Cómo usar la técnica de la gratitud y por qué te hace más feliz

Tal vez la gratitud no sea la virtud más importante, pero sí es la madre de todas las demás (Marco Tulio Cicerón)

 

Hasta hace no mucho tiempo, cada vez que Antonio terminaba una relación se hundía un poquito en la miseria. Con suerte, la tristeza duraba sólo unos días, pero en otras ocasiones, esa apatía se extendía durante semanas e, incluso, meses: «Desconozco si esas reacciones mías estaban grabadas a fuego en mi ADN y en mi condición de humano o si, en realidad, era algo aprendido de mis padres, de mi entorno y de las películas. De lo que sí estoy seguro es de que crecí con la idea de que sentirse mal a menudo era lo normal, y que lo anormal era permanecer en calma ante cualquier situación».

 

Antonio no entendía que alguien no descendiera a los infiernos emocionales tras, pongamos como ejemplo, una separación. Para él, cuando una persona conservaba la calma era porque «algo raro oculta». Sin embargo, hace apenas dos años su vida cambió por completo: conoció una sencilla técnica que, «cuando la practicas, en cuestión de minutos empiezas a ver las cosas de otro modo, con más claridad, con más positividad y con más optimismo».

 

¿Cuál es el fin de esa técnica? La idea es que donde antes se veía todo negro, ahora se vea todo un poco más luminoso. Que aquella persona que se hundía sin remisión y tenía la cabeza metida en un hoyo, ahora pueda asomarse a la superficie y atisbe el bonito paisaje que hay a su alrededor. En pocas palabras, esa técnica consistía en hacer a la persona más feliz. Y lo mejor de todo es que puede empezar a practicarse sin dilación.

El sesgo de la negatividad

Un estudio publicado por el Centro Nacional de información biotecnológica de Estados Unidos reveló que, en muchas ocasiones, el cerebro se recrea en aquello que no se tiene y que puede llegar a molestar a la persona, en lugar de centrarse en lo que sí se tiene y disfrutar de ello. Se llama sesgo de la negatividad y un ejemplo lo encontramos en un bonito campo lleno de flores, pero en el que alguien ha dejado unas latas de cerveza «olvidadas»: el sesgo de la negatividad llevará al cerebro a pensar que el campo está sucio y dejará una agria sensación, olvidando que el 99% de ese manto de flores está exuberante.

 

La idea es que donde antes se veía todo negro, ahora se vea un poco más luminoso

 

Antonio, nuestro protagonista, explica que «si nos focalizamos constantemente en lo que nos falta, tendremos una sensación de alerta, de estrés, de necesidad, de ponernos a salvo, de acumular, de prevenir, de sobrevivir». Pero, en la sociedad actual no se trata de sobrevivir, sino de vivir y, además, hacerlo de la mejor manera posible.

 

El problema es que, aunque ya no lo necesite, nuestro cerebro sigue actuando del mismo modo que en el pasado cuando había que sobrevivir y persiste en su idea de ahondar una y otra vez en lo negativo, en lo que no hay, en lo que falta a las personas o en lo que las hace daño; y ese sesgo de negatividad que se estudia en psicología también hace a las personas no solo más infelices, sino también más débiles mentalmente y más enfermos físicamente, según otro estudio de la Universidad de Illinois, en Estados Unidos.

Los científicos llevan años estudiante este sesgo de negatividad, ya que ayuda a comprender el funcionamiento del cerebro. Por eso, para contrarrestar esta idea de negatividad surge la necesidad apremiante de ver las cosas con mayor objetividad y con mayor optimismo. Y aquí es donde entra en juego aquello de lo que ya hablaba Cicerón calificándola como la madre de todas las demás virtudes: la gratitud.

La técnica del agradecimiento

El agradecimiento consiste, sencillamente, en pensar activamente en las cosas que sí tenemos y por las cuales estamos agradecidos. Una investigación de la prestigiosa Universidad de Harvard explica que «la gratitud es una manera de que la gente aprecie lo que tiene en lugar de buscar siempre algo nuevo, con la esperanza de que les haga más felices, o de pensar que no pueden sentirse satisfechos hasta que consigan todas las necesidades físicas y materiales. La gratitud ayuda a la gente a volver a centrarse en lo que tienen en lugar de en lo que les falta».

 

Antonio explica en primera persona cómo aplicar esta técnica a su vida: «Tras muchos años deseándolo, me acabo de comprar una casa, la cual es antigua, y hasta que no haga la reforma no tengo calefacción, las ventanas son más bien… precarias, los baños no son lo mejor que has visto y, además, hay más goteras de las que me gustaría admitir. Pensar en ello me pone de mal humor, me hace ser negativo y pesimista en cuanto a mi situación, y cuando hablo sobre este tema mi cara empieza a enrojecerse de enfado».

 

Sin embargo, en lugar de centrarse en todo lo malo de su vida, Antonio ha decidido usar la técnica del agradecimiento: «Lo único que tengo que hacer es empezar a pensar, a buscar activamente, con esfuerzo y conciencia, los aspectos positivos por los que sí estoy agradecido, en lugar de dejar a mi cerebro a su aire centrándose sólo en los negativos. Por ejemplo: gracias porque tengo una casa, gracias porque he ganado el dinero suficiente como para poder comprarla, gracias porque tengo ventanas que me protegen del frío, gracias porque tengo una buena estufa de gas, gracias porque conozco a buenos albañiles que van a hacerme la reforma, etc.»

 

Se trata de buscar activamente los aspectos positivos por los que se está agradecido

 

Gracias a la técnica del agradecimiento, Antonio ha pasado de quedarse en lo negativo a buscar las cosas positivas de su vida: «Esto no significa que esas cosas negativas vayan a desaparecer o que sea conformista con una situación precaria, sino que voy a empezar a percibir también las cosas positivas y que voy a estar agradecido por lo bueno y por lo que sí tengo ahora mientras persigo y trabajo por lo que aún me falta».

Cómo usar la técnica de la gratitud

Como ocurre con todo lo nuevo que se incorpora a nuestros hábitos diarios, es lógico que al principio cueste un poco de esfuerzo usar la técnica, por lo que habrá que hacerlo de manera consciente, por ejemplo, escribiéndolo. Sin embargo, a medida que se vaya practicando y cogiendo confianza, la lógica dicta que ese agradecimiento irá saliendo de forma natural y llegará un momento en el que se haga de forma automática y mentalmente.

Antonio, autor de ricosylibres.com, comenzó escribiendo cada mañana en un cuaderno. Apenas dedicaba 5 minutos, pero era suficiente para escribir sus agradecimientos: «Gracias porque tengo unas manos fuertes que me permiten agarrar cosas y, a la vez, sensibles que me permiten acariciar y sentir a mi perra; gracias porque tengo unas piernas y puedo caminar; gracias porque tengo dos ojos y puedo ver; gracias porque tengo una familia que me quiere; gracias porque tengo unos hermanos que me ayudan cuando lo necesito; gracias porque esta mañana he meditado y he encontrado la calma, gracias porque tengo buena comida en la nevera; etc.»

 

Con la técnica de la gratitud se está animando al cerebro a que encuentre los aspectos positivos y beneficiosos que hay en la vida, dando como resultado una mayor sensación de plenitud, de gratitud, de optimismo… y de felicidad. Una gratitud que se puede mostrar de forma genérica, pero también en aspectos concretos de la vida. Cuanto más específico se sea, más se profundiza, se percibe y se siente.

 

Antes, cuanto Antonio terminaba una relación, se hundía sin remisión porque el sesgo de negatividad era demasiado fuerte. Ahora, se despierta con una sensación muy diferente dando gracias por las cosas que tiene, ya esté en una relación de pareja o no: «En pocos minutos agradezco cosas cotidianas, nada del otro mundo, pero en la cotidianidad reside la fuerza de esta técnica porque al hacer evidente lo que ya no lo es tanto, empezamos a darnos cuenta de lo que tenemos, a valorarlo, a sentirlo, a tenerlo presente y… ¡a disfrutarlo!»

 

La teoría de la gratitud establece que, siendo agradecidos, las relaciones empiezan a ser más satisfactorias. Pero, incluso en el caso de que se acaben, las personas son mucho más conscientes de lo que SÍ tuvieron anteriormente, en lugar de fijarse en lo que no tendrán a partir de ahora. Algo que, según la ciencia, provoca una profunda sensación de gratitud.

El Confidencial

Cómo el covid-19 está cambiando el perfil y la agenda del Management

Estas son las seis mejores prácticas para triunfar en el nuevo mercado del talento

Corrían los primeros días de marzo del 2020. Los vientos de la innovación y la transformación digital agitan las aguas en las que navegan las empresas de nuestro país. La maestría con la que navegan algunos equipos de dirección con esos vientos es innegable. De repente, a mitad de mes, un tsunami de nombre covid 19 arrolla y desarbola la ya de por sí dificultosa navegación. Bien se podría decir, citando una frase escrita en una tapia de Quito que hizo famosa Mario Benedetti, “cuando sabíamos las respuestas nos cambiaron las preguntas”.

