‘ recuerda perfectamente esta frase. Una muestra de estupidez más de Homer que, en realidad, podría relacionar dos conceptos que están más unidos de lo que pensamos o, simplemente, que puede servir al periodista que escribe estas líneas para comenzar un nuevo texto. Pero, sea como fuere, un nuevo estudio da las claves que relacionan una actividad cerebral excesiva con una menor longitud de la vida.

Y es que para una vida más larga podría ser necesario tener un cerebro más tranquilo, sin demasiada actividad neuronal, según el informe. En concreto, el estudio sugiere que realizar una actividad excesiva, al menos de las células cerebrales, podría ser dañino. La investigación examinó el tejido cerebral postmortem de personas extremadamente longevas en busca de pistas que las diferenciaran de otras que murieron a los 60 y 70 años.

Los investigadores de la Universidad de Harvard analizaron el tejido cerebral donado a bancos de cerebros humanos por personas de las mencionadas edades y descubrieron que las que murieron antes de los 80 tenían niveles más bajos de una proteína llamada Rest, que reduce los genes involucrados en la actividad cerebral, en comparación con las personas más longevas.

Cabe destacar que la Rest ya había demostrado ser protector contra la enfermedad de Alzheimer. Eso sí, los investigadores no estaban seguros de qué manera protegía a las personas de la muerte o si era solo un signo de mayor envejecimiento.

Examinaron el tejido cerebral postmortem de personas extremadamente longevas y de otras que murieron a los 60 y 70 años

Como actualmente no es posible medirla en los cerebros de personas vivas, los científicos comenzaron experimentos en gusanos y ratones para probar si desempeña un papel en la longevidad. Cuando los investigadores aumentaron la Rest en un gusano común, la actividad cerebral del insecto disminuyó y vivió más tiempo. Lo contrario ocurrió cuando desactivaron un gen similar a la Rest en gusanos que suelen tener una esperanza de vida muy larga: la actividad neuronal aumentó, pero sus vidas se acortaron drásticamente.

Aunque hay más factores que son analizados, como que los ratones que carecen de la Rest también tenían más probabilidades de tener cerebros más «ocupados», incluidas las explosiones de actividad similares a las convulsiones.

Diferencias reales

Todavía no está claro cómo estas diferencias en la actividad cerebral a nivel de las células podrían traducirse en diferencias en la cognición o el comportamiento en las personas.

Bruce Yankner, profesor de genética y neurología en la Escuela de Medicina de Harvard, y director del trabajo, explica que su laboratorio ya está haciendo un seguimiento para ver si atacar a la Rest con medicamentos podría conducir a nuevas formas de tratar enfermedades neurodegenerativas o el envejecimiento mismo.

En esta línea de investigación también podría ser interesante tratar de comprender cómo las intervenciones alternativas que afectan a los ritmos neuronales (como la meditación) podrían funcionar como un tratamiento para la pérdida temprana de la memoria, apunta Yankner en el ‘The Washington Post‘.

Los cerebros donados que los investigadores estudiaron provenían de personas que murieron por diversas causas, por lo que es imposible saber si la diferencia en la Rest estaba relacionada con la probabilidad de muerte.

Angela Gutchess, profesora de psicología en la Universidad de Brandeis, destaca que cuando las personas envejecen y se hacen pruebas en escáneres cerebrales, hay muchos cambios en la actividad en la corteza prefrontal, la parte del cerebro donde los investigadores de Harvard estudiaron la citada proteína.

En algunos casos, los estudios han demostrado que los adultos mayores activan más circuitos cerebrales en comparación con las personas más jóvenes para completar una tarea, según la profesora. Pero la implicación de este cambio no está clara: estos patrones de activación pueden ser una indicación de un cerebro menos eficiente en las personas mayores, o de intentos de compensación.

  1. SÁNCHEZ

 

Resultado de imagen de ASI ES LA FÓRMULA PARA TENER LA VIDA QUE QUIERES

Seis fases que nos ayudan a lograr cosas positivas

Debemos definir el objetivo y desearlo con fuerza, pero también hace falta un método que nos otorgue las pautas a seguir

La vida no es siempre de color de rosa, pero hay fórmulas que nos pueden ayudar a sentirnos mejor con nosotros mismos. A todos nos gustaría que nos ocurrieran más cosas positivas. Lograr un ascenso, conocer una pareja o mejorar nuestro carácter. Para conseguirlo, no solo debemos definir nuestro objetivo y desearlo con fuerza, también hace falta disponer de un método que nos otorgue las pautas que debemos seguir. En el libro Haz que suceda (Alienta, 2019), Rubén Turienzo propone seis fases muy concretas y las herramientas asociadas para lograrlo. Esta particular guía nace de su experiencia, tras haber acompañado a muchas personas en la aventura. Veamos qué fases propone y los consejos que sugiere en cada una de ellas.

Qué. Encuentra y define tu objetivo. No debemos hacer listas infinitas de propósitos, sino que tenemos que escoger pocos, pero que impliquen un auténtico reto. Edwin Locke, psicólogo y creador de la teoría del establecimiento de objetivos, comprobó que desarrollamos más nuestra vida cuando nos planteamos verdaderos desafíos, no cuando aspiramos a objetivos fáciles de alcanzar. Una de las personas que aparece en el libro de Turienzo es Miriam Gutiérrez, conocida como La Reina, campeona de España de boxeo femenino. En esta primera fase, nuestra protagonista se propuso convertirse en campeona del mundo. Un auténtico reto.

