Hablar en público sin nervios, las 7 claves

¿Te pones muy nervioso cada vez que debes alzar la voz ante una audiencia? Un experto en hablar en público aporta las claves para que tus discursos tengan éxito

 

Aunque tras la pandemia es más posible que en caso de hablar en público lo hagas delante de una pantalla que de decenas de personas, eso no quita para que dejes de sentir esa punzada de vergüenza cada vez que abres la boca y hay gente escuchándote. En ocasiones, también puedes tener miedo a equivocarte o a trabarte al alzar la voz. Los nervios juegan malas pasadas y sumados a la concepción negativa que muchas veces tenemos de nosotros mismos, considerándonos demasiado tímidos, el arte de hablar en público te supondrá más de un quebradero de cabeza.

En realidad, es precisamente la sensación de no poder hacerlo la que provoca que definitivamente nos dé miedo subir al púlpito y escupir esas palabras que debemos decir. Pero lo cierto es que la oratoria se consideraba un arte en tiempos antiguos, por lo que estamos hechos para que los demás nos escuchen, es más, deberíamos disfrutarlo o sentir placer ante ese momento.

Antes de alzar la voz debes responder a una serie de preguntas básicas: ¿Quién estará escuchando? ¿Qué saben sobre ti y sobre el tema?

¿Cómo darle la vuelta a esta sensación negativa cada vez que nos subimos al estrado y sentir placer a la hora de dirigirnos a un grupo de personas? John Bowe, un experto en hablar en público, ha publicado una serie de recomendaciones en la revista ‘Aeon‘ muy útiles para cuando vuelvas a sentir esa vergüenza o timidez lacerando tu pecho y no sepas cómo proseguir en tu discurso.

Piensa a quién te diriges

Te debes a tus oyentes. No eres nada sin ellos, tu discurso no vale nada si no tienes nadie quien lo escuche, por eso mismo debes conocer lo máximo posible a quién te diriges. Bowe señala que antes de preparar una exposición, lo más importante es llevarla preparada. Para ello, debes responder a una serie de preguntas básicas: ¿Quién estará escuchando? ¿Cuántas personas habrá? ¿Qué edad tienen? ¿Qué saben sobre ti y sobre el tema que vas a exponer? ¿Por qué lo hacen? «Cuanto más prepares tus pensamientos y los dirijas hacia las necesidades y la realidad de tu audiencia, dejando al margen tu ansiedad, más sabrás conectarte con ella», señala el experto.

Reflexiona por qué estás hablando

Antes de empezar si quiera a preparar tu discurso, piensa en el propósito que te llevó a ese momento. ¿Cuál es la finalidad de tu intervención? ¿Entretener, informar, persuadir o inspirar? «Definir el propósito de tu discurso te permite examinar las ideas interesantes, divertidas o significativas que te pueden venir a la cabeza», asegura Bowe. «A medida que la charla se vuelva más relevante y atractiva, te darás cuenta de que el miedo a la mente en blanco o al balbuceo cesa».

Busca el bienestar de tu audiencia

«Aristóteles rara vez fue acusado de ser un tipo cálido y afectuoso, pero una de sus mayores ideas sobre la teoría del lenguaje fue que la gente solo escucha por una única razón: para encontrar su propio bienestar», recalca el experto. Puede que lo que tengas que decir sea muy aburrido o tedioso, pero si hay alguien para escucharte es porque verdaderamente le interesa. A nadie le pagan por escuchar.

«Debes mostrar respeto por tu público, por el tiempo y la atención que te presta»

«Tu éxito como orador, independientemente del tema que trates, es demostrar a tu audiencia que estás prestando atención a lo que le importa», prosigue Bowe. «Los ves, los entiendes, estás concienciado de lo que necesitan. A tu público le importa menos la corrección o la lógica de tus enunciados que las ideas que expresas y que mejorarán su vida». Al final, concluye el experto, «debes mostrar respeto por el tiempo y la atención que te prestan».

Hora de practicar

Ahora que ya sabes la teoría, toca ponerlo en práctica. Si de verdad crees que estás muy poco avanzado en el hecho de hablar en público, lo mejor será que prepares bien la puesta en escena. Por ello, Bowe recomienda practicar frente al espejo o en un vídeo. «Si te sientes estúpido, de acuerdo», asevera. «Pero soportar pruebas incómodas será, en última instancia, mucho menos doloroso que tomar el centro del escenario para luego no decir aquello que quieres comunicar ni bajo la forma en la que lo quieres decir».

«Como mínimo, memoriza tu introducción y tu conclusión», aconseja. «Estas son las dos partes del discurso más traicioneras. Fíjalas en tu mente, permita que tu boca desarrolle la memoria sensorial cognitiva para verbalizar, y será mucho menos probable que te pierdas en mitad del discurso». Y, por supuesto, mide el tiempo de tu discurso para no sobrepasarte. Bowe también recalca que no hay que perder el miedo a la improvisación: «Modifica lo que vas a decir en tus ensayos», explica. «Interioriza bien tus gestos y el tono de tu voz, ya que transmitirán matices y actitudes adicionales a tu discurso».

Otro de los consejos que aporta es huir de las típicas coletillas o frases hechas y cambiarlas por palabras y frases motivantes que hagan más fáciles que el público conecte con lo que dices. «Reemplaza la jerga blanda o perezosa por expresiones sinceras y vibrantes», concluye. «Al igual que con cualquier otra cosa, tu objetivo no radica en hablar por hablar, sino darle a tu oratoria un significado genuino y único, para ti y para quien te escucha».

 

  1. Z.

 

Consejos para informar sobre el nuevo coronavirus - AECC ...

