Resultado de imagen de POR QUÉ DEBERÍAS PROBAR 'KAKEBO', EL ARTE JAPONÉS DE AHORRAR DINERO

Se trata de una práctica que tiene más de 106 años y que sirve para que seas mucho más consciente de tus gastos mensuales, así como de las cosas que realmente necesitas

El país del sol naciente ha fascinado durante milenios a los occidentales, que desde su particular punto de vista lo vislumbran como un lugar exótico donde lo antiguo (samuráis o geishas) parece convivir con lo nuevo (el manga o el anime entre otras cosas), consiguiendo así una combinación de color única e inimitable. Al fin y al cabo, Tokio es desde hace algunos años un destino turístico que cada vez atrae a más viajeros. Pagodas budistas, edificios enormes y, por supuesto, grandes aglomeraciones de gente.

Además de conceptos estereotípicos como el manga, Japón (y Asia en general) siempre ha fascinado por su manera diferente de afrontar los problemas o, simplemente, ver la vida. Ejemplo viviente de ello son los ciudadanos de la isla de Okinawa, la prefectura más lejana del país, donde se alcanzan prácticamente todos los años los puestos más altos del ránking de longevidad mundial. Algunos apuntan que tiene mucho que ver con sus ‘ikigai’ (propósitos en la vida, algo que solo tú puedes hacer como una misión personal) o ‘moais’ (grupos de amigos a los que pertenecen y con los que pueden contar en caso de problemas), que dan sentido a sus existencias.

Otro concepto que sin duda describe muy bien el carácter japonés es el ‘Kakebo’, el arte de ahorrar dinero. Sarah Harvey, periodista de ‘CNBC‘, lo cuenta en un artículo reciente: «En 2017 decidí dejar mi trabajo en una editorial de Londres para mudarme a Japón. Disfrutaba mi empleo y tenía una gran vida social, pero ansiaba algo nuevo y diferente. Después de vivir en Tokio durante seis meses me fascinó la forma en que los pequeños detalles y la atención plena forman parte de la vida cotidiana japonesa, pues era diferente a todo lo que había experimentado, y me ayudó a enfrentarme a mis hábitos de consumo frívolos e impulsivos«, cuenta.

¿Qué es?

Pero, ¿cómo funciona realmente el ‘Kakebo’? En general, influenciadas por el sistema capitalista en el que vivimos y por una publicidad que nos inunda continuamente, las personas suelen comprar cuando se aburren, están estresadas o se sienten infelices por algo. No solo lo hacen cuando se sienten mal, también cuando están de buen humor o quieren celebrar algo, lo que les lleva irremediablemente a consumir por encima de sus capacidades.

«Yo nunca me endeudé, pero sabía que tenía que tomar decisiones financieras más inteligentes«, cuenta la periodista. «Pero esto no es fácil de hacer, porque la rutina de gasto ya está profundamente arraigada a tu vida diaria, y esto incluye un aspecto emocional del que es difícil separarse«. Fue entonces cuando descubrió este término, que se podría traducir como ‘libro de contabilidad financiera del hogar‘ y fue inventado en 1904 por una mujer llamada Hani Motoko (la primera mujer periodista del país). Se trata de un enfoque simple de administrar las finanzas, aunque tenga más de 116 años.

La idea detrás de ‘Kakebo’ es, simplemente, ayudarte a comprender tu relación con el dinero manteniendo un registro de todo lo que entra y sale. Al ser tan antiguo, no se necesita ninguna aplicación u hoja de Excel, sino que enfatiza la importancia de escribir en papel tus gastos, como una forma de meditar y procesar tus hábitos. Las investigaciones han demostrado los beneficios de la escritura a mano, incluso frente al ordenador, y eso puede ayudarte a realizar cambios positivos, te alentará a ser más consciente y a reconocer el factor desencadenante de tus malos hábitos.

Debes anotar en una agenda el dinero que ingresas al mes y restarle los gastos fijos estimados. También es importante establecer metas

El motivo por el cual insta a escribirlo todo es que el método se materializaba en sus orígenes en un libro de cuentas para el hogar, con formato de agenda, en el que se anotaban los ingresos y gastos de cada día. Además, también servía para proponerse determinadas metas. Para comenzar a utilizarlo, has de anotar el dinero que ingresas al mes y restarle los gastos fijos estimados para ese mismo periodo de tiempo, además, también es importante marcar una meta para conseguir tu objetivo financiero (que normalmente tiene que ver con ahorrar una cantidad determinada). Cada gasto queda agrupado en su respectiva categoría, desde los factores que tienen que ver con la supervivencia (alimentación, agua, luz), el ocio (cenas, deporte), o la cultura (libros, clases). Por supuesto, es un método que requiere constancia.

Preguntas esenciales

Además, es buena idea hacerse algunas preguntas necesarias cuando quieres adquirir un producto. Estas son:

¿Puedo vivir sin ese artículo?

Según mi situación financiera, ¿puedo pagarlo?

¿Lo usaré realmente? ¿Tengo espacio para ello?

¿Cuál es mi estado emocional hoy?

¿Cómo me siento al comprarlo?

La periodista, no obstante, también explica que no es necesario prescindir de todo lo que compras. «Si estás triste y crees que unas fotos te van a ayudar, adelante», explica. «Hay otras estrategias que también pueden servirte para garantizar que no gastarás tanto. Por ejemplo, verifica tu saldo bancario regularmente para saber cuánto estás gastando al mes, pon recordatorios en tu cartera que te cuestionen si realmente necesitas eso que vas a comprar, y paga en efectivo porque así eres más consciente de lo que estás gastando«.

En otras palabras, ‘Kakebo’ puede ayudarte administrar mejor tus gastos y a pensar con cabeza cómo debes llevar tus finanzas, y si realmente ese objeto que quieres adquirir es tan necesario como te pareció en un principio. En otras palabras, sirve para aprender a pensar más con la cabeza y menos con el corazón, para que tu riñón no acabe resintiéndose a fin de mes.