Por qué. Identifica tu motivo o propósito. Se trata de aclarar qué hay detrás de nuestros objetivos, qué elemento del pasado nos empuja o qué motivación nos mueve a plantearnos ese reto concreto. Si tenemos claro el porqué, podremos superar en mejores condiciones las dificultades y las adversidades. En el caso de Gutiérrez, su porqué iba más allá de luchar por sus hijos o su pareja. Ella quería ganar para enviar un mensaje a las mujeres maltratadas, como había sido ella en el pasado. Ese era su poderosa razón. Apenas dos meses después de encontrar su porqué, ganó el campeonato de Europa y en la actualidad va camino de conquistar el cinturón mundial.

Quién. Identifica tus recursos. Las circunstancias de cada persona condicionan sus posibilidades de alcanzar logros. No se puede negar algo tan evidente. A veces nos emocionamos con ideales maravillosos, pero no tenemos los recursos para ponerlos en marcha. La suerte existe, pero las circunstancias influyen. Esta fase trata de adecuar nuestros objetivos a la realidad. De identificar por dónde se nos escapa la energía para que nos ocurran las cosas positivas que buscamos.

Con quién. Busca aliados. Las personas que nos rodean son determinantes para nuestro bienestar. Para sentirnos protegidos o desprotegidos. Este apartado no consiste en invertir un tiempo ingente en hacer networking o red de contactos, sino en identificar específicamente qué personas y qué apoyos vamos a necesitar para lograr el objetivo que tenemos en mente.

Cómo. Dibuja tu plan de acción. En este apartado se puede utilizar una de las técnicas de priorización más sencillas, MoSCoW, por su acrónimo en inglés. Se requiere conformar un listado con aquellas acciones imprescindibles (M) para alcanzar lo que deseamos; cuáles son importantes (S); cuáles son prescindibles (C) y cuáles descartables (W). Este análisis consigue prepararnos para tomar decisiones más claras.

Cuándo. Ponte plazos, haz seguimiento y, si hace falta, prioriza. Turienzo propone que, al finalizar cada semana, dediquemos media hora a repasar los siguientes puntos:

  •  Qué elementos clave teníamos que haber conseguido (no confundir con acciones por hacer)
  •  Cuáles hemos conseguido y cuáles no
  •  Qué ha pasado en el caso de que no los hayamos alcanzado, pero sin caer en explicaciones o excusas
  •  Qué vamos a hacer para corregirlo y a quién se lo contaremos o pediremos ayuda

En resumen, las posibilidades de conseguir que nos ocurran más cosas positivas en nuestra vida personal y profesional están ligadas a nuestra capacidad para definir los objetivos. En encontrar el porqué, pero también en la medida en la que somos capaces de identificar los recursos, nuestros aliados y elaboramos un plan de acción con su seguimiento.

PILAR JERICÓ

Resultado de imagen de 10 VERDADES PARA VIVIR LA VIDA QUE QUIERES

Si quieres vivir una vida de plenitud personal deberás interiorizar estas 10 verdades que a continuación te muestro.

 

1) La felicidad rara vez proviene de circunstancias externas.

La riqueza, la belleza, el poder o las adquisiciones materiales aportan muy poco a la consecución de una vida plena. Sin embargo, tu agradecimiento por lo que tienes en este mismo momento y tu relación armónica con los demás sí te pueden aportar grandes beneficios.

Se ha demostrado que a las personas que les ha tocado la lotería han vuelto al mismo nivel de felicidad que tenían antes de ser agraciados pasados dos meses.

2) Abandona el perfeccionismo.

Es un ejercicio inútil y sin fin. Crea estrés e infelicidad. Aprende a encontrar el punto de equilibrio.

A ver cómo se te queda el cuerpo después de ver este vídeo:

3) Tus decisiones pueden defraudar u ofender a otros.

Esto a veces es necesario para crecer y vivir auténticamente. Aquellos que te aman y quieren lo mejor para ti te aceptarán y apoyarán.

4) Potencia tus fortalezas.

Tu sabes mejor que nadie qué es lo que se te da bien. Aprovecha esta ventaja que tienes en tu favor.

 

5) No descuides tus relaciones.

Algunos te querrán incodicionalmente por lo que eres pero recuerda que incluso la llama del amor hay que avivarla. Averigua lo que hace felices a tus seres queridos e intenta complacerles.

6) Aprender a dejarlo ir.

La preocupación es el mayor gasto inútil de energía en el planeta. No merece la pena preocuparse por aquellas cosas que no dependen de ti. Si tienes que hacer algo, toma las medidas adecuadas en lugar de preocuparte.

7) No des por sentado que no puedes hacer algo.

Siempre he sido una persona tímida y que creía que no tenía una buena expresión verbal. Reciéntemente me he demostrado a mi mismo que esto era una creencia errónea que tenía. Sólo tienes que intentarlo y ponerle empeño.

8) La culpa es una emoción incapacitante.

La preocupación y la culpa son dos emociones que no nos aportan nada bueno y no nos dejan avanzar. No sirven para nada. Deséchalas de tu mente.

9) Ejercita tu concentración.

La capacidad de concentración es clave en esta vida. Si eliminamos nuestra mente de distracciones y ponemos nuestros 5 sentidos en la tarea que estamos haciendo nos saldrá todo mejor.

10) La vida es corta.

Tienes un número limitado de días en esta tierra. No pierdas el tiempo en preocupaciones, enojos o frustraciones. Saca el máximo partido de este momento y del siguiente y del siguiente y del siguiente. . .