En estos meses he podido conversar con cientos de primeros ejecutivos y consejeros de las principales compañías para poder realizar el Estudio “Cómo el covid está cambiando el perfil y la agenda del CEO, del Director Corporativo de Personas y del Consejo” junto a Luis Huete, profesor del IESE y a José Luis Álvarez de INSEAD.

La calidad del liderazgo se mide por la capacidad de alinear e integrar a toda la organización hacia un objetivo compartido

Ante un escenario muy competitivo y complejo, la pregunta que muchos CEO se han hecho en estos meses de obligado confinamiento es si las empresas cuentan con el equipo directivo idóneo para acometer la crisis. La respuesta mayoritaria es si, pero con algunos cambios y mejoras. A pesar de la complejidad del momento, vemos un mercado global del talento que comienza a coger impulso, y estamos asistiendo a la puesta en práctica de las mejores prácticas por parte de las empresas, entre las que me gustaría destacar varias:

  • Análisis y diseño de la estructura organizativa eficiente post crisis

El punto de partida y de llegada de este análisis y diseño es el propósito estratégico de la organización. El punto de referencia es el Plan Estratégico, de forma que el organigrama permita ejecutarlo.

Algunas de las tareas del líder en el nuevo contexto van a ser reasignar equipos y dedicaciones en función de las nuevas prioridades y plantear la “reconstrucción” tras las posibles “heridas” provocadas por procesos de regulación temporal: valorar si se ha perdido el compromiso, qué acciones poner en marcha y desde qué planos. En definitiva, ser un arquitecto de la forma y modelo de trabajar en el nuevo contexto.

  • Evaluación y Plan de Mejora de Comités de Dirección en la vuelta a la normalidad

Nos atrevemos a aventurar que los Comités de Dirección serán cada vez más líquidos, con miembros permanentes y no permanentes, con unas normas de funcionamiento muy flexibles. Deberán funcionar con formatos distintos en función del contenido y del tipo de decisiones que tengan que tomar. Los directivos que ganarán peso relativo en los comités de dirección serán los de innovación, digital, finanzas, negocio, ventas y por último personas. El psiquiatra Luis Rojas Marcos escribía recientemente que “la idea de que para ser fuerte tienes que haber pasado por grandes conflictos, tragedias o desastres no es acertada. Eso es una confusión. Lo que ocurre es que de la adversidad a menudo aprendemos algo que no sabíamos de nosotros mismos”. Como veremos después, las nuevas competencias necesarias para afrontar los complejos retos a los que nos enfrentamos hacen necesarias que evaluemos si los equipos cuentan con ellas y si deben adaptarse a las mismas. Y todo en una clave positiva con Planes de Mejora adaptados a la nueva realidad.

  • Búsqueda de perfiles competitivos y resilientes que hayan pasado por compañías con situaciones complejas, y en un entorno muy competitivo donde asistimos a una pugna por perfiles potentes y con nuevas competencias directivas

En este sentido cobra actualidad el anuncio que el explorador polar británico Ernest Shackleton publicó en The Times a comienzos de 1900: “Se buscan hombres para viaje arriesgado, salarios bajos, frío intenso, largos meses de completa oscuridad, peligro constante, dudoso retorno a salvo, honor y reconocimiento en caso de éxito”. En un escenario cada vez más competitivo, y una vez que hemos evaluado si los miembros de nuestros equipos poseen las competencias necesarias, podemos identificar gaps en algunas posiciones y necesitar atraer e incorporar talento externo a nuestros equipos.

  • Formación en los equipos directivos en competencias identificadas como críticas en el entorno post covid como la innovación, el liderazgo o el trabajo colaborativo

Nadie es perfecto ni se puede pedir a un directivo que lo sea. Además, el concepto de perfecto, si existiera, es relativo a un contexto que está sujeto a cambios. En la encuesta a más de 1.000 primeros ejecutivos que sirvió de trabajo de campo para el Estudio, preguntamos sobre cuáles serán las competencias más importantes en un futuro cercano surgido como consecuencia de la pandemia. Partimos de una noción para nosotros importante. La calidad del liderazgo se mide por la capacidad de alinear e integrar a toda la organización hacia un objetivo compartido. Las competencias que ganan en importancia son el liderazgo fuerte e integrador con capacidad de motivar, inspirar y unir a las personas; la visión estratégica a medio/largo plazo revisable a corto y por último la flexibilidad y la gestión del cambio.

  • Coaching de CEO y Comités de Dirección. Acompañamiento al CEO y al equipo de Alta Dirección durante la crisis para recuperar la confianza

Como escribe mi colega Luis Huete, “el progreso como equipo del comité ejecutivo permite una mejora de la gobernanza, disminuye la incertidumbre en la toma de decisiones, reduce el riesgo en la ejecución de las decisiones, posibilita la captura de sinergias, fomenta la creación de relaciones simbióticas entre sus miembros, aumenta la capacidad de resolver como equipo problemas cada vez más complejos y sirve de ejemplo para otros comités de la empresa”. En este entorno se precisa todo un acompañamiento tanto al primer ejecutivo como a su “guardia pretoriana” para ayudarles a recuperar la confianza y afrontar los retos que se presentan en el horizonte.

  • Mejora del Gobierno Corporativo de los Consejos de Administración post covid

Los equipos para que funcionen bien han de ser distintos pero unidos. Esto se aplica también para los Consejos. Para mejorar su Gobernanza debemos analizar si existen en el Consejo las competencias, dinámicas y procesos para realizar bien su labor y que aseguren una excelente colaboración con el equipo ejecutivo. La clave está no tan solo en la calidad de los individuos por separado sino sobre todo en la calidad de sus relaciones.

Para mejorar el Gobierno Corporativo muchas organizaciones están trabajando en tres ejes: búsqueda de nuevos consejeros independientes, creación y fortalecimiento de la Comisión de Riesgos revisando el Mapa de Riesgos y la elaboración e implantación de un Plan de Contingencia y un Plan de Crisis realista.

Algunas de las tareas del líder en el nuevo contexto van a ser reasignar equipos y dedicaciones en función de las nuevas prioridades y plantear la “reconstrucción”

Un líder con capacidad de integrar a su equipo y de alinear la empresa con su mercado es una joya. La presión de los próximos años hará que surjan muchas empresas con aspecto de diamantes. La belleza de los diamantes proviene de la integración de sus elementos provocada por la presión a la que han sido sometidos. Quizá por ello me gustaría acabar con una cita de San Agustín «En esta vida la virtud no es otra cosa que amar aquello que se debe amar. Elegirlo es prudencia: no separarse de ella a pesar de las molestias es fortaleza; a pesar de los incentivos, es templanza; a pesar de la soberbia, es justicia».

Antonio Núñez es Senior Partner de Parangon Partners, firma de búsqueda de altos directivos y consejeros. Fundador de la Asociación de Alumni de la Harvard Kennedy School.

 

TU PRIMER CEREBRO NO ESTÁ EN LA CABEZA SINO EN TUS INTESTINOS - Jose Luis  Lozano

Tanto es así que esta parte de nuestro organismo y las neuronas que en él se encuentran son las que marcan, al menos en determinados momentos, nuestro estado de ánimo y es aquí donde ciertas enfermedades neurológicas pueden comenzar

 

Nuestro cuerpo es capaz de sorprendernos de mil maneras diferentes. No son escasas las historias que pueden llegar a ser tan disparatadas como que una madre levantó por sí sola un camión porque su hijo estaba atrapado debajo (todo sea dicho, es cierto que la fuerza que somos capaces de desarrollar es mayor de lo que creemos y nuestro cerebro la limita en situaciones normales para proteger su estructura). Pero otra que nos parecerá un auténtico cuento chino es que nuestro cerebro no se encuentra en la cabeza, sino en los intestinos.

También conocido como el segundo cerebro, es un cúmulo de terminaciones nerviosas autóctonas situadas en nuestras tripas. Su nombre científico es sistema nervioso entérico (SNE). Está compuesto por más de 100 millones de células nerviosas, desde el esófago al recto (pero situadas principalmente en el intestino).

 

«Se acumula la evidencia que indica que los compuestos generados por la microbiota juegan un papel fundamental»

 

Como explica el doctor Jay Pasricha, director del Centro Johns Hopkins de Neurogastroenterología, en Estados Unidos, «su función principal es controlar la digestión, desde la deglución hasta la liberación de enzimas que descomponen la comida, pasando por el control del flujo sanguíneo que se encarga de la absorción de nutrientes». Pero, aunque se trate de un ‘segundo cerebro’, el propio doctor indica que no es capaz de pensar, tal y como nosotros entendemos este concepto. Lo que sí hace es «comunicarse continuamente con nuestro ‘primer’ cerebro, lo que tiene importantes consecuencias«, matiza.