 

La Asociación Española de Comunicación Científica (AECC) engloba a centenares de periodistas y comunicadores especializados en ciencia y salud de todo el país. Por ello, la AECC ha elaborado unas breves recomendaciones para facilitar el trabajo a la hora de informar sobre el coronavirus.

  • – Con más de 2.000 casos notificados en España a 11 de marzo de 2020, la AECC recuerda la importancia de publicar información veraz y rigurosa, sin caer en el sensacionalismo y en el amarillismo. Es fundamental que la opinión pública conozca los hechos relevantes sobre esta crisis sanitaria y que los medios de comunicación aborden un tema tan sensible evitando contagiar en la audiencia el alarmismo y el miedo.
  • – La enfermedad producida por el coronavirus se denomina COVID-19, tal y como ha establecido la Organización Mundial de la Salud. Es posible referirnos a la patología, según Fundéu, como “covid-19”, dado que se trata de un nombre común. También podemos hablar de “enfermedad del coronavirus” o expresiones similares. El virus que la produce es el SARS-CoV-2, una denominación establecida por el Comité Internacional para la Taxonomía de los Virus (ICTV, en inglés). Antes de emplear este nombre técnico, el virus fue llamado de manera provisional  2019-nCoV.
  • – La AECC quiere recordar la importancia de evitar el uso de imágenes y de lenguaje sensacionalistas, que produzcan miedo o pánico entre la opinión pública. Los medios de comunicación tienen una responsabilidad clave para dar a conocer la amenaza sanitaria producida por el coronavirus sin que ello suponga la difusión de mensajes alarmistas, xenófobos o racistas.

 

  • – Los redactores y los medios deben recordar la necesidad de verificar cualquier hecho o detalle que vayan a comunicar a través de sus informaciones y de sus redes sociales. En tiempos de emergencias sanitarias como la del coronavirus, la AECC destaca la necesidad deque la sociedad reciba información veraz, contrastada y rigurosa, evitando la difusión de bulos, conspiraciones, rumores y datos falsos.
  • – Las crisis sanitarias ofrecen escenarios de incertidumbre, donde la información se propaga muy rápido y los escenarios son cambiantes. En ese contexto, es clave que los medios y los redactores informen sobre los hechos conocidos y los escenarios que puedan ocurrir, sin que ello suponga difundir especulaciones o datos sensacionalistas.
  • – Los periodistas y los medios tienen la responsabilidad de contrastar la informaciónque dan a conocer con el fin de cumplir con el criterio de veracidad. En ese sentido, resulta clave contar con fuentes que sepan específicamente responder a las preguntas que se puedan plantear sobre el coronavirus. Para ello, la AECC recomienda consultar con personas expertas en disciplinas como medicina preventiva y salud pública, epidemiología, virología, inmunología y neumología, entre otras, que pueden ofrecer opiniones y datos rigurosos en las cuestiones relativas a sus especialidades. Es importante también que los periodistas pregunten a los profesionales por las dudas relativas a su área de conocimiento, evitando recurrir a otras fuentes que no tengan conocimientos específicos sobre la materia. Además, dado el contexto en el que nos encontramos, la AECC recomienda entrevistar a más de una persona experta con el fin de conocer diferentes opiniones y reforzar la veracidad de la información que se va a publicar.
  • – Es importante explicar los hechos y los datos en un lenguaje claro y accesible para el público general. Para ello se deben adaptar las expresiones y los términos técnicos a palabras comprensibles para el conjunto de la sociedad, sin que ello suponga perder la rigurosidad.

 

  • – En tiempos de incertidumbre, el periodismo debe actuar más que nunca como servicio público. Explicar los pasos y las medidas que puede tomar la ciudadanía para reducir la transmisión del virus es importante. Para ello debemos dar a conocer aquellas acciones respaldadas por las personas expertas en la materia y por las fuentes oficiales. También resulta clave aportar datos e información que puedan resolver las dudas que se puedan generar.
  • – La AECC recomienda mantener la suficiente precaución y cautela acerca de las nuevas investigaciones que se publiquen sobre el coronavirus. Los redactores han de ser responsables sobre la cobertura informativa que llevan a cabo. El hecho de que se dé a conocer un estudio científico no significa que haya sido realizado con el rigor necesario o que sus conclusiones puedan ser extrapolables a la situación actual o al escenario que se produce en nuestro país. Por ello, es fundamental dar a conocer la evidencia científica disponible contrastando los datos y los resultados de las diferentes investigaciones con personas expertas en la materia y fuentes documentales relevantes.
  • – Por último, es importante recordar que, lamentablemente, no existen vacunas ni tratamientos eficaces ni seguroscontra la enfermedad producida por el coronavirus. En la actualidad existen numerosas investigaciones para entender el mecanismo de acción del virus y desarrollar medidas preventivas y terapéuticas frente a su infección. La AECC destaca la importancia de dar a conocer estos trabajos sin generar falsas expectativas sobre sus resultados a corto plazo. También resulta clave, como hemos recordado en anteriores ocasiones, no difundir información sobre prácticas y remedios que no cuenten con el suficiente aval científico.

Información para seguir la evolución de la pandemia por coronavirus:

Organización Mundial de la Salud (inglés)

Organización Mundial de la Salud (español)

Informes de situación de la OMS sobre el coronavirus (inglés)

Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (inglés)

Ministerio de Sanidad (español)

Situación actual sobre el coronavirus en España de Ministerio de Sanidad (español)

Centro de recursos del coronavirus de The Lancet (inglés)

Centro de recursos y noticias del coronavirus de British Medical Journal (inglés)

Guía de información sobre el coronavirus del Instituto de Salud Carlos III (español)

Mapa con los casos globales actualizados del coronavirus de la Universidad John Hopkins (inglés)

Agencia SINC (español

 

 

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