ADA NUÑO

 

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Las rutinas son, en muchos casos, repetitivas y aburridas, pero necesarias si queremos empezar bien la jornada y mantenernos activos

Para llevar una vida ordenada es imprescindible tener la cabeza bien amueblada. Y eso se plasma en la realidad en base a los actos, es decir, en las pequeñas cosas que hacemos día a día y que marcan nuestra rutina. En muchos casos, una rutina no deja de ser repetitiva y cansada. Este es el rasgo que mejor la define: algo que hacemos casi de forma automática.

Las hay buenas y malas, e incluso autodestructivas. Es por ello por lo que debemos tomarnos en serio cada una de las acciones que hacemos de forma diaria para conseguir una vida saludable y alejada de los malos hábitos. Tener una rutina establecida desde por la mañana es una manera excelente de comenzar el día porque te mantendrá en la dirección correcta.

Steve Jobs, nada más levantarse, se preguntaba: «Si hoy fuera el último día de mi vida, ¿haría lo que estoy a punto de hacer ahora mismo?»

No solo eso: una buena rutina matutina puede hacer que te sientas menos agobiado y más tranquilo frente a lo que te depara el día. Muchos genios tenían costumbres algo estrambóticas. Uno de los más recientes, Steve Jobs, se despertaba siempre a las seis de la mañana y antes de ponerse con sus tareas se miraba frente al espejo para preguntarse a sí mismo: «Si hoy fuera el último día de mi vida, ¿haría lo que estoy a punto de hacer ahora mismo?».

Evidentemente, pocos llegamos a lograr un estado de introspección tan elevado como el del fundador de Apple. La mayoría del común de los mortales se levanta con sueño y corre a aferrarse a su taza de café caliente para hacer despertar a la mente y ponerse en marcha. Si lamentablemente no eres una mente brillante y tan solo quieres aprovechar al máximo el día y dar lo mejor de ti mismo, seguro que te ayudan los consejos de Jeff Goins, empresario de éxito. En la revista ‘Medium‘, ha publicado un artículo en el que establece una rutina para enfrentarte a todos los retos que se te presenten. Seguro que te inspira para empezar este año con buen pie.

Despierta bien pronto

La hora que baraja Goins es la de las seis de la mañana. Depende de a qué hora tengas que acudir a tu puesto laboral, lo mejor será que te levantes con una hora de espacio antes de que tengas que salir de casa. Si madrugas, también es más posible que te acuestes pronto, por lo que descansarás más que si tienes como costumbre levantarte pasadas las diez de la mañana.

Prepara el desayuno

Nada más saltar de la cama, acude a la cocina para preparar café. La popularmente conocida como comida más importante del día precisa de ser variada y saludable. No olvides obtener tu cantidad de proteínas y vitaminas. El empresario asegura que siempre se hace dos huevos y un café bien cargado. Las frutas más recomendables para consumir a esta hora vienen a ser las naranjas (vitamina C) o los plátanos (vitamina K y fibra).

Escribe algo (lo que sea)

Ya sea en un diario a mano o en un blog. También lo podrías hacer nada más acostarte, pero si escribes por la mañana te sentirás más centrado en lo que de verdad quieres hacer. ¿Qué escribir? Aunque sean pensamientos aleatorios, siempre está bien poner lo que sentimos o pensamos por escrito. También pueden ser cosas más banales como la lista de la compra.

Revisa tus notificaciones

Ordena la bandeja de entrada de tu correo electrónico y atiende los mensajes que te dejaron antes de que te fueras a dormir. Esta actividad hará que te sientas mucho más enchufado a la rutina.

Consulta las redes sociales

Siempre está bien sentirse conectado a las personas que conoces o que admiras. Mientras te tomas el café o terminas de desayunar, o ya sea de camino a tu puesto de trabajo en caso de que recurras al transporte público.

Lee lo que sea

El periódico, un buen libro o un ensayo político-filosófico. No solo nuestro cuerpo necesita recargarse de energía para afrontar los retos diarios, también la cabeza. Para ello no hay nada mejor que activar el cerebro a través de la lectura. Esto te ayudará a actuar de una forma más racional y analizar mejor todo lo que pasa a tu alrededor. Y sí, también para entretenerte, ya que bien dice el dicho que cuando tienes un libro contigo nunca estás solo.

Sal a caminar

Si tienes mascota, este es el mejor momento del día para que le dé el aire. Y, por supuesto, a tí también. Si tienes que irte enseguida a trabajar procura andar un poco antes de meterte en el coche o en el autobús, ya que un paseo matutino antes de entrar en la jornada laboral te ayudará a mantener la mente más fresca y a despejarte. Si en cambio tienes una rutina que consiste en entrar en el coche, luego por la puerta de tu empresa para al cabo de ocho horas volver al coche y meterte en casa, es posible que corras el riesgo de quemarte con más rapidez.

Una buena ducha

Podríamos dividir a las personas que prefieren la noche para darse un baño y a las que son más de mañana. En cualquier caso, una buena ducha antes de emprender el camino al trabajo también conseguirá que te despejes y enfrentes el día mucho más relajado y activado. Tu cuerpo necesita oxigenarse y para ello no hay nada más reconfortante que quitarte de encima el sudor y la presión del día anterior con una buena ducha.

Bebe mucha agua

Hidratarse nada más levantarse es imprescindible. Goins asegura que él suele beber en torno a un litro de agua. Puede ser más o menos de esa cantidad, pero ten en cuenta que desayunar (y sobre todo el café) aumentará tu sensación de sed, por lo que es muy importante mantener tu nivel de electrolitos a punto. ¿A qué estás esperando para emprender una rutina saludable?

  1. ZAMORANO

 

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Ante las dificultades que parecen inabordables hay a veces una solución. Un pequeño paso puede ofrecer el giro definitivo para resolverlas

Si tienes un problema que no consigues superar, divídelo en fracciones más pequeñas y abórdalas por separado, una a una. De manera muy resumida esta es la idea general sobre la que se cimienta la filosofía del kaizen, una forma de pensar a la que se asocian los éxitos de la industria japonesa durante la década de los ochenta.