 

Se cree que esta conexión es la responsable directa de que nuestro estado de humor tenga una repercusión tan severa en nuestro tránsito intestinal. El mayor ejemplo de esto son los pacientes que sufren el síndrome del intestino irritable (IBS, por sus siglas en inglés), que provoca problemas como diarrea, estreñimiento, inflamación o dolor estomacal. Como dice el doctor Pasricha, «desde hace décadas los investigadores y los médicos creyeron que la ansiedad y la depresión contribuían directamente a estos problemas. Pero nuestro estudio (entre otros) muestra que puede ser al revés». Lo que sugiere el doctor es que nuestro tránsito y salud intestinal pueden tener un efecto en nuestro estado de ánimo y nosotros podemos no comprender por qué nos sentimos así. «Esto explicaría por qué un porcentaje mayor de lo normal de gente con IBS desarrolla ansiedad y depresión», apunta el investigador. Y concluye: «Esto es algo muy importante dado que entre el 30% y el 40% de la población tiene problemas de intestino disfuncional en algún momento de sus vidas».

 

Habíamos observado la relación, pero nunca la habíamos detallado, hasta ahora. Un grupo de investigadores del Weill Cornell Medical College for Medicine, en Estados Unidos, en colaboración con la Universidad de Harvard, el Boyce Thompson Institute y el MIT, ha encontrado una posible explicación química de los procesos que tienen lugar y que provocan esta relación intestino-cerebro.

Todo, una vez más, tiene que ver con la microbiota. Esta es el conjunto de bacterias con las que mantenemos una relación de simbiosis. Para llevar a cabo su investigación, los investigadores crearon una cepa de ratones que tenían poblaciones reducidas (o nulas) de bacterias intestinales y vieron sus efectos en la capacidad de aprendizaje que mostraban. Para su sorpresa, a los ratones que tenían una microbiota reducida, les costaba mucho más aprender qué peligros evitar.

 

Según los investigadores, todo se debe a unas células inmunes llamadas microglía, que son las encargadas de ‘representar’ al sistema inmune en el cerebro. Estas células, al parecer, tienen una gran repercusión en la remodelación de las conexiones de las células cerebrales. Como argumenta el doctor Conor Liston, «los cambios en la expresión genética de la microglía podrían interrumpir la ‘poda’ de sinapsis, la conexión entre las neuronas, interfiriendo así con la formación normal de nuevas conexiones que ocurren durante el aprendizaje».

Además, los investigadores descubrieron que los ratones con microbiotas impedidas mostraban ciertos metabolitos en su sistema directamente relacionados con ciertas enfermedades psiquiátricas como la esquizofrenia y el autismo. «La química cerebral determina cómo nos sentimos y de qué manera respondemos a nuestro entorno. Se acumula la evidencia que indica que los compuestos generados por la microbiota juegan un papel fundamental en este fenómeno», afirma el doctor Frank Schroeder.

Tras llegar a estas conclusiones, los investigadores decidieron ver si estos efectos eran reversibles. La respuesta es sí, pero con condiciones: «Nos sorprendió que pudiéramos salvar a los ratones de sufrir los efectos de deficiencia en el aprendizaje, pero solo si interveníamos justo después del nacimiento, lo que sugiere que la señalización de la microbiota es necesaria a una edad muy temprana», asegura el doctor Liston.

 

Sea como sea, la flora intestinal cobra cada día más relevancia, y su relación con nuestro sistema nervioso promete dar sus frutos en la investigación tanto de problemas gástricos e intestinales como en áreas de nuestro cuerpo muy alejadas, como el cerebro.

Álvaro Hermida

¿PRESIÓN ARTERIAL ALTA? DESCUBRE LOS ALIMENTOS QUE PUEDEN BAJARLA

Es un factor de riesgo coronario y es importante chequearla de forma regular. La dieta juega un papel fundamental en su control. Descubre qué productos debes tomar para mantenerla a raya

 

Todo el mundo sabe las consecuencias de tener la presión arterial alta. Si esta se mantiene durante mucho tiempo, el riesgo de sufrir ataques cardiacos, accidentes cerebrovasculares o insuficiencia renal y cardiaca aumenta. Pero ¿en qué consiste realmente la presión arterial? “El corazón ejerce presión sobre las arterias para que estas conduzcan la sangre hacia los diferentes órganos del cuerpo humano. Esta acción es lo que se conoce como presión arterial. La presión máxima se obtiene en cada contracción del corazón y la mínima, con cada relajación”, explican desde la Fundación Española del Corazón. Por lo tanto, la presión arterial alta tiene lugar cuando la fuerza sobre las paredes de las arterias es demasiado alta.

El problema es que se trata de una enfermedad que no tiene síntomas, la única manera de averiguar si la padecemos es acudiendo periódicamente al médico y realizando los clásicos chequeos. Tal y como expone la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos a través de su portal médico MedlinePlus, sabremos si tenemos la presión arterial alta si nuestras lecturas muestran que la presión sistólica es mayor de 140 o si la presión diastólica es igual o mayor de 90.

 

La presión arterial alta no tiene síntomas, la forma de diagnosticarla es con los clásicos chequeos médicos

 

Entre los factores de riesgo relacionados con dicha afección encontramos los antecedentes familiares, el género, ser mayor de 60 años, los niveles de estrés, el sobrepeso, llevar una alimentación rica en sodio y grasas saturadas, beber una cantidad considerable de alcohol, ser diabético, sedentario, fumador o tomar anticonceptivos orales, entre otros.

 

Bajo esta premisa, ¿cómo podemos bajar la presión arterial alta? Lo más normal es recurrir al consumo de medicamentos -siempre bajo prescripción médica- y cambiar a un estilo de vida cardiosaludable. Esto se traduce en dejar de fumar, aprender a controlar el estrés, hacer ejercicio físico de manera regular, moderar o eliminar el consumo de alcohol y cafeína, reducir el exceso de peso y, por supuesto, seguir una dieta sana y equilibrada. ¿Qué alimentos podemos incluir para bajar la presión arterial alta?

Limón

 

 

Además de reducir el consumo de sal -que no debe superar los 6 gramos al día-, embutidos, conservas, carnes rojas, dulces con mucho azúcar, vísceras o alimentos ya precocinados, también es importante dar protagonismo a alimentos que ayudan a bajar la presión arterial. El limón es uno de ellos, debido a su papel como diurético natural que favorece la eliminación de los líquidos retenidos, que muchas veces aumentan la presión arterial. Asimismo, tiene propiedades depurativas y es rico en vitamina C.

Apio

Esta verdura también puede considerarse un arma contra la presión arterial alta y es que, según un estudio de la Universidad de Chicago, ayuda a mejorar la circulación sanguínea gracias a un compuesto que relaja los músculos que hay alrededor de las arterias, facilita el flujo sanguíneo y dilata los vasos sanguíneos. Su nombre es ftalida, la responsable de ese sabor y ese aroma tan característicos. Por otro lado, el apio también puede eliminar el exceso de sodio a través de la orina y disminuir el volumen de sangre que fluye por las arterias.

Plátano

 

Esta fruta, junto a otros alimentos que también incluyen una gran cantidad de potasio en su composición, debe formar parte de nuestra dieta si sufrimos dicha afección. El motivo es que este mineral se encarga de regular la eliminación de agua en el riñón, una acción que a su vez reduce la presión arterial. Otros ingredientes ricos en potasio son la albahaca, la soja, las alubias blancas, el salvado de trigo, las almendras, las semillas de lino, los pistachos o las pipas de calabaza, entre otros, según la Base de Datos Española de Composición de Alimentos.

Cebolla y ajo

Ambos alimentos forman un tándem inigualable en lo que a presión arterial se refiere. Por un lado, la cebolla favorece la dilatación de los vasos sanguíneos, asegura una buena circulación y, al contener antioxidantes, protege las paredes de las arterias del envejecimiento. El ajo posee propiedades muy similares, además de purificar la sangre y compartir con el organismo sus propiedades antifúngicas y antibacterianas. Podemos ingerirlos crudos o cocidos para aprovechar todas estas cualidades.

Legumbres

 

Al igual que ocurre con el plátano, las legumbres y otros alimentos ricos en calcio deben formar parte de una dieta contra la presión arterial alta. Esto se debe a que dicho mineral contribuye a mejorar la calidad de las paredes arteriales, haciéndolas más resistentes a la fuerza que ejerce la sangre en cada bombeo. Como es bien sabido, los lácteos también forman parte de este grupo, así como las sardinas, los huevos, el caviar, las almendras, la soja, las avellanas, la dorada o la rúcula.