 

Resultado de imagen de COMER COMIDA BASURA PUEDE HACER QUE TE DEPRIMAS

Un estudio de una universidad norteamericana señala que existe conexión entre lo saludable de nuestra alimentación y nuestra salud mental

Todos sabemos que la comida basura no es lo más saludable que podemos consumir en nuestra dieta alimenticia. Su exceso de grasas, sal y azucares la convierten en una bomba calórica que puede afectar a nuestra salud si la tomamos con cierta regularidad.

Lo que no sabíamos, y acaba de descubrirnos un nuevo estudio de la Universidad de Alabama en Birmingham (Estados Unidos), es que también es responsable del incremento de los casos de depresión, sobre todo entre los jóvenes.

 

Los investigadores de este centro educativo analizaron la orina de un grupo de estudiantes de secundaria, encontrando altos niveles de sodio bajos niveles de potasio, lo que se traduce, en términos alimentarios, en comida poco saludable.

Más fruta y verdura

«Altos niveles de sodio se dan a causa de una alimentación basada en alimentos altamente procesados«, ha señalado la autora principal del estudio Sylvie Mrug, presidenta del departamento de psicología de la Universidad de Alabama en Birmingham citada por CNN. «Esto incluye comida basura, precocinados y refrigerios poco saludables», ha indicado.

«Nuestro estudio muestra la necesidad de prestar atención a lo que comen nuestros hijos»

El bajo nivel de potasio está provocado por una dieta en la que no se consumen frutas o verduras, como espinacas, tomates, plátanos, naranjas o aguacates, y en la que se echa de menos el yogur e, incluso, el salmón.

Al mismo tiempo, se les realizaron (a ellos y a sus padres) unos cuestionarios para evaluar su estado mental. Tras un año y medio, se volvieron a realizar análisis de orina a los alumnos y se les volvió a pasar el cuestionario, demostrando que aquellos con niveles más altos de sodio y más bajos de potasio mostraban una mayor predisposición a la depresión.

“La depresión entre los adolescentes en los Estados Unidos ha aumentado en un 30 por ciento en la última década, y queríamos saber por qué y cómo disminuir este número. Se han realizado pocas investigaciones sobre la relación entre la dieta y la depresión. Nuestro estudio muestra la necesidad de prestar atención a lo que comen nuestros hijos», afirma Mrug.

Comer mejor, sentirse mejor

A pesar de lo pequeña de la muestra (solo 84 alumnos), «los resultados del estudio tienen sentido”, afirma la dietista Lisa Drayer, “si los adolescentes incluyen más alimentos ricos en potasio en su dieta, es probable que tengan más energía y se sientan mejor en general, lo que puede conducir a una mejor sensación de bienestar y una mejor salud mental», añade.

La dieta mediterránea se ha revelado perfecta para evitar la depresión, según un estudio europeo

Estudios anteriores también han encontrado vínculos entre la comida basura, los productos procesados y la depresión en adultos. Un estudio en nuestro país, realizado sobre el seguimiento a 9.000 personas, concluyó que existe un 48% más de riesgo de depresión en aquellas personas que comen más alimentos procesados.

 

Igualmente, otra investigación a nivel europeo sostenía que aquellas personas que seguían una dieta mediterránea sana y dejaban de lado los procesados habían reducido el riesgo de sufrir depresión.

La dieta, no obstante, no es el único elemento que afecta al aumento de la depresión entre los jóvenes. Los expertos culpan a elementos tales como la falta de sueño, un uso excesivo de las redes sociales e, incluso, al miedo al cambio climático

EL CONFIDENCIAL

 

Resultado de imagen de SIETE TRUCOS PARA DORMIR MEJOR TRAS LA VUELTA DE LAS VACACIONES

Vamos a intentar que duermas como una marmota casi desde el primer día: solo tienes que seguir unas fáciles prácticas

Algunos empiezan las vacaciones hoy, otros están todavía disfrutando de unos días de descanso y quizás a ti ya se te han acabado y te toca volver a la rutina. Di adiós a no hacer nada, a disfrutar del chiringuito o a ese viaje que has hecho a ese destino tan paradisiaco. Toca volver a trabajar.

Aparte de la tristeza que te entrará por tener que volver al día a día, hay algo que a (casi) todos nos afecta mucho en la vuelta a nuestra actividad laboral. Sí, estamos hablando de nuestra tormentosa relación con el sueño.

  1. MARTÍNEZ

Entre el 10 y el 15 por ciento de los españoles tiene problemas para conciliar el sueño o se despierta durante largos periodos de tiempo durante la noche

 

Venimos de pasarnos el despertador por el arco del triunfo, acostándonos tarde, levantándonos cuando el sol ya está alto, no perdonando la siesta y eso afecta, y afecta mucho, a nuestro sueño, por lo que la vuelta a la normalidad se nos puede hacer muy dura: muriéndonos de cansancio por la mañana e incapaces de cerrar los ojos por la noche.

Volver a la rutina

Es por eso que, gracias a los consejos de ciertos expertos citados por el diario Mirror, vamos a intentar paliar esos efectos secundarios de las vacaciones y conseguir que duermas como una marmota casi desde el primer día: solo tienes que seguir unas fáciles prácticas.

El doctor Neil Stanley, antiguo director de la Sociedad Británica del Sueño, rompe el mito existente de que el verano es fantástico para descansar y recuperar las horas de sueño que hemos perdido en el resto del año. «A nuestro cuerpo le encanta la rutina. De hecho, los mayores casos de somnolencia se dan porque somos irregulares en las horas de ir a la cama y levantarnos”, señala

Decimos que las vacaciones son para recuperar sueño, pero es todo lo contrario

“Las vacaciones son sólo una versión exagerada de esto, ya que perdemos los horarios, a menudo durante varias semanas, continúa. Y eso, según Stanley lo que provoca es que nos sintamos “irritables y desorientados en lugar de rejuvenecidos”. ¿Y qué podemos hacer ante este panorama tan desolador? Este experto en terapia de sueños tiene algunos trucos.