El término fue acuñado en 1986 por Masaaki Imai un teórico y economista nipón especializado en la gestión de empresas. Compuesta por los conceptos kai (cambio, acción de enmendar) y zen (bueno, mejor, beneficioso) la palabra se suele traducir en nuestro idioma como “mejora continua” y su motor vital son las acciones concretas, simples y poco onerosas.

La estrategia del kaizen es la de la renovación a través de pequeños pasos, día tras día, con constancia y continuidad, en contraposición a los conceptos occidentales de revolución y conflicto. La base de la reforma que se propone es, en definitiva, la de invitar a la persona a aportar cada día pequeños cambios en pos de mejorar el grupo al que pertenece.

El cerebro se maneja mejor ante retos sencillos. El objetivo es esculpir la mente con pequeños golpes de cincel. Los grandes cambios conllevan estrés

Massaki Imai fundó en los años ochenta el Kaizen Institute para ayudar a introducir en Occidente tales ideas. Friederike Fabritius y Hans W. Hagemann recogen seis principios derivados de esta filosofía en su libro ‘The Leading Brain: Powerful Science-Based Strategies for Achieving Peak Performance’. Veamos cuáles son y cómo pretenden hacernos más fácil nuestro día a día.

  1. Hazte pequeñas preguntas

Si en la vida o en el trabajo te encuentras frente a una dificultad de auténtica transcendencia, acercarse a la misma en su conjunto puede conducir a la inhibición y al miedo. Deshazte, por tanto, de los grandes ideales demasiado pretenciosos. El remedio pasa por dividir el problema, definir cuál es el primer paso que se debe dar y trabajar desde allí.

Si faltan las ideas, la primera pregunta que te puedes hacer a ti mismo es tan simple como: “¿Qué pequeño movimiento puedo realizar para estar solo un poco más cerca del fin que estoy persiguiendo?

  1. Desarrolla pequeñas soluciones

En cuanto se halla la pregunta correcta toca encontrar una respuesta acorde. El cerebro se maneja mejor si se le ponen delante retos sencillos. El objetivo es esculpir la mente con pequeños golpes de cincel, pues los grandes cambios suelen ir acompañados de estrés, tensión y ansiedad.

Un error importante es la consecuencia de otros fallos de menor alcance. Poner el foco en la totalidad solo conduce al círculo vicioso de la culpa

De esta manera, nos permitimos pensar en positivo y evitar que aparezcan grandes obstáculos que conducen a la aparición del pensamiento automático del “no puedo”.

  1. Lleva a cabo pequeñas acciones

Pequeñas preguntas y pequeñas respuestas llevan a la consecución de pequeñas acciones. Veamos un ejemplo: es absurdo que en una empresa se impongan a un trabajador los mismos objetivos que a una persona que lleva en el mismo puesto cinco años. Si los empleados de un ‘call center ‘deben realizar 50 llamadas al día, el propósito será irrealizable para quien entra por primera vez. Obligarle a alcanzar esos números solo conduce a la frustración, y a un prematuro ‘burnout’. Si los propósitos se dividen en metas parciales, la cosa cambia. Quizás diez llamadas durante la primera semana sean un objetivo asequible. Desde esa base se puede ir trabajando progresivamente: veinte en la segunda, treinta en la tercera, etc.

  1. Corrige pequeños yerros

Un error importante es casi siempre la consecuencia derivada de otros desaciertos de menor alcance. Poner el foco en un fallo de grandes dimensiones solo lleva al círculo vicioso de la culpa, el arrepentimiento y el pesimismo.

El objetivo es llevar una vida con sentido el mayor tiempo posible y los pequeños premios facilitan la sintonía con nuestra existencia

Si, por el contrario, lo que se acometen son las equivocaciones parciales, las mismas aparecen, de repente, como enmendables. Retocando esas pequeñas faltas podemos mejorar tanto en la vida como en el trabajo, teniendo siempre muy presente que la perfección no existe y lo que nos toca es vivir siempre un continuo avance.

  1. Date pequeñas recompensas

Trabajamos como mulas durante un año y cuando llegan las vacaciones nos permitimos, con todo lo ahorrado, un viaje de dos semanas a la otra punta del planeta. Obrar de esta manera conlleva que vivamos un momento de plenitud durante esas dos semanas, mientras que el resto de nuestras jornadas se convierten en una completa tortura.

El objetivo, sin embargo, debería ser el de llevar una vida con sentido durante el mayor tiempo posible y los pequeños premios facilitan que nos sintamos más en sintonía con nuestra existencia. Piensa si no es mejor tomarse el aperitivo con los amigos con frecuencia en vez de renegar de él para reunir el dinero suficiente con el comprar objetos costosos o vivir exóticas experiencias.

  1. Identifica los pequeños momentos

No se trata solo del trabajo o de cumplir nuestro objetivo vital. Toda nuestra existencia no se centra solo en eso. Durante la misma surgen instantes de distensión, de apertura, de relax que apoyan nuestro bienestar y que favorecen situaciones para el cambio de experiencias o para salir de un bloqueo cuya solución no habría aparecido si estas ocasiones no estuvieran presentes.

Respecto al intercambio de pareceres, considera que muchas veces dos cabezas piensan mejor que una sola. Nuestras capacidades son limitadas y apoyarnos en la sabiduría de otra persona puede ser ese pequeño paso que posibilite el progreso.

Gonzalo de Diego Ramos

 

Resultado de imagen de LA REGLA DEL 20% DE NEWTON Y FRANKLIN PARA QUE TE VAYA MEJOR EN LA VIDA

Hasta ahora se nos ha dicho que mejorar el rendimiento personal era una cuestión de planear más y más. Pero, ¿y si el verdadero sentido del progreso radica en el azar y el caos?

Reserva un 20% del día para hacer cosas que nunca harías.

El científico e inventor Benjamin Franklin quizá sea el mejor ejemplo de hasta qué punto puede llegar la obsesión del ser humano por la planificación y el orden. En su autobiografía, considerada por muchos un clásico pretencioso, detalló el horario perfecto que todo hombre debería seguir. Consistía básicamente en levantarse muy pronto y preguntarse cómo aprovechar el día que se avecina. Acto seguido habría que sumergirse en el trabajo y la lectura, y reservar las cuatro horas finales del día para sociabilizar, hacer las tareas de la casa y, lo habéis adivinado, reflexionar sobre la jornada.