Alcachofas

Esta verdura no solo posee una gran cantidad de fibra y potasio, también disfruta de unas propiedades diuréticas muy eficaces. Esta combinación la hace perfecta para combatir la presión arterial alta, pues elimina el exceso de líquidos del organismo, mejora la función hepática y, por supuesto, disminuye la presión arterial. Los expertos suelen recomendar tomarla unas tres veces por semana, ya sea guisada, salteada o al horno, para aprovechar todos sus beneficios.

eL CONFIDENCIAL.

Ante un grave problema como el que estamos afrontando resulta fundamental una buena gestión de los recursos humanos, económicos y tecnológicos

La extensión mundial del coronavirus está impactando de lleno a las empresas, provocando situaciones de incertidumbre ya no sólo por el miedo al contagio, sino, además, por la caída de ingresos y su repercusión en los resultados. Por ello, los líderes deben de adoptar un comportamiento adecuado para ayudar a su organización a permanecer segura, comprometida y enfocada en hacer avanzar el negocio.

Ante este complicado entorno ¿cómo deben de actuar los directivos? A esta cuestión André Ribeiro, Vicepresidente de BTS, afirma que “en primer lugar, hay que tener en cuenta que el miedo o la preocupación disminuye los niveles de colaboración, en favor del interés propio de las personas, en un momento en que su comportamiento es más importante que nunca. Por ello, es fundamental que los líderes tomen decisiones y las comuniquen con claridad”.

Estas decisiones se deben tomar de forma rápida e inclusiva para que sean efectivas, debido a que si los procesos de decisión se prolongan, serán más costosos y se detendrá la acción por falta de alineación. Por otro lado, hay que evitar que los empleados completen los espacios en blanco, ya que en tiempos de incertidumbre las personas tienden a llenar los huecos libres con el peor escenario posible, de ahí que la comunicación sea fundamental para que se aborde directamente cualquier incógnita o duda.

Para André Ribeiro hay que restablecer las prioridades en tiempo real“Las empresas necesitan responder rápidamente, para poder ver qué hacer y qué no hacer. Si las nuevas prioridades se superponen a las antiguas, se confunde a los empleados y hace que desperdiciemos tiempo, dinero y esfuerzo en temas que ya no son relevantes”.

Otro aspecto clave en tiempos de incertidumbre es generar confianza a través de la autenticidad. La esperanza sin evidencia conduce a una falta de confianza, por ello es conveniente adoptar un enfoque basado en hechos, sin descuidar a los grupos de interés clave (stakeholders).

Es de suma importancia elaborar un plan y ponerlo en práctica. La crisis del coronavirus puede ser un desafío emocional para muchas personas y puede requerir cambios en la vida cotidiana de los empleados. Es primordial crear un plan en el que se incluyan posibilidad de teletrabajo, cambios en la estrategia, opciones conservadoras y todas aquellas acciones que garanticen la estabilidad, aseguren la liquidez y mantengan la cadena de suministro en aquellas de índole industrial.

Para garantizar el éxito de un plan, las simulaciones pueden ser un recurso de gran valor, debido a que ofrece la posibilidad de que los líderes y miembros del equipo practiquen las decisiones y las acciones, para así localizar desviaciones y errores, antes de su puesta en marcha definitiva.

Otro elemento fundamental es el análisis de los resultados, como decía Peter Drucker, “si no puedes medirlo, no puedes mejorarlo”. Por eso es conveniente hacer un seguimiento con los datos obtenidos y actuar en consecuencia sobre las lecciones aprendidas.

Asimismo, es muy importante haber realizado previamente simulaciones como el denominado Future Storming, que es el proceso de identificar riesgos y tendencias, que pueden afectar en un futuro al negocio o al sector en el que opera la empresa y combinarlos en nuevas maneras de pensar y en soluciones para mitigar estos riesgos. “Esta experiencia ayuda a los líderes a estar preparados parar diferentes escenarios, como es el caso del coronavirus, lo que les motiva a desarrollar la capacidad para enfrentarse a la incertidumbre, fortalecer la colaboración y reducir el riesgo y el impacto de circunstancias imprevistas del entorno económico, concluye el directivo de BTS

RRHH DIGITAL.

Resultado de imagen de 10 LECCIONES SOBRE LA VIDA QUE PODEMOS APRENDER DE LA F1
La Fórmula 1 es uno de los entornos más ultracompetitivos que pueda encontrarse. También materializa algunos de los peores rasgos del tiempo que nos toca vivir. Pero quienes en él participan han de luchar por la excelencia para lograr objetivos bajo  un ritmo frenético y presión extrema. De semejante experiencia vital pueden extraerse algunas lecciones positivas para nuestra vida cotidiana.

1. Vivir el momento presente

“Nunca me preocupo de lo que puede o no ocurrir. Es el presente en el que intento vivir, así que el foco está en lo inmediato”. Son palabras de una de las figuras más destacadas de la Fórmula 1, Adrian Newey, extensibles en general al mundo de la Fórmula 1.  Psicólogos, neurocientíficos, por no hablar de lideres espirituales, destacan la necesidad de centrarse en el aquí y ahora para extraer nuestro mayor potencial, y no quedarse atrapados emocionalmente en el pasado ni crear escenarios irreales de futuro. La velocidad vital y la carga de trabajo que impone la competitividad extrema de este deporte comprimen el tiempo de manera extraordinaria. La Fórmula 1 exige una gran disciplina mental y las mentes extremadamente focalizadas  en el ahora son la norma.

2. Los resultados son clave, pero lo es más la perseverancia en el proceso

Los pilotos de Fórmula 1 nos recuerdan –Vettel recientemente también– que este es un trabajo  que requiere dedicación de 24/7 durante once meses al año. Sin embargo, la dependencia de elementos técnicos y los avatares de la  competición condicionan la recompensa final independientemente del trabajo realizado: una avería técnica, el golpe de un rival, una parada en boxes errada… Otro tanto ocurre para mecánicos e ingenieros.

Por ello, el automovilismo deportivo obliga a desarrollar una mentalidad de dedicación total al margen de los resultados. Los fracasos han de olvidarse inmediatamente para centrarse en el nuevo desafío  en beneficio de la perseverancia necesaria para alcanzar las metas propuestas, y neutralizando así las ‘montañas rusas’ emocionales de un deporte con tantos altibajos. “Aprendí a darlo todo antes de la carrera, y a desvincularme del resultado después de ella”, explicaba un veterano holandés de la Fórmula 1, Jan Lammers, ganador en las 24 Horas de Le Mans y que hoy corre en el Dakar con un camión.

3. Excelencia y superación constante

Los equipos de Fórmula 1 no son ajenos a las pugnas políticas y a las miserias internas propias de cada empresa o grupo humano. Pero es uno de los entornos más competitivos que pueden conocerse y  en el mismo no cabe la mediocridad. El talento y la excelencia son condiciones ‘sine qua non’. La revisión propia y ajena de la capacidad a todos los niveles –no solo la de los pilotos– es una exigencia ineludible y permanente.

Por ejemplo, Mike Gascoyne, el responsable técnico de Caterham, se embarcó en una aventura en solitario para atravesar el Atlántico al día siguiente de terminar la pasada temporada para salir de su “zona de confort”. A su vuelta, volvió directamente a trabajar al despacho.

4. Pulir cada mínimo detalle marca la diferencia

La filosofía japonesa del “Kaizen”, o de mejora constante, es un juego de niños en la Fórmula 1. La atención al detalle es extrema en las áreas más increíbles que se pueda imaginar. En un mundo donde las milésimas rematan, analizar y mejorar hasta la exasperación infinidad parámetros por los pilotos y grupos de trabajo alcanza cotas increíbles. Las paradas en boxes podrían ser un buen ejemplo entre cientos de ellos.

En la Fórmula 1 se considera a Michael Schumacher como el paradigma que marcó un antes y un después en este aspecto. Pat Symonds, técnico británico que trabajó antes con Ayrton Senna, reconocía que “su atención al detalle es algo que nunca había visto antes, lo que le diferenciaba era su concentración total en cada detalle”. Incluso para los ya de por sí elevados estándares de la Fórmula 1, Christian Horner (Red Bull) se asombraba del nivel de entrega que ha requerido para su equipo la actual temporada.

5. El tiempo es oro, dentro y fuera de la pista

Cada dos semanas, la Fórmula 1 es un examen donde uno aprueba y los demás fracasan. La presión de trabajo es increíble y obliga a comprimir y exprimir cada segundo dentro y fuera de la pista. Al abandonar la disciplina, muchos pilotos nos recuerdan cómo sienten que el mundo exterior circula a otra velocidad, como a cámara lenta. Esa concepción del tiempo que determina la respuesta a los desafíos, y el entorno competitivo que les ha modelado ha facilitado a muchos pilotos convertirse en empresarios exitosos.