Siete consejos

Acuéstate pronto. Los días previos a tener que volver al trabajo, intenta acostarte cada vez más pronto, intentándote adaptar al horario que es el habitual cuando estás trabajando. Con ello, conseguirás ir reseteando tu reloj corporal y te será más fácil adaptarte al cambio. Si no pudieras hacerlo durante unos días, intenta, al menos, acostarte una hora antes de lo normal el día antes de volver a la oficina, eso ayuda a tu cerebro a adaptarse al cambio de hora en el que te despiertas.

 

Luz y oscuridad. Por la mañana, intenta recibir luz en cuanto puedas, ya que eso pone en “alerta” a tu cuerpo. Si es posible, trata de ir al trabajo andando y disfrutar de la claridad del día. Por la noche, para conciliar mejor el sueño, debes intentar atenuar las luces en tu casa al menos una hora antes de ir a la cama.

Desconexión tecnológica. Al mismo tiempo, también una hora antes de irte al dormitorio, evita ver la televisión, el portátil, la tablet o el teléfono móvil. Al respecto de los dispositivos móviles, Stanley indica que emiten un tipo de luz que engaña a nuestro cerebro para que piense que aún es de día, lo que hace que nos “despierte cuando lo que queremos es dormir”.

La famosa función Snooze de tu móvil o despertador puede ser un remedio peor del que pensabas

No retrases la alarma. Usar la función de repetir alarma es lo peor que podrías hacer, aunque disfrutes esos minutos extra de sueño. Si hace eso, según Stanley, “puedes volver a caer en un sueño profundo y te costará más despertarte, siendo un “shock” para tu cuerpo”… y hasta tienes deseos profundos de volver retrasar la alarma, generando un círculo vicioso y llegando tarde.

Programa tus comidas. A la hora que comes y cenas también afecta a tu reloj interno. Establecer horarios fijos de comida ayuda a las personas a soportar mejor los cambios en las rutinas de sueño. Así, intenta comer a la misma hora todos los días para mantener tu reloj interno y regular tu sueño.

  1. PALMERO

Otra noche más que no has pegado ojo por culpa de las altas temperaturas. No te preocupes. A continuación tienes diez consejos para que puedas dormir a pierna suelta en estos meses de verano

 

Y ojo a lo que comes. Comer y beber demasiado antes de irte a dormir afecta a tus ciclos de sueño, por lo que procura, si te vas a dar un atracón, hacerlo tres horas antes de ir a la cama. Además, evita la cafeína por la tarde y si consumes alcohol, hazlo 3-4 antes de acostarte. El alcohol, aunque nos provoca sueño, es muy dañino para nuestro sueño.

No mires el reloj. Todo lo hemos hecho alguna vez cuando no podemos dormir. Miramos el reloj y vemos la hora que es. Esto, según los expertos, activa nuestro cerebro, que cuenta las horas que nos quedan hasta que suene el despertador, y nos genera ansiedad ante la imposibilidad de dormir.

EL CONFIDENCIAL

 

Resultado de imagen de POR QUÉ TODO EL MUNDO DEBERÍA DESAYUNAR TÉ EN LUGAR DE CAFÉ

El mercado del té ha aumentado en nuestro país, pero sigue siendo unas cuatro veces menor que el del café. Según los estudios, puede que nos estemos equivocando

En la cultura popular, España es tierra de cafés. El té lo identificamos con la flema inglesa, los ancianos y los hospitales, y últimamente también con los locales modernos que nos cobran un ojo de la cara por un poco de agua caliente con hierbas supuestamente milenarias.

Aquí nos gusta trasnochar, dormir poco, parar dos horas para comer y, cuando el cuerpo no aguanta más, meternos un buen chute de cafeína, a ser posible de pie en una barra y a toda prisa. La bebida en cuestión cuanto más negra y fuerte mejor, y muchas veces con media taza de leche entera, caliente hasta quemarnos la lengua para que flote la nata.

Los polifenoles, presentes sobre todo en el té verde, captan radicales libres y pueden proteger a las células de sufrir daños en el ADN

Las últimas informaciones sobre el café son más bien positivas y no se trata de dejarlo de un día para otro: es una fuente de antioxidantes, incluso descafeinado (científicos de la Universidad de Granada y de la Estación Experimental del Zaidín publicaron un estudio al respecto en 2015) y se ha asociado a una mayor longevidad, a la prevención de la diabetes, una mayor facilidad para quemar grasas y beneficios para la salud cardiovascular, incluido el de reducir el riesgo de infarto.

Sin embargo, no creemos que su protagonismo absoluto en las mañanas esté justificado. Ahí van unos cuantos argumentos en favor del té.

Té contra el cáncer

El Instituto Nacional del Cáncer (INC) tiene en su web un apartado sobre esta bebida con los datos conocidos hasta ahora: se piensa que los polifenoles, sustancias químicas de las plantas en las que se incluyen las catequinas, y que están más presentes en el té verde que en el negro (y parece que más en el preparado que en las bolsitas listas para beber), son antioxidantes. «Tienen una considerable actividad captadora de radicales libres y pueden proteger a las células de sufrir daños en el ADN causados por las especies reactivas al oxígeno. Se ha demostrado en estudios de laboratorio y con animales que también inhiben la proliferación celular en los tumores«.