Todo, de cinco de la mañana a diez de la noche, estaba pormenorizado hasta el milímetro, algo que se suele poner como ejemplo en las reglas y trucos para aumentar la productividad. Lo que es menos conocido, no obstante, es que acabó renegando del plan, pues le resultaba impracticable debido a que solo él lo seguía, y tuvo que adaptarse a los horarios comerciales, según confirma ‘The Atlantic‘. Poco a poco fue desistiendo y durante sus últimos años hasta dejaba espacio al azar, la experimentación, la creatividad. Qué será, será.

Tal vez estés atascado o has estado haciendo lo mismo durante demasiado tiempo. Sea lo que sea, el caos ayuda

Al parecer, no es tan extraño que el trabajo de los hombres de ciencia dependa en gran parte de la incertidumbre. Según argumenta el psicólogo Kevin Dunbar, entre el 30% y el 50% de los descubrimientos son de naturaleza accidental, como el de la penicilina por parte de Alexander Fleming. Por esa razón, vale la pena preguntarse si el verdadero sentido de la productividad personal y los avances como sociedad radica lejos de cartografiar (con agendas y apps del móvil) cada minuto del día.

Haz algo aleatorio

Esto no significa que el poder de la planificación deba ser subestimado. Tener claro qué quieres y a dónde vas es el primer paso en el camino correcto. Dicho esto, si únicamente te arriesgas a lo que ya estaba planeado de antemano, te estarás limitando seriamente. Al respecto, Nassim Nicholas Taleb, estadístico y autor de ‘El cisne negro’, sostiene que “algunas cosas se benefician de los choques y solo prosperan cuando se exponen a la volatilidad, la aleatoriedad, el desorden, el estrés, la aventura, el riesgo y la incertidumbre”.

Tras analizar las biografías y horarios de personajes ilustres en esto de la productividad, como Isaac Newton y el citado Benjamin Franlin, Zata Rana, periodista de negocios de ‘Business Insider‘, argumenta que el azar y el caos no solo son importantes para salirse del tiesto y ser más creativos, sino que hay algunas cosas que no podemos entender y aplicar a nuestras vidas a menos que las hayamos experimentado. En este sentido, ha ideado una norma que ayuda a simplificar esta idea abstracta. La llama la regla del 20%.

Algunas cosas solo prosperan cuando se exponen a la volatilidad, la aleatoriedad, el desorden, el riesgo y la incertidumbre

“Una de las cosas que trato de hacer con bastante regularidad es introducir un elemento perturbador en mi horario y planes. El objetivo es que aproximadamente un 20% de mi vida, se mida en día, semanas o meses, sea completamente aleatoria. Estos podrían significar subirme a un tren para ir al otro lado de la ciudad, entablar conversaciones con extraños, realizar un viaje repentino a algún lugar nuevo o tratar de hacer algo que en el pasado he rechazado porque sencillamente ‘ese no era yo’. Mi criterio es sencillo. Si me hecho durante demasiados días lo mismo, intento despejar mi mente y abrazar las posibilidades que el azar me otorga”, asegura el periodista.

Sin duda es paradójico que para adoptar las virtudes de la incertidumbre haya que seguir una regla, pero es que llegados a este punto, en el que el estrés y la rutina se adueñan de la vida con facilidad, la exposición al desorden es la mejor forma de empezar. Rana no promete que cambiará tu vida, pero confirma que a él le ha ayudado para salir de etapas confusas en su vida, pues, en definitiva, le ha cambiado (más bien, agrandado) su perspectiva de una manera que de otra forma no habría sido posible. “Tal vez estés atascado. Tal vez has estado haciendo lo mismo durante demasiado tiempo. Tal vez sea el momento de hacer algo más emocionante. Sea lo que sea, el caos ayuda”. Simplemente hay cosas que están fuera de tu zona de confort y vas a tener que moverte si quieres alcanzarlas.

MIGUEL SOLA

 

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El gurú nipón Ken Honda da las claves para mantener una relación sana con el dinero y enseña que la felicidad no la aporta la riqueza repentina

Para muchos el único propósito que tiene la vida es ser feliz. Nos esforzamos por encontrar el método que nos permita disfrutar de la existencia, ya sea dejando pasar el mundo a nuestro alrededor, esforzándonos por posicionarnos socialmente, engordar una cuenta bancaria, llenar la vida de experiencias o dejar un legado artístico. Lo cierto es cada uno tiene su modo y los japoneses emplean el suyo propio para vivir en armonía con lo que tienen.

Millones de personas ya han descubierto la fórmula para ser feliz con el dinero que poseen de Ken Honda, gurú nipón y autor superventas con más de 7 millones de ejemplares vendidos. Apodado «el método Marie Kondo para las finanzas personales», el sistema se ha convertido en indispensable para una de cada 20 personas en el territorio asiático. En su último libro ‘Dinero feliz’ da las claves para mantener una relación sana con el dinero y nos enseña que la felicidad no la aporta la riqueza repentina, sino el saber gestionar correctamente lo que tenemos.

Honda da las claves para evitar el miedo, el estrés, la rabia, el enfado y el desgaste de las relaciones personales que puede provocar el dinero

A menudo, el capital provoca miedo, estrés, rabia, enfado o incluso contribuye al desgaste de las relaciones personales. Por ello, es recomendable darle la importancia que merece y no depender de él en exceso. En el libro plantea dos cuestiones principales: ¿Cuál es tu personalidad en referencia al dinero? ¿Deseas mantener una relación más sana con él?

Las personalidades y el dinero

Cuando se trata de dinero, existen dos actitudes: o haces un buen uso o él hace uso de ti. Es posible que nos convirtamos en esclavos de lo económico, y esto se debe a que las decisiones que tomamos en nuestro pasado nos controlan. Lo principal en esta situación es enfrentarnos a aquello que nos da miedo; descubrir qué hemos aprendido del dinero a través de nuestros padres y abuelos; y entender por qué el dinero ha terminado por controlarnos.