6. Necesitamos a los demás

El caso de Fernando Alonso en 2012 es un buen paradigma. Unánimemente elegido mejor piloto del año, no ganó el título incluso reconociendo que “será difícil que repita una temporada como esta”. Porque un equipo de Fórmula 1 es una tela de araña  de hilos interdependientes donde todos han de vibrar a la máxima tensióny no fue el caso de Ferrari en algunas áreas clave.

A otros niveles de exigencia, todos dependemos en alguna medida de nuestro entorno familiar y profesional para conseguir nuestros objetivos, equilibrio y felicidad. “Entendió el valor del equipo y se dio cuenta de que si cada elemento clave del mismo tiraba en la misma dirección, se convertirían en rivales formidables”, decía Simonds de Michael Schumacher.

7. Buscar el flow de los pilotos también en nuestras vidas

Concepto desarrollado por el famoso profesor de  psicología Mihaly Csíkszentmihályi, y uno de los fundamentos de la psicología positiva, recoge ese estado mental donde cuerpo y mente se funden en una actividad de absorción total. Csíkszentmihályi citaba el pilotaje y el alpinismo como ejemplos extremos de flow. Al describir su actividad, muchos pilotos nos ofrecen perfectos ejemplos. De ahí que también sea una actividad tan adictiva para la mayoría de ellos.

Desafío para los propias capacidades, exigencia de una destreza, pérdida de la noción del tiempo, sensación de plenitud… A otros niveles, por supuesto, en la vida cotidiana podemos buscar deliberadamente actividades en las que sumergirnos para lograr íntimos momentos de equilibrio psico-físico que proporcionan grandes satisfacciones.

8. Sexo, poder y dinero mueven al ser humano

Bernie Ecclestone es un gran conocedor de la condición humana. En más de una ocasión ha reconocido en estas fuerzas básicas el motor que nos impulsa. Su hábil visión las ha ‘empaquetado’ en un ‘producto’  de éxito llamado Fórmula 1. Cuando se alcanza a conocer las interioridades e hilos que la mueven –por ejemplo, se entiende hasta qué punto la ambición –muchas veces despiadada– y el dinero guían el comportamiento. Una realidad a la que no resulta ajena la Fórmula 1 ni tampoco nuestra vida cotidiana, y que también explica algunos de nuestros problemas actuales.

9. Vivimos en un mundo globalizado

Cada año, la Fórmula 1 da la vuelta al mundo porque ha sigue como un sabueso la evolución de la economía global. Hace ya más de una década que Ecclestone declaró que Europa era un “continente en decadencia” y actuó en consecuencia, ampliando los horizontes globales del Gran Circo. Que cada cual saque las conclusiones oportunas para conocer algunas de las fuerzas económicas que condicionan nuestra vida cotidiana.

10. Visión positiva, mentalidad ganadora, y confianza en las propias capacidades

Alonso y Vettel han vuelto a ofrecernos en 2012 un extraordinario ejemplo al respecto. La creencia en las propias posibilidades más allá de lo que la razón y las circunstancias invitan a pensar es una premisa indispensable para lograr metas. Nunca se dieron por perdidos incluso en los peores momentos. Lo manifestaban de palabra y lo confirmaron con sus actos. Solo uno de ellos ganó, pero su actitud inquebrantable al desaliento fue la misma para ambos.

 

 

Es posible que las personas no experimenten depresión porque hacen ejercicio, pero también es muy probable que la gente no haga ejercicio porque está deprimida

Hay muchos que consideran el ejercicio físico un arma muy poderosa contra la depresión y la ansiedad. Gracias a su práctica, liberas endorfinas y otras sustancias químicas naturales del cerebro que generan bienestar en tu organismo.

Al mismo, está demostrado que realizar actividad física libera la mente de preocupaciones y te ayuda a salir de una espiral de pensamientos negativos, que son el principal combustible de la depresión y la ansiedad.

Somos lo que comemos: 9 alimentos que previenen la depresión y 8 que la favorecen

EL CONFIDENCIAL

Un estudio científico publicado por Nature sostiene que la dieta mediterránea es la que más ayuda a prevenir enfermedades como la depresión

 

No obstante, los expertos siguen quejándose de que no está presente en los protocolos de tratamiento de enfermedades mentales a un nivel similar a las terapias de conversación y los medicamentos.

Efectos positivos

Felipe Barreto Schuch, de la Universidad de Santa María (Brasil) y Brendon Stubbs, del King’s College (Reino Unido), han realizado una investigación sobre la relación entre ejercicio y depresión que ha sido publicada en ‘Current Sports Medicine Reports’. Veamos cuáles son sus conclusiones.

Hacer ejercicio no evita tener una depresión, pero ciertamente reduce el riesgo de que la sufras

Los investigadores querían ver si había una relación causa-efecto entre ejercicio y depresión e intentaron disociar ambos elementos. Es decir, es posible que las personas no experimenten depresión porque hacen ejercicio, pero también es muy probable que la gente no haga ejercicio porque está deprimida.

Así, los responsables de este estudio, analizaron 49 estudios, que incluían a casi 267.000 personas que no sufrían depresión, y les hicieron un seguimiento durante un año. La conclusión: el ejercicio físico reduce el riesgo de sufrir esta dolencia entre un 17 y un 41 por ciento, dependiendo del país, de la edad y del sexo.

 

Primer objetivo cumplido. Los investigadores observaron que el hecho de que hagas ejercicio no significa que nunca vayas a tener una depresión, pero ciertamente reduce el riesgo de que la sufras en el futuro.

Fuerte antidepresivo

La otra gran pregunta que se hicieron los responsables del estudio era si el ejercicio puede tratar una depresión ya existente. Para ello, examinaron otros 25 estudios, en los que estaban incluidas unas 1.500 personas con depresión.

Lo ideal es combinar el ejercicio con otras terapias, como la conversacional o la de los medicamentos

La conclusión fue que hacer ejercicio físico tiene «un efecto antidepresivo muy grande y significativo«. No obstante, no es oro todo lo que reluce. El propio estudio señala que «al igual que otros tratamientos, el ejercicio no es una panacea y puede no funcionar por igual para todos«. El ejercicio puede, y a menudo lo hace, ayudar, pero no siempre y no para todos.

SANDRA SÁNCHEZ

Un equipo de investigadores daneses hasta lo ha cuantificado. Si tienes diez kilos de más, tus probabilidades de padecer este trastorno aumentan un 17%. Hablamos con un experto

 

En la investigación se comprobó que entre el 40 y el 50 por ciento de las personas con depresión responden al ejercicio de una manera adecuada y es beneficioso para ellos en una escala alta y compatible con otros tratamientos.

Al mismo tiempo, los investigadores descubrieron que la tasa de deserción de este tipo de terapia es el más bajo. Los tratamientos con medicamentos tienen una tasa de deserción de entre el 26 y el 28 por ciento, las terapias conversacionales sufren un abandono del 19 por ciento y el ejercicio se queda en un 18 por ciento.

 

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Caer al vacío, que te ponen los cuernos, volar, pérdida de dientes… ¿Qué viajes oníricos sueles recordar? Este especialista te explica los que más se repiten

Cada vez que alguien escribe sobre los sueños es posible que se le venga a la mente Calderón de la Barca. Otros podrían pensar en la canción mítica de ‘Sweet Dreams’ de Eurythmics y los más millenials en «como dijo aquel genio, esta vida es un sueño, un sueño», de La Oreja de Van Gogh. Lo que está claro es que todo el mundo, aunque no se acuerde siempre, abraza a Morfeo cada noche.

Todos hemos sentido alguna vez curiosidad por este mundo extraño en el que nos adentramos cuando vamos a dormir. Fantasías, recuerdos y todo lo imaginable se vuelve real en esos lugares y momentos, a veces, incomprensibles. Lo imposible se hace posible. Se cree que generalmente tenemos varios por la noche y que cada uno dura entre 5 y 20 minutos, a pesar de que tendemos a olvidar la mayoría de ellos.

 

«Los detalles de los sueños no son aleatorios«, asegura la psicóloga y experta en el tema Lauri Loewenberg a ‘Well Good’. «Para ser claros, eso significa que cada vez que te has despertado contento porque has tenido momentos agradables, persiguiendo un donut relleno de chocolate blanco por Nueva York o reviviendo un recuerdo del instituto, no ha sido una coincidencia. Cada uno de ellos contiene una o más conclusiones clave para nuestra vida diaria«, añade.

«Tus sueños son como un segundo cerebro. Siempre están alerta y prestan atención. Las cosas que ignoramos durante el día salen a la superficie por la noche cuando tratamos de hablar con nosotros mismos para darnos información sobre lo que está sucediendo en nuestras vidas«, continúa. Por eso la experta ha decidido revelar la interpretación de los más comunes.