Entre otros beneficios, también dicen desde el INC que «inhiben el grado de invasión de las células del tumor«. En otras palabras, pueden ralentizar y hacer menos agresiva la enfermedad. Añaden que para conseguir la mayor concentración de estas sustancias es mejor tomar el té caliente.

Los flavonoides, presentes en el té negro, verde, blanco y ‘oolong’, disminuyen el riesgo de sufrir enfermedades del corazón y mejoran el funcionamiento cardiovascular. El café molido es antioxidante, pero menos que el té. El verde, además, parece que contribuye a bajar la presión sanguínea, y si lo tomas con limón exprimido añades vitamina C, que ayuda a absorber mejor los antioxidantes.

Según un estudio del Columbia University’s Medical Center reseñado por ‘Prevention‘ las mujeres con cáncer de mama que eligen el té pueden mejorar su respuesta a la enfermedad. Aunque la muestra de la investigación era pequeña (40 mujeres), a los dos meses de tratamiento los análisis mostraron una diferencia significativa entre las que recibieron extracto de té diariamente y las que tomaron un placebo. El té pareció afectar a su nivel de crecimiento de hepatocitos, relacionados con la regulación del crecimiento de las células y por tanto con el cáncer.

Aunque hay datos contradictorios que aconsejan seguir estudiando cuáles son las mejores preparaciones y tipos de té, distintos estudios han demostrado cualidades de la infusión para prevenir los cánceres de colon, esófago, seno, ovario, próstata y pulmón.

Obesidad

Otro beneficio sugerido por la ciencia, concretamente para el té verde, tiene que ver con algo que solemos asociar al café: la energía. En un experimento con ratones, los que tomaron extracto de esta bebida aumentaron su resistencia física, mejoraron la oxidación de grasas y activaron su metabolismo.

En otra investigación de laboratorio se comprobó el buen efecto del té verde para combatir la obesidad provocada por las malas dietas y el síndrome metabólico (o de resistencia a la insulina) en ratones alimentados a base de grasa. En 16 semanas de tratamiento con extracto de la bebida se redujo su masa corporal, disminuyó su glucemia en ayunas y su nivel de insulina plasmática y bajó su resistencia a la insulina.

El café en gran cantidad es adictivo y puede provocar ansiedad. El té en cambio, a largo plazo, reduce la llamada hormona del estrés

La ciencia ha estudiado otro posible efecto del té: disminuir las alergias. Un equipo de investigadores japoneses encontró una relación entre la catequina EGCG, abundante en el té verde, y una mayor inmunidad contra alérgenos en el pelo de gatos y perros, polvo y polen.

El café en grandes cantidades es adictivo, por la cantidad de cafeína (más del doble que el té), y puede contribuir a la ansiedad. También puede provocar dolores de cabeza. El té en cambio, con varias tazas al día a largo plazo, reduce la producción de la llamada hormona del estrés. Otro potencial problema del café es que aumenta la presión sanguínea. Y sin filtrar (capuchino, ‘espresso’…) puede subir el colesterol ‘malo’.

Aunque no es tan peligroso como algunos creen, está demostrado que el café no es lo mejor para las embarazadas. En dosis superiores a 200 mg diarios puede llegar al feto y aumentar el riesgo de aborto, y en grandes cantidades (cuatro o cinco tazas cargadas cada jornada) incluso provocar problemas en su desarrollo. Si estás esperando un bebé, puedes tomar una cucharadita de instantáneo o una taza pequeña, pero probablemente sea mejor idea pasarse al té. Además el café causa acidez, uno de los problemas más habituales en las mujeres encintas.

Unas píldoras más de té

  • Un estudio canadiense (del University of Calgary’s Hotchkiss Brain Institute, especializado en neurociencia) con caracoles mejoró la memoria en aquellos animales que habían sido sumergidos en agua con epicatequina, antioxidante que se encuentra en el té verde y el chocolate. Los autores creen que, por lejos que estemos evolutivamente de los caracoles, nuestras neuronas no funcionan de forma muy diferente a este respecto.
  • El té blanco reduce el riesgo de obesidad.
  • El té es alcalino, de nuevo especialmente el verde y, aún más, el de hierbas, así que está muy recomendado para los que desean seguir dietas de este tipo.
  • Está recomendado para prevenir la diabetes tipo 1.
  • Ayuda a prevenir la osteoporosis.
  • El té verde tiene L-teanina, un aminoácido que puede contribuir a contrarrestar algunos efectos negativos de la cafeína.
  • El té hecho con brotes y hojas jóvenes puede contener flúor en buenas dosis para la salud dental

 

Raquel Márquez

 

La dieta puede hacer mucho por tus emociones. Lo que comemos nos altera o nos calma y una experta nos da las claves para mantener a raya el estrés intenso continuo

Nueve de cada diez españoles han sentido estrés en el último año y cuatro de cada diez lo han hecho de forma continuada. Son datos del estudio ‘Percepción y hábitos de la población española en torno al estrés’, elaborado por CinfaSalud en colaboración con la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS). Según el mismo trabajo, el estrés, cuyo segundo síntoma más señalado por quienes lo padecen de modo intenso y frecuente es la ansiedad (el primero es la irritabilidad), afecta en mayor medida a las mujeres que a los hombres; y por edades, los menores de 45 años lo presentan en mayor grado.