Honda explica que, por lo general, existen cinco tipos de personalidades relacionadas con el dinero: «El indiferente, el ermitaño, el acaparador, el derrochador y el adicto a fabricar dinero». Estos caracteres se combinan entre sí para formar subtipos que nos definen como partícipes en el uso del dinero. La actitud que cada uno tiene hacia lo económico está muy ligada a cómo nos han educado desde pequeños y muchas veces nos limita a la hora de ser felices con lo que tenemos. Superar obstáculos como la ansiedad, el miedo, la duda, la culpa o el autodesprecio es posible y fundamental para abrir las puertas a nuevas posibilidades.

Ser capaces de decir gracias, incluso en las situaciones en que las cosas no salen bien, nos permite estar agradecidos con nuestro yo interior

No hay un solo camino hacia la libertad económica. De hecho, existen diferentes vías de acceso, dependiendo de la personalidad y del estilo de vida que quieras llevar. Si tu deseo no es vivir en el campo y preocuparte el mínimo posible por el dinero, sino generar unos ahorros que te permitan vivir la vida que deseas, estos consejos te resultarán útiles.

Cambia la mentalidad de la escasez

El gurú nipón señala que en estos tiempos la sociedad vive obsesionada con el dinero, por ello, el primer paso que se debe dar hacia la felicidad es liberarse del peso de la posesión, y esto se consigue cambiando la mentalidad. La concepción de que no hay suficiente dinero en el mundo limita nuestro potencial, por lo que reajustar nuestra forma de pensar nos ayudará a liberarnos.

Perdona y deja que tus heridas del dinero se curen

Nuestra actitud hacia el dinero es en gran parte heredada, por lo que debemos romper el círculo del «dinero infeliz» que hemos aprendido de forma indirecta y perdonar a aquellos que han cometido errores, incluido a nosotros mismos, porque nadie es perfecto. Ahí comienza el proceso de curación de esas heridas que nos impiden ser felices, el segundo paso de su método. A partir de este momento, nos encaminaremos hacia nuestra propia corriente de «dinero feliz».

Descubre tus dones

Todos nacemos con un talento que puede que aún esté por descubrir, pero que es necesario cultivar y compartir con el mundo. Para ello, -tercer paso- a veces debemos dejar el pasado atrás, y así poner movimiento al flujo del dinero feliz. Las personas de éxito en cualquier campo suelen adorar su trabajo, por lo que una vez que descubras cuál es tu don, todo lo que antes te parecían dificultades y obstáculos se tornarán en retos o nuevas aventuras. Cuando dejamos de limitarnos por nuestro propio pasado es cuando comenzamos a sentirnos bien con nosotros mismos.

Confía en la vida

El gurú plantea como cuarto paso que confiar en nosotros mismos y en las personas que nos rodean es la clave para que la vida sea sencilla, ya que la confianza es lo contrario al miedo, y confiar en la vida significa centrarse en el presente y dejar de preocuparse por el futuro. En la confianza habitan la creatividad y la libertad que el miedo frena con las expectativas. Cuando aprovechamos tanto lo positivo como lo negativo que la vida nos ofrece, se aplaca la ansiedad que nos detiene y comenzamos a ser nosotros mismos.

Di gracias siempre que puedas

Expresar gratitud hacia la energía que fluye en nuestras vidas permite que el dar y el recibir se conviertan en una forma de vida, es el último consejo del nipón: «Cuando la energía positiva de la gratitud entra en juego, damos pie a que el dinero entre con más facilidad en nuestras vidas».

Es habitual encontrarse con dos tipos de personas: las que se muestran agradecidas de lo que tienen y las que se quejan constantemente. Como es de esperar, las personas que saben apreciar la vida atraen más a más gente y, con ello, también las oportunidades. Ser capaces de decir gracias incluso en las situaciones en las que las cosas no salen bien nos permite estar agradecidos con nuestro yo interior. El flujo de la gratitud abre las puertas a un sinfín de posibilidades y a una vida llena de dinero feliz.

El gurú explica que la vida está hecha de experiencias, y lo memorable es aquello que vivimos, así como nuestros seres queridos. El dinero no es lo más importante de la vida, sino las personas, es decir, tú. Céntrate en llenar tu vida de cosas que te hagan feliz y en gastar tanto tu tiempo como tu dinero y energía en aquellas personas que te importan. Si lo piensas bien, aquello que te hace feliz seguramente no requiera demasiado dinero. La creatividad, el riesgo, la esperanza, la gratitud y la abundancia abren las puertas a oportunidades nuevas y esperanzadoras. Estar abiertos a la idea de dar y recibir permite a la vida devolvernos lo que nos merecemos.

FRAN SÁNCHEZ BECERRIL

 

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Un nuevo estudio podría aportar las claves que relacionan la realización de una actividad cerebral excesiva con una menor longevidad

«Si era tan listo, ¿cómo es que está muerto?«, cualquier persona que sea mínimamente aficionada de ‘Los Simpson‘ recuerda perfectamente esta frase. Una muestra de estupidez más de Homer que, en realidad, podría relacionar dos conceptos que están más unidos de lo que pensamos o, simplemente, que puede servir al periodista que escribe estas líneas para comenzar un nuevo texto. Pero, sea como fuere, un nuevo estudio da las claves que relacionan una actividad cerebral excesiva con una menor longitud de la vida.

Y es que para una vida más larga podría ser necesario tener un cerebro más tranquilo, sin demasiada actividad neuronal, según el informe. En concreto, el estudio sugiere que realizar una actividad excesiva, al menos de las células cerebrales, podría ser dañino. La investigación examinó el tejido cerebral postmortem de personas extremadamente longevas en busca de pistas que las diferenciaran de otras que murieron a los 60 y 70 años.

Los investigadores de la Universidad de Harvard analizaron el tejido cerebral donado a bancos de cerebros humanos por personas de las mencionadas edades y descubrieron que las que murieron antes de los 80 tenían niveles más bajos de una proteína llamada Rest, que reduce los genes involucrados en la actividad cerebral, en comparación con las personas más longevas.