Caes al vacío

Da igual de dónde, pero seguro que más de una vez has soñado que te caías. Seguro que esta súbita y corta experiencia te ha hecho despertarte alarmado y con la respiración agitada. Un sobresalto que lejos de propiciar descanso nos llena de inquietud en la tranquilidad de la noche.

A pesar de que siempre se ha dicho que tiene que ver con la muerte, que se caiga un diente se relaciona con el miedo y la inseguridad

Puedes analizarlo casi literalmente. «Este tipo está conectado a un sentimiento de decepción. Es posible que hayas experimentado un mal trago últimanente con algo que te haya contado un amigo o un familiar y te sientas defraudado«, asegura la experta. «Si estás caminando por una playa con un tiempo espectacular y de repente hay un agujero negro que te traga, es un indicador de que algo en lo que tenías muchas esperanzas ha sido destruído«, añade.

Cuernos

¿Cuántas veces has soñado que tu novio o mujer te ha engañado? ¿Muy a menudo? «Esto ha provocado que muchos abofeteen a su pareja a primera hora de la mañana. No tomes estos sueños como una señal de que te están poniendo los cuernos literalmente, pero algo pasa en la relación y necesitas corregirlo. Seguramente sientes que hay algo en la vida de tu cónyuge que está invadiendo el tiempo que deberíais compartir juntos: mucho trabajo, días sin sexo, cansancio…», explica.

Considera qué y no quién está infringiendo las normas de tu matrimonio o noviazgo, a no ser que tengas una buena razón para sospechar que tu compañero de vida te ha estado engañando que lo hizo en momento determinado o que lo hará. Piénsalo bien, quizá seas demasiado desconfiado.

Vuelas

«Quiere decir que estás eufórico por algo. Una señal de que te sientes ingrávido en tu vida diaria. Solemos soñar con volar cuando hemos superado algo que previamente nos había estado pesando o nos derribó en su momento haciéndonos la vida más dura. Te das cuenta de que puedes con ello y es posible alcanzar altas metas«, afirma.

Cada sueño contiene una o más conclusiones clave para nuestra vida diaria. Nada es aleatorio y tiene una posible interpretación

Otros psicólogos aseguran que este tipo de sueños que tienen que ver con un objetivo final son los que se dan cuando vuelas como si estuvieras nadando. Te esfuerzas y lo consigues, al igual que en tu vida real. Si por el contrarioagitas los brazos, es posible que no estés satisfecho y tengas deseos de libertad e independencia. Si los abres, puede significar que eres una persona amable y generosa, pero abierta al cambio.

Te persiguen

Si hay alguien que va detrás tuya rápidamente cuando estás dormido, es más que probable que estés evitando hacer algo de tu día a día. Ya sea que estés haciendo todo lo posible para detener una confrontación o postergar tu lista de tareas pendientes en el trabajo… Tu mente lo sabe y te lo está mostrando.

Lo que te está persiguiendo también puede ser indicativo de qué o a quién estás intentando esquivar. Loewenberg pone un ejemplo: las serpientes. Si este animal es el que no te deja en paz puede ser símbolo de que te rodean personas tóxicas (especialmente hombres). «Está claro que es bastante desagradable porque todo el tiempo te sientes atemorizado y angustiado. Suele presentarse en momento de tensión emocional«, explica.

«Es posible que también signifique algo positivo: un cambio. Puede que sea una solución o la libertad para elegir una nueva vida sin temores y sin inseguridad. A menudo buena suerte y felicidad, aunque te deje una mala sensación», añade.

Muerte

Tranquilo, no es un presagio. En la cultura popular se dice que si sueñas con la muerte de un familiar, en realidad le estás alargando la vida. Según la psicóloga, el significado de esto es que estás cerrando un capítulo en tu vida. Es un símbolo de finalización y renacimiento.

Las cosas que ignoramos durante el día salen a la superficie por la noche cuando tratamos de hablar con nosotros mismos para saber qué sucede

«Muchos se asustan y creen que están viendo el futuro o algo así, pero recuerda que todo esto tiene otro lado. No interpretes los sueños literalmenteporque estarás perdiendo el mensaje», comenta.

Dientes que se caen

Seguro que has escuchado más de una vez que si soñabas esto significaba que alguien iba a morir. Tranquilo, seguramente no. Siempre se ha interpretado de manera equivocada porque se asocia al miedo al fin de una vida. Lo cierto es que cualquier viaje onírico que involucre tu boca significa que te arrepientes de algo. Puede ser un comentario pasajero o un cotilleo que no debería haber ocurrido, pero «ese miedo a haber estropeado algo por tu culpa te come por dentro«.

Casi siempre se relaciona con la inseguridad. Debes tener en cuenta que son una de las partes más duras y estables del cuerpo. Por tanto, cuando nuestro inconsciente evoca que estos pueden caerse lo que nos está indicando es que, en estos momentos, incluso lo más resistente puede desprenderse.

  1. LÓPEZ

 

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El periodista argentino Andrés Oppenheimer publica nuevo libro en el que aboga por una renta básica universal a cambio de trabajo social para paliar los efectos de la automatización

Una renta básica a cambio de trabajos sociales. Esta es la propuesta central del mensaje de Andrés Oppenheimer, histórico periodista argentino, ante las amenazas de paro masivo como fruto de la automatización de los procesos productivos. Dentro de 20 años, el empleo no será nada parecido a lo que es ahora. La entrada en el mundo laboral de los robots, la inteligencia artificial, la realidad virtual y la biotecnología cambiará el escenario de tal forma que se perderán entre el 23 y el 47% de las profesiones que hoy conocemos. Unos porcentajes que varían dependiendo de la fuente que los emita (Universidad de Oxford, la OCDE o diferentes expertos del mundo laboral), pero que reflejan una realidad palpable, y es que la tecnología es el verdadero arma competitiva en la actualidad, más allá de los recursos o las materias primas.

Oppenheimer, una de las caras más visibles de la ‘CNN’ en español, explica en su nuevo libro ‘¡Sálvese quien pueda! El futuro del trabajo en la era de la automatización’ (Debate) los problemas a los que los campos profesionales deben hacer frente cuando el uso de robots se generalice. Se considera “tecnoptimista”, ya que está en nuestra mano llegar a un mundo más justo en el que la riqueza esté mejor repartida, aunque también advierte que la transición hacia el futuro será “dura y traumática”. En este sentido, cree que los robots podrían pagar impuestos en el momento en que sustituyan a los humanos no solo en tareas repetitivas y mecánicas, sino en profesiones tan cualificadas como el periodismo, la abogacía o la medicina. El papel del ser humano consistirá en aplicar el sentido común, interpretar los datos ofrecidos por la máquina y ocuparse voluntariamente de las tareas de cuidados y enseñanza de los demás con el objetivo de poder asumir el coste de una renta básica universal para todos. Hemos aprovechado su breve estancia en Madrid para hablar con él.

PREGUNTA. Los futurólogos a los que da voz en su libro, como Vernor Vinge o Ray Kurzweil, pronostican que la “singularidad”, es decir el momento en el que la inteligencia artificial supere a la humana, llegará entre 2023 y 2045. ¿Cuál es su apuesta personal?

RESPUESTA. En la actualidad hay máquinas inteligentes que ya están haciendo las cosas mucho mejor que los humanos. Por ejemplo, en el periodismo. En el libro cuento cómo en Estados Unidos las noticias de resultados electorales, de empresas o de partidos de segunda división de fútbol ya son escritas por algoritmos. Depende de qué ocupación se trate, las máquinas ya nos superan en muchos aspectos hoy en día, y cada vez más en las próximas décadas. Siempre va a haber cosas que los humanos sabemos hacer mejor que las máquinas. Es un proceso que no ocurre en una fecha determinada, sino gradual.

  1. Por otro lado, la creatividad, el sentido común o la imaginación son atributos típicos de los humanos que supuestamente nunca alcanzarán las máquinas. ¿O si?
  2. Uno podría pensar que una labor como la de los jueces no podría ser sustituida. Pero ya hay estudios realizados que muestran que los algoritmos toman decisiones judiciales mucho más ecuánimes en determinados casos. En Israel se hizo un experimento con varios jueces de tráfico a lo largo de un período de varios meses. A las nueve de la mañana eran súper magnánimos, a medida que avanzaba la mañana se ponían más irritables y tenían más hambre; era casi siempre a partir de las doce del mediodía cuando ponían las multas más severas. Luego, se iban a comer, volvían de buen humor y a ser muy magnánimos en sus veredictos. Y a medida que avanzaba la tarde, se cansaban más, tenían más hambre y su carácter era más severo. Un algoritmo no se cansa, no tiene hambre, no le baja el azúcar, y puede hacer este tipo de labores con mucha más ecuanimidad que un juez humano. Hay muchos trabajos que pensamos que finalmente serán suplantados, otros no. Por ejemplo, los maestros. Todo lo que tenga que ver con impartir conocimientos va a ser robotizado.