¿La alimentación juega algún papel en la ansiedad? Sin duda. La investigación más reciente al respecto, realizada por The North American Menopause Society, indica que la cantidad de grasa abdominal puede incrementar significativamente el riesgo de sufrir ansiedad en mujeres que rondan los 50 años. Según la doctora JoAnn Pinkerton, directora ejecutiva de dicha Sociedad, «los cambios hormonales pueden estar involucrados en el desarrollo de la ansiedad y la obesidad abdominal, debido a sus funciones en el cerebro, así como en la distribución de la grasa. Este estudio proporciona información valiosa para los profesionales de la salud que tratan a mujeres de mediana edad, porque implica que la relación cintura-altura (medida que considera que hay obesidad cuando el perímetro abdominal mide más que la mitad de la altura) podría ser un buen marcador para evaluar la ansiedad de los pacientes.

«Comer es un acto emocional y los sabores pueden reconfortarnos y aportarnos calma», Mareva Gillioz

Más allá de este estudio, para generalizar a toda la población, hemos hablado del vínculo ansidedad-alimentación con Mareva Gillioz, dietista integrativa y coach nutricional. Nos cuenta que «ese vínculo existe desde el momento en que comer también es un acto emocional. Cuando comemos y tenemos un sabor en boca lo vamos a asociar a emociones que nos pueden reconfortar y aportar calma».

 

Hoy en día, según apuntaba el estudio avalado por la SEAS, las principales causas de este estrés continuado son la falta de tiempo, el cansancio y la falta de sueño, los problemas laborales… En general, los asuntos familiares generan mayor ansiedad que los económicos, que son más comunes en las personas con hijos que sin ellos.

Como señala Gillioz, «hoy día hay una mala gestión del estrés. Tenemos ritmos de vida que no son nada naturales, no vemos la luz del día, tenemos horarios poco racionales, nuestro sistema hormonal se ve alterado, no dormimos bien y la máquina que es el cuerpo no responde correctamente. Si a esta máquina que está debilitada le doy una alimentación que está muy industrializada y química tenemos ya el cóctel molotov. La cosa empieza por el estrés, luego llega la ansiedad, la depresión y el insomnio. Es todo un ciclo que se va retroalimentando».

Alimentos que afianzan las emociones

¿Podemos cortar con este círculo vicioso mediante la alimentación? La especialista señala que sí: «Hay una buena noticia y es que hay alimentos que son afines a nosotros. El dulce va a ser siempre un sabor que va a reconfortarnos. Pero hay un tipo de dulce que puede ser más estable que el de la bollería industrial (cuyos sabores son extremos), y es el de la fruta y los carbohidratos. Este tipo de dulce no te va a alterar ni a crear picos de insulina, ni a provocar ningún tipo de adicción. Es un alimento completo y real. Nada que ver con el dulce que ya viene saturado y que el ser humano a nivel emocional va a querer repetir, por lo que puede crearnos ansiedad, porque existe un punto de adicción. Si a este dulce le añadimos grasas saturadas y aditivos… y además nos dejamos llevar por el marketing que lo rodea, vamos a querer comerlo, creyendo que nos va a tranquilizar. Es el alimento y el entorno el que crea un mensaje y un afianzamiento de una emoción«.

«Dieta variada, local, ecológica y rica en fibra fermentable. Hay que alimentar bien la microbiota»

La microbiota, ese conjunto de microorganismos que se encuentra en nuestra piel, nuestros pulmones, pero fundamentalmente en el intestino, tiene un papel protagonista en las emociones, por raro que pueda parecer a primera vista. Según indica Mareva Gillioz, «la microbiota son las bacterias que conviven con nosotros desde el principio de nuestra vida. En el intestino es donde más cantidad de bacterias tenemos y ellas van a modular todo lo que es ese ‘segundo cerebro’ que está en el intestino, donde fabricamos más del 80% de la serotonina, uno de los neurotransmisores con el que notamos y vivimos la parte de alegría, de felicidad. La alimentación que indirectamente le vamos a aportar va a modular también nuestro sistema emocional. Si nutro bien mi microbiota, lo voy a notar muchísimo. Porque tampoco hay que olvidar que es en el intestino donde reside más del 70% de nuestro sistema inmunitario; y quien dice sistema inmunitario dice vínculo con el resto de los sistemas».

¿Cómo alimentar entonces nuestra microbiota para evitar la ansiedad? Mareva nos da las pautas: «Dieta variada, local y si es ecológica mejor. Pero sobre todo debe ser rica en fibra fermentable. Esto quiere decir que debemos tomar granos integrales, especialmente arroz integral y avena. También tenemos el almidón resistente, que se encuentra en tubérculos como la patata, el boniato o el plátano verde. Si los cocinamos y los dejamos reposar 24 horas en nevera (se pueden recalentar), cambia a nivel de formato molecular su presentación y ese almidón, que es retrógrado, se trasforma en fibra ideal, el plato favorito de nuestra microbiota«.

El secreto de una alimentación que nos acerca a un estado mental de tranquilidad está, como indica la especialista, «en readoptar esa dieta típica de la abuela, con legumbres y cereales integrales. La idea también es tomar alimentos ricos en pigmento, es decir, coloridos. Frutas y verduras como base, incluyendo por ejemplo zanahorias, que tienen fibra fermentable, cúrcuma, que es antiinflamatoria. Y no podemos olvidar buscar fuentes de omega 3, como el pescado azul y las semillas».

Este ácido esencial, el omega 3, es un buen aliado contra los desórdenes de ansiedad. Así lo mostró un estudio realizado por científicos de distintos hospitales universitarios de Japón, Corea y Taiwán, que confirmó la conveniencia de utilizar estas grasas saludables como parte del tratamiento contra este estado mental, también a modo preventivo, gracias a sus efectos antiinflamatorios y neuroprotectores.