Cabe destacar que la Rest ya había demostrado ser protector contra la enfermedad de Alzheimer. Eso sí, los investigadores no estaban seguros de qué manera protegía a las personas de la muerte o si era solo un signo de mayor envejecimiento.

Examinaron el tejido cerebral postmortem de personas extremadamente longevas y de otras que murieron a los 60 y 70 años

Como actualmente no es posible medirla en los cerebros de personas vivas, los científicos comenzaron experimentos en gusanos y ratones para probar si desempeña un papel en la longevidad. Cuando los investigadores aumentaron la Rest en un gusano común, la actividad cerebral del insecto disminuyó y vivió más tiempo. Lo contrario ocurrió cuando desactivaron un gen similar a la Rest en gusanos que suelen tener una esperanza de vida muy larga: la actividad neuronal aumentó, pero sus vidas se acortaron drásticamente.

Aunque hay más factores que son analizados, como que los ratones que carecen de la Rest también tenían más probabilidades de tener cerebros más «ocupados», incluidas las explosiones de actividad similares a las convulsiones.

Diferencias reales

Todavía no está claro cómo estas diferencias en la actividad cerebral a nivel de las células podrían traducirse en diferencias en la cognición o el comportamiento en las personas.

Bruce Yankner, profesor de genética y neurología en la Escuela de Medicina de Harvard, y director del trabajo, explica que su laboratorio ya está haciendo un seguimiento para ver si atacar a la Rest con medicamentos podría conducir a nuevas formas de tratar enfermedades neurodegenerativas o el envejecimiento mismo.

En esta línea de investigación también podría ser interesante tratar de comprender cómo las intervenciones alternativas que afectan a los ritmos neuronales (como la meditación) podrían funcionar como un tratamiento para la pérdida temprana de la memoria, apunta Yankner en el ‘The Washington Post‘.

Los cerebros donados que los investigadores estudiaron provenían de personas que murieron por diversas causas, por lo que es imposible saber si la diferencia en la Rest estaba relacionada con la probabilidad de muerte.

Angela Gutchess, profesora de psicología en la Universidad de Brandeis, destaca que cuando las personas envejecen y se hacen pruebas en escáneres cerebrales, hay muchos cambios en la actividad en la corteza prefrontal, la parte del cerebro donde los investigadores de Harvard estudiaron la citada proteína.

En algunos casos, los estudios han demostrado que los adultos mayores activan más circuitos cerebrales en comparación con las personas más jóvenes para completar una tarea, según la profesora. Pero la implicación de este cambio no está clara: estos patrones de activación pueden ser una indicación de un cerebro menos eficiente en las personas mayores, o de intentos de compensación.

  1. SÁNCHEZ

 

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Seis fases que nos ayudan a lograr cosas positivas

Debemos definir el objetivo y desearlo con fuerza, pero también hace falta un método que nos otorgue las pautas a seguir

La vida no es siempre de color de rosa, pero hay fórmulas que nos pueden ayudar a sentirnos mejor con nosotros mismos. A todos nos gustaría que nos ocurrieran más cosas positivas. Lograr un ascenso, conocer una pareja o mejorar nuestro carácter. Para conseguirlo, no solo debemos definir nuestro objetivo y desearlo con fuerza, también hace falta disponer de un método que nos otorgue las pautas que debemos seguir. En el libro Haz que suceda (Alienta, 2019), Rubén Turienzo propone seis fases muy concretas y las herramientas asociadas para lograrlo. Esta particular guía nace de su experiencia, tras haber acompañado a muchas personas en la aventura. Veamos qué fases propone y los consejos que sugiere en cada una de ellas.

Qué. Encuentra y define tu objetivo. No debemos hacer listas infinitas de propósitos, sino que tenemos que escoger pocos, pero que impliquen un auténtico reto. Edwin Locke, psicólogo y creador de la teoría del establecimiento de objetivos, comprobó que desarrollamos más nuestra vida cuando nos planteamos verdaderos desafíos, no cuando aspiramos a objetivos fáciles de alcanzar. Una de las personas que aparece en el libro de Turienzo es Miriam Gutiérrez, conocida como La Reina, campeona de España de boxeo femenino. En esta primera fase, nuestra protagonista se propuso convertirse en campeona del mundo. Un auténtico reto.

Por qué. Identifica tu motivo o propósito. Se trata de aclarar qué hay detrás de nuestros objetivos, qué elemento del pasado nos empuja o qué motivación nos mueve a plantearnos ese reto concreto. Si tenemos claro el porqué, podremos superar en mejores condiciones las dificultades y las adversidades. En el caso de Gutiérrez, su porqué iba más allá de luchar por sus hijos o su pareja. Ella quería ganar para enviar un mensaje a las mujeres maltratadas, como había sido ella en el pasado. Ese era su poderosa razón. Apenas dos meses después de encontrar su porqué, ganó el campeonato de Europa y en la actualidad va camino de conquistar el cinturón mundial.

Quién. Identifica tus recursos. Las circunstancias de cada persona condicionan sus posibilidades de alcanzar logros. No se puede negar algo tan evidente. A veces nos emocionamos con ideales maravillosos, pero no tenemos los recursos para ponerlos en marcha. La suerte existe, pero las circunstancias influyen. Esta fase trata de adecuar nuestros objetivos a la realidad. De identificar por dónde se nos escapa la energía para que nos ocurran las cosas positivas que buscamos.

Con quién. Busca aliados. Las personas que nos rodean son determinantes para nuestro bienestar. Para sentirnos protegidos o desprotegidos. Este apartado no consiste en invertir un tiempo ingente en hacer networking o red de contactos, sino en identificar específicamente qué personas y qué apoyos vamos a necesitar para lograr el objetivo que tenemos en mente.

Cómo. Dibuja tu plan de acción. En este apartado se puede utilizar una de las técnicas de priorización más sencillas, MoSCoW, por su acrónimo en inglés. Se requiere conformar un listado con aquellas acciones imprescindibles (M) para alcanzar lo que deseamos; cuáles son importantes (S); cuáles son prescindibles (C) y cuáles descartables (W). Este análisis consigue prepararnos para tomar decisiones más claras.