El movimiento antirrobotización será grande y hará mucho ruido, pero en ningún caso podrá parar la automatización, es imparable

Aquí en Estados Unidos se presentó al Profesor Einstein, un robot pequeño que enseña matemáticas, física y química y puede impartir conocimientos mejor que un humano porque no se cansa. Tampoco tiene horario de trabajo. No tiene sentido que un niño aprenda quién descubrió América de la boca de un maestro, porque todo lo que sea recibir conocimientos ya puede hacerlo con música o vídeos. Y de una forma más entretenida, más didáctica. Todo lo que tiene que ver con transmitir información ya lo va a hacer un robot. Los maestros van a seguir existiendo, solo que ahora harán algo mucho más importante: reinventarse como educadores que van a ayudar a los niños a encontrar su vocación, inculcarles valores éticos y morales o el trabajo en equipo. Los maestros ya no van a ser transmisores de información sino formadores del carácter de los jóvenes.

  1. En el libro pone especial énfasis en los robots Alexa de Amazon en Estados Unidos y, por otro lado, en la cultura laboral robótica que existe en países como Japón y Corea del Sur, donde los hoteles y restaurantes ya están automatizados. ¿Se podría decir que estamos viviendo una “robot wars”, similar a la guerra de las galaxias entre Estados Unidos y Rusia del siglo pasado?
  2. Sí, hay una carrera mundial, pero no solo en robótica, sino en biotecnología o inteligencia artificial. Hoy en día la rivalidad de las potencias pasa por la tecnología, no pasa por los recursos naturales ni las materias primas. Los cambios que van a venir lo van a hacer mucho más rápido de lo que pensamos. Así como en los últimos 20 años hemos visto un movimiento antiglobalización, en los próximos 20 viviremos uno de antirrobotización, porque los robots van a producir un profundo desempleo y adicción a las redes sociales que nadie va a saber gestionar. Esto traerá consecuencias negativas y tendrá una reacción. Pero al igual que sucedió con la globalización, creo que este movimiento va a hacer mucho ruido en unos pocos años, pero no va a poder detener este fenómeno que, para bien o para mal, va a ser imparable.
  3. En este sentido, ¿una de las mayores causas de desigualdad en los próximos años será el nivel de progreso entre las distintas sociedades en inteligencia artificial y robótica?
  4. Una de las sorpresas más llamativas que hallé a la hora de hacer este libro es que los países más afectados no van a ser los más industrializados o desarrollados, como pensaba en un primer momento, sino los grandes dependientes de las industrias manufactureras,como China o México, porque lo primero que van a hacer de manera más fácil son los trabajos mecánicos o repetitivos. Pero cuidado, queen países como España también va a haber una gran crisis por esto. Por ejemplo, en el sector turístico.

Los trabajos están desapareciendo de todos los sectores, se trata de un fenómeno silencioso. Hay que reinventarse

Fui a Japón y vi que los hoteles y restaurantes eran atendidos por robots. Y aunque todos los camareros no van a desaparecer de España, este tipo de servicios están a punto de caer. Entré en un hotel japonés en el que los conserjes eran robots. En total, había solo una persona para gestionar un complejo hotelero de 100 habitaciones. Yo no digo que toda la industria se vaya a robotizar, pero sí que tendrá un fuerte impacto. Ya no va a hacer falta el contacto con el camarero para pedir el menú o tener mesa.

  1. El “cloud computing”permite que todos los robots estén conectados entre sí y acceder a la experiencia de los demás, aprendiendo unos de otros de forma colectiva. Se trata de un proceso que ya está en marcha y cada día crece más.
  2. Sí, claro, la teoría esta de que los robots nos van a reemplazar no es inédita. La llevo escuchando desde hace décadas. Pero lo que está ocurriendo ahora es un fenómeno nuevo. Los robots son cada vez más inteligentes y más baratos. Están todos conectados a la nube y todos aprenden de sus respectivos aciertos y errores. Todas las tecnologías nacen y tienen un crecimiento sostenido hasta que se disparan.

Muchos creen que las máquinas acabarán dominando a los humanos. A mí lo que me preocupa es que se vuelvan locas

En 2007 se introdujo el smartphone y su comercialización se disparó, y hoy en día dependemos de nuestros iPhones para todo. No podríamos pensar nuestra existencia sin un teléfono inteligente. La tecnología normalmente tiene un periodo de latencia y de repente se masifica. Eso es lo que está pasando ahora con los robots, ya han pasado su fase de espera, ahora se van a extender. De alguna forma es parecido a la evolución científica de los seres humanos, solo que en este caso va muchísimo más rápido. Parece que lo que nos ha costado siglos a nosotros, a las máquinas tan solo les costará unas pocas décadas.

  1. Tampoco piden vacaciones ni aumentos de sueldo, y pueden trabajar a destajo. Pero al igual que los ordenadores se colapsan o los móviles se estropean de vez en cuando, ¿convendría confiar ciegamente en que harán su trabajo de forma correcta en profesiones tan sensibles como las de cirujano, juez o agente bancario?
  2. Bueno, yo creo que siempre hará falta un humano con sentido común para supervisar el trabajo de los robots. Yo empecé escribiendo este libro a raíz de un estudio de la Universidad de Oxford que aseguraba que el 47% de los trabajos estaban inmersos en este proceso. Y me pareció una cifra muy exagerada, pero empecé a observar mi entorno y me di cuenta de que ya estaba pasando. Por ejemplo, antes grababa mi programa de televisión con cinco cámaras, ahora no tengo ni uno, las máquinas lo hacen solas. Antes tenía un traductor para mis columnas y ahora el periódico usa el traductor automatizado de Google. En todos los sectores están desapareciendo trabajos, se trata de un fenómeno silencioso. Tenemos que reinventarnos o nos quedaremos atrás.
  3. ¿Qué pasaría si, como menciona en el libro, las máquinas ya no quieren obedecer o se vuelven locas a raíz de tanta cantidad de datos memorizada?
  4. Mientras que muchos se preocupan por un futuro en el que las máquinas acaben dominando a los humanos, a mí me preocupa más que las máquinas se vuelvan locas. A mí me pasó con Alexa (el robot doméstico de Amazon, cuyo consumo está muy extendido en Estados Unidos). Un día que estaba solo en casa se encendió. Pensé que era un ladrón y agarré el primer objeto sólido que encontré para hacerle frente, caminé hacia el salón con el corazón latiendo y resultó ser que se había encendido sola y había un locutor leyendo las noticias. Llamé al servicio de atención al cliente y lo primero que me preguntaron fue que si había otra persona en casa. Probablemente había escuchado la palabra de voz “Alexa” y por eso se había encendido. Yo le dije que no, y ellos me dijeron que se trataba de un error “técnico”. Inmediatamente pensé en que los robots hagan operaciones “a corazón abierto” y se equivoquen. ¿Qué nos dirán los responsables? “Uy, perdón, ha habido un error técnico”. Por eso, mi mayor temor a día de hoy no es que los robots nos dominen, sino que se vuelvan locos.
  5. A lo mejor de repente surge en ellos una conciencia colectiva que abandone la funcionalidad y que les haga pensar que están viviendo una situación injusta, ya que siempre están trabajando para nosotros. En ese caso, ¿habrá sindicatos de robots en el futuro?
  6. Eso ya es un poco más remoto, por el momento lo que sí se está pensando es que los robots paguen impuestos. Si el robot me va a quitar mi empleo, que pague impuestos como hago yo. Es lo que dice gente como Bill Gates. Esto es un fenómeno global que marcará la agenda política de los próximos 20 años y creo que ya lo estamos viendo, pero no lo estamos reconociendo.

China debe preguntarse qué hacer con sus miles de millones de trabajadores en el proceso de automatización

Cuando Donald Trump acusa a los inmigrantes mexicanos de acabar con los empleos y bajar el nivel de los salarios, le está echando la culpa a los indocumentados. No es su culpa, sino de la automatización del trabajo. Los inmigrantes mexicanos no trabajan en las fábricas de automóviles de Detroit, sino de jardineros o agricultores. No en estas industrias que Trump quiere rescatar. En varias partes del mundo estamos viendo un resurgimiento de los populismos gracias a gente que ha visto un deterioro de su calidad de vida por culpa de la automatización. Es un fenómeno imparable, no tiene sentido rebelarse contra él.