Ojo con los alimentos que inflaman

La doctora Eva Selhub es una reconocida psiquiatra de Harvard especializada en el estrés. Ella también apunta a la necesidad de volver a la dieta ‘de toda la vida’: «Los estudios que han comparado las dietas tradicionales, como la mediterránea y la japonesa, con la ‘occidental típica’ han demostrado que el riesgo de depresión es de entre un 25 y un 35% más bajo en aquellos que optan por las primeras. Los científicos explican la diferencia, porque estas dietas tradicionales tienden a ser ricas en verduras, frutas, granos enteros, pescado y marisco; y contienen solo cantidades modestas de carnes magras y lácteos».

Está claro qué debemos tomar, pero ¿qué alimentos evitar? Mareva Gillioz indica la importancia de «no saturar la dieta de sabores extremos, ni de azúcares y harinas refinadas. Con la bollería industrial, los snacks cargados de grasas trans… proinflamamos el cuerpo. Y no hay nada peor que la inflamación para desarrollar después enfermedades. No solo hablamos de ansiedad y de estrés, sino de muchas otras, como el párkinson y el alzhéimer. Porque llega un momento en que la mucosa intestinal está tan inflamada y dañada que se hace porosa, pemeable, y en vez de tener un efecto de barrera y de protección, empieza a convertirse en algo más frágil y comienzan a poder pasar sustancias tóxicas y moléculas demasiado grandes, que para el sistema inmunitario se presentan como un enemigo«.

En la misma línea, Eva Selhub señala que conviene «prestar atención a cómo comer diferentes alimentos nos hace sentir, no solo en ese momento, sino al día siguiente. Hay que tratar de seguir una dieta ‘limpia’, lo que significa dejar de lado los alimentos procesados y con exceso de azúcar. Y consumir alimentos fermentados como el kimchi, el miso, el chucrut o la kombucha«.

Un apunte más, porque como comenta Gillioz, «si bien la alimentación es fundamental para combatir la ansiedad (no nos excedamos tampoco con los estimulantes, probemos a cambiar un café por un té verde y a combinar el cacao con la algarroba), no hay que olvidar la higiene de vida; esto es, dormir las horas que nos toca a las horas que nos toca, olvidar la televisión por la noche y pasar a leer un buen libro… Eso ayudará a llevar una alimentación mejor, porque el estado emocional ya será bueno». Poco a poco nuestro cuerpo comenzará a notar estos cambios y nuestra mente también

Sandra Sánchez

 

Resultado de imagen de LA REGLA 50/50 PARA RECORDAR SIEMPRE EL 90% DE TODO LO QUE LEES

¿Harto de acabar un libro y sentir que no lo has leído? ¿Estás preparándote para un examen muy exigente? Tan solo necesitas un lápiz, un bolígrafo y dedicar tiempo a tomar notas

Muchos métodos escolares que tienen como objetivo despertar la mente del niño se basan en la repetición de una estructura, ya sea matemática o lingüística. No en vano, el aprendizaje se reduce a solo dos cosas: repetición y la relación de lo aprendido con el conocimiento ya existente. Los conceptos no serían nada si no pudiésemos buscarles el sentido dentro de otro conjunto de conceptos. Y el objetivo final de aprender no es más que aplicar lo aprendido cuando conviene, en la vida cotidiana y sus problemas.

Thomas Oppong es una de las mentes más brillantes de la actualidad. Es fundador de la empresa AllTopStartups y ha escrito sobre creatividad, superación personal y productividad en diversos medios como ‘Business Insider’, ‘Forbes’ o ‘Entrepeneur’. Para él, si quieres retener algo en la cabeza, tan solo debes repetirlo muchas veces hasta que se haga un hueco en tu cerebro. «Piensa en algo con la suficiente frecuencia y el recuerdo llegará automáticamente», afirma en ‘Medium‘. «Todo lo que aprendes no se tiene por qué olvidar, pero a veces se vuelve más difícil si no piensas en ello lo suficiente o no buscas atajos mentales para llegar al recuerdo».

La mente es como un músculo. Cuanto más se ejercita, más fuerza adquiere

Por ello, uno de los trucos más efectivos para que no se te pase nada es la conocida regla 50/50, es decir, dedicar la mitad de tu tiempo en aprender, procesar, retener y recordar información y la otra mitad a explicar lo aprendido. «Por ejemplo», señala Oppong, «en lugar de leer entero un libro, tan solo lee la mitad y, antes de continuar, recuerda, comparte o escribe las ideas clave que ya has interiorizado hasta ese punto».

«La mente es como un músculo», observa el empresario. «Cuanto más se ejercita, más fuerza adquiere. Durante miles de años, las personas han comprendido que la mejor manera de entender un concepto siempre es explicárselo a los demás. Como dijo Séneca en su día, ‘cuanto más enseñamos, más aprendemos‘. Tus ideas nunca serán tan eficientes como tu habilidad para hacer que otros las capten».

Si te estás preparando para un examen, escribe esquemas a mano, resúmenes y toma pequeñas notas a pie de página

Según una investigación, los alumnos conservan aproximadamente el 90% de lo que aprenden cuando se lo explican o enseñan a otra persona, o bien lo aplican de inmediato. «Cuando compartes algo con alguien, te acuerdas mejor del contenido de lo que has contado», puntualiza Oppong. «Desafías tu comprensión y te obligas a pensar. Todo lo que debes hacer es enseñar a otros, no solo por ellos, sino por ti».