Cuándo. Ponte plazos, haz seguimiento y, si hace falta, prioriza. Turienzo propone que, al finalizar cada semana, dediquemos media hora a repasar los siguientes puntos:

  •  Qué elementos clave teníamos que haber conseguido (no confundir con acciones por hacer)
  •  Cuáles hemos conseguido y cuáles no
  •  Qué ha pasado en el caso de que no los hayamos alcanzado, pero sin caer en explicaciones o excusas
  •  Qué vamos a hacer para corregirlo y a quién se lo contaremos o pediremos ayuda

En resumen, las posibilidades de conseguir que nos ocurran más cosas positivas en nuestra vida personal y profesional están ligadas a nuestra capacidad para definir los objetivos. En encontrar el porqué, pero también en la medida en la que somos capaces de identificar los recursos, nuestros aliados y elaboramos un plan de acción con su seguimiento.

PILAR JERICÓ

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Si quieres vivir una vida de plenitud personal deberás interiorizar estas 10 verdades que a continuación te muestro.

 

1) La felicidad rara vez proviene de circunstancias externas.

La riqueza, la belleza, el poder o las adquisiciones materiales aportan muy poco a la consecución de una vida plena. Sin embargo, tu agradecimiento por lo que tienes en este mismo momento y tu relación armónica con los demás sí te pueden aportar grandes beneficios.

Se ha demostrado que a las personas que les ha tocado la lotería han vuelto al mismo nivel de felicidad que tenían antes de ser agraciados pasados dos meses.

2) Abandona el perfeccionismo.

Es un ejercicio inútil y sin fin. Crea estrés e infelicidad. Aprende a encontrar el punto de equilibrio.

A ver cómo se te queda el cuerpo después de ver este vídeo:

3) Tus decisiones pueden defraudar u ofender a otros.

Esto a veces es necesario para crecer y vivir auténticamente. Aquellos que te aman y quieren lo mejor para ti te aceptarán y apoyarán.

4) Potencia tus fortalezas.

Tu sabes mejor que nadie qué es lo que se te da bien. Aprovecha esta ventaja que tienes en tu favor.

 

5) No descuides tus relaciones.

Algunos te querrán incodicionalmente por lo que eres pero recuerda que incluso la llama del amor hay que avivarla. Averigua lo que hace felices a tus seres queridos e intenta complacerles.

6) Aprender a dejarlo ir.

La preocupación es el mayor gasto inútil de energía en el planeta. No merece la pena preocuparse por aquellas cosas que no dependen de ti. Si tienes que hacer algo, toma las medidas adecuadas en lugar de preocuparte.

7) No des por sentado que no puedes hacer algo.

Siempre he sido una persona tímida y que creía que no tenía una buena expresión verbal. Reciéntemente me he demostrado a mi mismo que esto era una creencia errónea que tenía. Sólo tienes que intentarlo y ponerle empeño.

8) La culpa es una emoción incapacitante.

La preocupación y la culpa son dos emociones que no nos aportan nada bueno y no nos dejan avanzar. No sirven para nada. Deséchalas de tu mente.

9) Ejercita tu concentración.

La capacidad de concentración es clave en esta vida. Si eliminamos nuestra mente de distracciones y ponemos nuestros 5 sentidos en la tarea que estamos haciendo nos saldrá todo mejor.

10) La vida es corta.

Tienes un número limitado de días en esta tierra. No pierdas el tiempo en preocupaciones, enojos o frustraciones. Saca el máximo partido de este momento y del siguiente y del siguiente y del siguiente. . .

 

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Un estudio de una universidad norteamericana señala que existe conexión entre lo saludable de nuestra alimentación y nuestra salud mental

Todos sabemos que la comida basura no es lo más saludable que podemos consumir en nuestra dieta alimenticia. Su exceso de grasas, sal y azucares la convierten en una bomba calórica que puede afectar a nuestra salud si la tomamos con cierta regularidad.

Lo que no sabíamos, y acaba de descubrirnos un nuevo estudio de la Universidad de Alabama en Birmingham (Estados Unidos), es que también es responsable del incremento de los casos de depresión, sobre todo entre los jóvenes.

 

Los investigadores de este centro educativo analizaron la orina de un grupo de estudiantes de secundaria, encontrando altos niveles de sodio bajos niveles de potasio, lo que se traduce, en términos alimentarios, en comida poco saludable.

Más fruta y verdura

«Altos niveles de sodio se dan a causa de una alimentación basada en alimentos altamente procesados«, ha señalado la autora principal del estudio Sylvie Mrug, presidenta del departamento de psicología de la Universidad de Alabama en Birmingham citada por CNN. «Esto incluye comida basura, precocinados y refrigerios poco saludables», ha indicado.

«Nuestro estudio muestra la necesidad de prestar atención a lo que comen nuestros hijos»

El bajo nivel de potasio está provocado por una dieta en la que no se consumen frutas o verduras, como espinacas, tomates, plátanos, naranjas o aguacates, y en la que se echa de menos el yogur e, incluso, el salmón.

Al mismo tiempo, se les realizaron (a ellos y a sus padres) unos cuestionarios para evaluar su estado mental. Tras un año y medio, se volvieron a realizar análisis de orina a los alumnos y se les volvió a pasar el cuestionario, demostrando que aquellos con niveles más altos de sodio y más bajos de potasio mostraban una mayor predisposición a la depresión.

“La depresión entre los adolescentes en los Estados Unidos ha aumentado en un 30 por ciento en la última década, y queríamos saber por qué y cómo disminuir este número. Se han realizado pocas investigaciones sobre la relación entre la dieta y la depresión. Nuestro estudio muestra la necesidad de prestar atención a lo que comen nuestros hijos», afirma Mrug.

Comer mejor, sentirse mejor

A pesar de lo pequeña de la muestra (solo 84 alumnos), «los resultados del estudio tienen sentido”, afirma la dietista Lisa Drayer, “si los adolescentes incluyen más alimentos ricos en potasio en su dieta, es probable que tengan más energía y se sientan mejor en general, lo que puede conducir a una mejor sensación de bienestar y una mejor salud mental», añade.