Este enfoque tiene mucho que ver con la técnica de Feynman, un físico teórico estadounidense que fue condecorado con el Premio Nobel de Física en el año 1965 gracias a sus contribuciones al desarrollo de la electrodinámica cuántica. Pero donde también aportó sus saberes fue en el terreno de la mente y el aprendizaje. «Aprenda enseñando a otra persona un tema en términos simples para que pueda identificar rápidamente los agujeros de su conocimiento», según reza el método. Esto fue especialmente útil para él ya que le ayudó a explicar temas tan densos como la física cuántica a cualquier persona, independientemente de su nivel intelectual.

¿Eres de los que por más que intentan asimilar conceptos no consiguen recordarlos? Pues quizás es que estás haciendo algo mal… Pero no te preocupes, ¡tiene solución!

Otro de los trucos más comunes, recomendados siempre por todo buen profesor a la hora de preparar a sus alumnos para un examen, es el de anotar todo lo nuevo que has estudiado. «Escribir lo que aprendes de vez en cuando ha demostrado ser una excelente manera de consolidar los nuevos conocimientos en tu cabeza»reconoce Oppong. De ahí la validez del método a la hora de prepararte para una prueba de conocimientos: realizar esquemas, resúmenes y tomar pequeñas anotaciones a lo largo de los apuntes hace mucho más fácil la interiorización de conceptos.

Un cuaderno y un bolígrafo

Muchos investigadores afirman que el uso de lápiz y papel crea un vínculo cognitivo más fuerte que simplemente la escritura. Como cuando te tienes que enfrentar a un problema matemático o de lógica, en cuyo caso lo mejor será ilustrarlo con un dibujo.

En un estudio académico, se pidió a estudiantes universitarios que tomaran notas mientras veían charlas TED. Algunos lo hicieron a mano, y otros directamente pasaron las notas a ordenador. Más tarde, los científicos les sometieron a un pequeño examen. Así, descubrieron que aquellos que usaron portátiles obtuvieron peores resultados en las preguntas conceptuales, a pesar de que habían podido escribir más palabras que los que las tomaron a mano. «Por lo tanto», concluye el empresario, «si estás tratando de recordar lo que has leído o si tu objetivo es aprender muchas cosas en relación a un tema que estás estudiando, lo mejor será que uses un cuaderno y un bolígrafo»

  1. ZAMORANO

 

Resultado de imagen de DESCUBREN QUE NO SÓLO EL CEREBRO CONTROLA NUESTRAS MANOS

Una investigación muestra que la médula espinal contribuye a la función compleja de la mano

 

A menudo pensamos que nuestro cerebro está en el centro de la función y el control motor complejo. Pero ahora un equipo canadiense de investigadores ha descubierto el papel de la médula espinal a la hora de controlar nuestras manos.

Varios circuitos motores viajan a lo largo de nuestra columna vertebral y controlan cosas aparentemente simples como el reflejo del dolor en los humanos y algunas funciones de control motor en los animales.

Ahora, una nueva investigación de Western University, publicada en Nature Neuroscience, ha demostrado que la médula espinal también es capaz de procesar y controlar funciones más complejas, como la posición de su mano en el espacio externo. “Esta investigación abre una nueva área de investigación para preguntarnos qué más se hace a nivel espinal y qué más nos hemos perdido hasta ahora en este dominio”, señala el investigador principal Andrew Pruszynski, profesor en la Escuela de Medicina y Odontología Schulich de Western University.

Este tipo de control manual requiere entradas sensoriales de múltiples articulaciones, principalmente el codo y la muñeca. Anteriormente se pensaba que estas entradas eran procesadas y convertidas en comandos motores por la corteza cerebral del cerebro.

Un robot que mueve manos

Usando tecnología robótica especializada, un exoesqueleto de tres grados de libertad, se pidió a los sujetos que mantuvieran la mano en la posición del objetivo y luego el robot lo empujó lejos del objetivo, obligando a flexionar o extender simultáneamente la muñeca y el codo. Los investigadores midieron el tiempo que tardaron los músculos en el codo y la muñeca en responder al golpe del robot y si estas respuestas ayudaron a que la mano volviera al objetivo inicial.

Al medir la latencia, o “retraso”, en la respuesta, pudieron determinar si el procesamiento estaba ocurriendo en el cerebro o en la médula espinal.

“Descubrimos que estas respuestas suceden tan rápidamente que el único lugar desde el que se podrían generar es en los propios circuitos vertebrales”, dijo el investigador principal del estudio, Jeff Weiler, del Schulich Medicine & Dentistry. “Lo que vemos es que estos circuitos vertebrales no se preocupan realmente por lo que está sucediendo en las articulaciones individuales, les importa dónde está la mano en el mundo externo y generan una respuesta que intenta volver a poner la mano en su lugar. ”

Los circuitos vertebrales no se preocupan por lo que está sucediendo en cada articulación, les importa dónde está la mano en el mundo externo

Esta respuesta generada por la médula espinal se denomina “reflejo de estiramiento” y anteriormente se pensaba que era muy limitada en términos de cómo ayuda al movimiento. “Históricamente, se creía que estos reflejos espinales solo actúan para restaurar la longitud del músculo a la posición anterior a que se produjera el estiramiento”, aclara Pruszynski. “Estamos mostrando que realmente pueden hacer algo mucho más complicado: controlar la mano en el espacio”.

Este hallazgo se suma enormemente a nuestra comprensión de la neurociencia y la neurocirugía y proporciona nueva información y objetivos para la ciencia de la rehabilitación.

“Una comprensión fundamental de los neurocircuitos es fundamental para realizar cualquier tipo de progreso en el frente de la rehabilitación”, explica Pruszynski. “Aquí podemos ver cómo este conocimiento podría llevar a diferentes tipos de regímenes de entrenamiento que se centran en los circuitos de la columna vertebral”.

 

EL INDEPENDIENTE