La dieta mediterránea se ha revelado perfecta para evitar la depresión, según un estudio europeo

Estudios anteriores también han encontrado vínculos entre la comida basura, los productos procesados y la depresión en adultos. Un estudio en nuestro país, realizado sobre el seguimiento a 9.000 personas, concluyó que existe un 48% más de riesgo de depresión en aquellas personas que comen más alimentos procesados.

 

Igualmente, otra investigación a nivel europeo sostenía que aquellas personas que seguían una dieta mediterránea sana y dejaban de lado los procesados habían reducido el riesgo de sufrir depresión.

La dieta, no obstante, no es el único elemento que afecta al aumento de la depresión entre los jóvenes. Los expertos culpan a elementos tales como la falta de sueño, un uso excesivo de las redes sociales e, incluso, al miedo al cambio climático

EL CONFIDENCIAL

 

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Vamos a intentar que duermas como una marmota casi desde el primer día: solo tienes que seguir unas fáciles prácticas

Algunos empiezan las vacaciones hoy, otros están todavía disfrutando de unos días de descanso y quizás a ti ya se te han acabado y te toca volver a la rutina. Di adiós a no hacer nada, a disfrutar del chiringuito o a ese viaje que has hecho a ese destino tan paradisiaco. Toca volver a trabajar.

Aparte de la tristeza que te entrará por tener que volver al día a día, hay algo que a (casi) todos nos afecta mucho en la vuelta a nuestra actividad laboral. Sí, estamos hablando de nuestra tormentosa relación con el sueño.

  1. MARTÍNEZ

Entre el 10 y el 15 por ciento de los españoles tiene problemas para conciliar el sueño o se despierta durante largos periodos de tiempo durante la noche

 

Venimos de pasarnos el despertador por el arco del triunfo, acostándonos tarde, levantándonos cuando el sol ya está alto, no perdonando la siesta y eso afecta, y afecta mucho, a nuestro sueño, por lo que la vuelta a la normalidad se nos puede hacer muy dura: muriéndonos de cansancio por la mañana e incapaces de cerrar los ojos por la noche.

Volver a la rutina

Es por eso que, gracias a los consejos de ciertos expertos citados por el diario Mirror, vamos a intentar paliar esos efectos secundarios de las vacaciones y conseguir que duermas como una marmota casi desde el primer día: solo tienes que seguir unas fáciles prácticas.

El doctor Neil Stanley, antiguo director de la Sociedad Británica del Sueño, rompe el mito existente de que el verano es fantástico para descansar y recuperar las horas de sueño que hemos perdido en el resto del año. «A nuestro cuerpo le encanta la rutina. De hecho, los mayores casos de somnolencia se dan porque somos irregulares en las horas de ir a la cama y levantarnos”, señala

Decimos que las vacaciones son para recuperar sueño, pero es todo lo contrario

“Las vacaciones son sólo una versión exagerada de esto, ya que perdemos los horarios, a menudo durante varias semanas, continúa. Y eso, según Stanley lo que provoca es que nos sintamos “irritables y desorientados en lugar de rejuvenecidos”. ¿Y qué podemos hacer ante este panorama tan desolador? Este experto en terapia de sueños tiene algunos trucos.

Siete consejos

Acuéstate pronto. Los días previos a tener que volver al trabajo, intenta acostarte cada vez más pronto, intentándote adaptar al horario que es el habitual cuando estás trabajando. Con ello, conseguirás ir reseteando tu reloj corporal y te será más fácil adaptarte al cambio. Si no pudieras hacerlo durante unos días, intenta, al menos, acostarte una hora antes de lo normal el día antes de volver a la oficina, eso ayuda a tu cerebro a adaptarse al cambio de hora en el que te despiertas.

 

Luz y oscuridad. Por la mañana, intenta recibir luz en cuanto puedas, ya que eso pone en “alerta” a tu cuerpo. Si es posible, trata de ir al trabajo andando y disfrutar de la claridad del día. Por la noche, para conciliar mejor el sueño, debes intentar atenuar las luces en tu casa al menos una hora antes de ir a la cama.

Desconexión tecnológica. Al mismo tiempo, también una hora antes de irte al dormitorio, evita ver la televisión, el portátil, la tablet o el teléfono móvil. Al respecto de los dispositivos móviles, Stanley indica que emiten un tipo de luz que engaña a nuestro cerebro para que piense que aún es de día, lo que hace que nos “despierte cuando lo que queremos es dormir”.

La famosa función Snooze de tu móvil o despertador puede ser un remedio peor del que pensabas

No retrases la alarma. Usar la función de repetir alarma es lo peor que podrías hacer, aunque disfrutes esos minutos extra de sueño. Si hace eso, según Stanley, “puedes volver a caer en un sueño profundo y te costará más despertarte, siendo un “shock” para tu cuerpo”… y hasta tienes deseos profundos de volver retrasar la alarma, generando un círculo vicioso y llegando tarde.

Programa tus comidas. A la hora que comes y cenas también afecta a tu reloj interno. Establecer horarios fijos de comida ayuda a las personas a soportar mejor los cambios en las rutinas de sueño. Así, intenta comer a la misma hora todos los días para mantener tu reloj interno y regular tu sueño.

  1. PALMERO

Otra noche más que no has pegado ojo por culpa de las altas temperaturas. No te preocupes. A continuación tienes diez consejos para que puedas dormir a pierna suelta en estos meses de verano

 

Y ojo a lo que comes. Comer y beber demasiado antes de irte a dormir afecta a tus ciclos de sueño, por lo que procura, si te vas a dar un atracón, hacerlo tres horas antes de ir a la cama. Además, evita la cafeína por la tarde y si consumes alcohol, hazlo 3-4 antes de acostarte. El alcohol, aunque nos provoca sueño, es muy dañino para nuestro sueño.

No mires el reloj. Todo lo hemos hecho alguna vez cuando no podemos dormir. Miramos el reloj y vemos la hora que es. Esto, según los expertos, activa nuestro cerebro, que cuenta las horas que nos quedan hasta que suene el despertador, y nos genera ansiedad ante la imposibilidad de dormir.

EL CONFIDENCIAL