  1. ¿Entonces el movimiento antirrobotización del futuro no tendrá nada que hacer frente a este escenario?
  2. Yo creo que sí que va a ayudar a controlar ciertos excesos de la automatización y la tecnología, en general. Las redes sociales están causando una gran dependencia, propagando noticias falsas, produciendo adicción que provoca depresión y hasta suicidios. Eso no significa que haya que acabar con ellas, pero creo que debe haber movimientos críticos para concienciar a las personas de los peligros que plantean los excesos. Ojalá sea así. Esto es como todo, tiene un lado muy positivo y otro muy negativo. La energía nuclear nos ofrece electricidad más barata pero también fabrica armas atómicas, depende de cómo la usemos.
  3. La robótica permite reducir costes, aumentar la rentabilidad o disminuir los tiempos de producción. ¿Cree que los gobiernos de todo el mundo deberían apostar por políticas de desarrollo tecnológico en vez de planes para luchar contra el desempleo?
  4. Yo creo que es inevitable. China ya lo está haciendo. Es el país que más robots industriales está produciendo del mundo, el que más está automatizando su fuerza laboral. La pregunta aquí es qué van a hacer con los miles de millones de empleados que tiene. Ellos ya han decidido que lo principal es mantener y aumentar su competitividad, y para ello tienen que robotizar sus fábricas. Lo están haciendo a toda máquina. Los países que no lo hagan van a verse afectados por una competencia que va a producir productos mejores y más baratos. Un robot trabaja tres turnos seguidos, no pide vacaciones, no pide aumento de sueldo.

La transición hacia un mundo automatizado va a ser traumática y va a fomentar la desigualdad social

Creo que todos los países van a tener que sumarse a la automatización del trabajo. Esto en última instancia puede ser bueno. Yo me considero un tecnoptimista a largo plazo, porque creo que esto va a producir sociedades más ricas y los productos van a ser más baratos. En definitiva, va a aumentar la productividad y va a haber más ingresos disponibles. Pero a corto plazo, soy tecnopesimista porque la transición va a ser muy traumática.

  1. España es un país que todavía no tiene conciencia de lo que viene frente a otros gigantes tecnológicos como Japón y Corea del Sur.
  2. España va a tener que ponerse las pilas, porque nadie habla de este tema aquí y es algo que ya está pasando. Todo son trabajos que están desapareciendo. Dentro de poco llegará a los supermercados, hoteles, restaurantes… Esto no es un tema que afecta a solo los países más desarrollados, afecta a todos y cada uno de ellos. Hay que prepararse y reinventarse porque esto afecta a todos los niveles, el personal, el familiar y el nacional. Esto no lo para nadie.

P: También menciona un “socialismo tecnológico” en el que por fin los robots cumplen el sueño marxista de que los humanos sean los dueños de la economía, y no al contrario, para así traer el equilibrio financiero entre los diferentes mercados. ¿Es esto posible? ¿Las crisis económicas podrían evitarse?

  1. Siempre hay ciclos económicos, períodos de bonanza y recesión, y realmente creo que los va a seguir habiendo, pero a la larga la automatización nos va a llevar a un mundo mejor, como ha pasado toda la historia. Hoy en día vivimos más años y mucho mejor respecto a hace mil años. Siempre que alguien cuestiona si vivimos en un mundo peor, yo le digo que imagine ir al dentista hace 200 años, cuando no existía la anestesia. El mundo es cada vez mejor, pero no es un fenómeno lineal, sino altibajos. La tendencia general es la del avance. La transición hacia un mundo automatizado va a ser traumática, va a fomentar la desigualdad social. Un ingeniero no va a tener mucho problema para ser analista de datos, pero la señora que trabajaba de cajera en un párking, va a ser difícil que se reinvente como analista de datos en 24 horas. Bueno, van a poder reinventarse más rápido aquellos que posean niveles más altos de educación. Con eso corremos el riesgo de aumentar la desigualdad, sí. Vamos a tener todos que estudiar de por vida. Como las máquinas, formación continua.
  2. El tema de una renta básica universal cada vez está más en el centro de los discursos políticos de uno y otro espectro ideológico. ¿Llegará un momento en el que los robots paguen las pensiones y haya subsidios por no trabajar en la mayor parte de los países desarrollados?
  3. Yo creo que vamos a ir a un mundo en el que no todos van a poder trabajar. El concepto del trabajo va a cambiar. Mucha gente va a recibir un salario básico universal a cambio de trabajo social, que hoy día despreciamos o miramos con cierto desdén, pero que será valorado tanto o más que los que hoy llamamos trabajos profesionales. Mientras que muchos de nosotros sigamos considerando el trabajo como algo esencial, va a ser difícil pagarle un salario a la gente para que se quede en su casa.

Tal vez volvamos a una época en la que todos seamos aristócratas y las máquinas sean los plebeyos que realizan el trabajo

En cambio, creo que sería mucho mejor dar una renta básica a cambio de trabajo social. Si eres bueno en matemáticas, dedícate a enseñar a otra persona que no lo es, si eres bueno cuidando ancianos, podrías encargarte de cuidar de los ancianos. Es decir, vamos a un mundo en el que los que sean desplazados por los robots van a cumplir una labor social. Hay quienes proponen una renta básica universal. Otros no están de acuerdo. Yo creo que hay que buscar un punto intermedio, y eso pasa por pagar una renta a quienes desempeñan un trabajo social y jerarquizar y valorizar a quiénes lo hagan así.

  1. La concepción positiva que tenemos hoy del trabajo no ha existido siempre. Hubo otra época en la que, sobre todo entre la aristocracia, estaba mal visto trabajar. ¿A qué se debió esta inversión de significado?
  2. Mi generación y la que vino después ya estuvieron marcadas por esta concepción de que el trabajo agregaba un propósito a nuestra vida. Pero quién sabe si de aquí a 100 años ya no sea así. En la Edad Media, los aristócratas no trabajaban, se dedicaban a tocar el arpa, leer poesía y al arte de la conversación. Los que trabajaban eran los plebeyos, que eran mal vistos. Con la revolución industrial surgió la escuela prusianay la educación moderna que inculcó a los niños la idea de que hay que trabajar y de que el empleo es un factor esencial en el propósito de nuestra existencia. Pero es un fenómeno relativamente reciente. Quién sabe, quizá volvamos a lo anterior. Tal vez volvamos a una época en la que todos seamos aristócratas y las máquinas sean los plebeyos que realizan el trabajo.

P: ¿Qué función tendrá el humano dentro de la sociedad cuando ya no sea necesario trabajar? ¿Habría una crisis de sentido global?

R: Bueno, no sé, quizás no. Quizás las nuevas generaciones cambien la forma de pensar y se dediquen a bailar y a meditar, y el resto del tiempo a realizar trabajo social y ayudar a quienes más lo necesitan.

  1. Al margen del ámbito laboral, los avances en robótica se están empleando en otros campos, como el pornográfico o el sexual. ¿Llegará un mundo en el que haya personas enamoradas o casadas con robots?
  2. Ya lo reflejan algunas películas, como ‘Her‘. Trata de un hombre que se enamora de un robot que se autoprograma para complacerlo. No es un robot como otro cualquiera, gracias a la inteligencia artificial se adapta a las necesidades del hombre: le gustan las mismas películas, tiene el mismo sentido de humor, cocina lo que le gusta, etc. Ahí ya entramos en el plano de la ciencia ficción y todavía es un poco pronto para creer este tipo de historias.

Si no pensamos en una renta básica emanada del trabajo social, va a haber muchas personas desempleadas y deprimidas

Pero lo que está claro es que el amor ya se está robotizando, tan solo desde el primer momento en que la gente se conoce a través de aplicaciones para móvil que usan algoritmos para unir a las personas. De alguna manera, lo que parecía impensable hace apenas 10 años ahora ya es toda una realidad. Si tú le hubieras dicho a alguien hace 10 años que la mayor parte de la gente de ahora se casa después de haber sido presentados por un algoritmo que decidió juntarlos, pues no se lo habría creído.

  1. La inteligencia artificial también juega una parte muy importante en el plano afectivo. ¿Podrán los seres humanos habitar una existencia virtual con sus respectivas parejas que solo existen una vez se ponen las gafas?
  2. Por supuesto. Pero la realidad es menos apocalíptica. Yo soy un tecnoescéptico a corto plazo pero tecnoptimista a largo. Hoy en día muchas personas pasan infinidad de horas sentadas frente al televisor, viviendo vidas ajenas. Yo creo que va a haber lugar para todo, pero eso va a ir viniendo.
  3. Para finalizar, ¿cuáles serían las recetas a tener en cuenta para países como España, tanto a corto, medio y largo plazo?
  4. Primero, tomar conciencia de la automatización mundial, ponerlo en el centro de la discusión política y decidir en qué se va a especializar cada país, así como sus ventajas competitivas. Empezar a pensar en programas de rentas básicas emanadas del trabajo social. Si no es así, vamos a tener una gran masa de gente desempleada y deprimida, aunque le paguemos un salario básico universal.

 

ENRIQUE ZAMORANO

 

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Desde tiempos inmemoriales, el ser humano ha pretendido interferir en el subconsciente. Ahora, hay una serie de trucos que pueden ayudarle a conseguirlo

«Estaba en un campo verde, solo, en medio de la nada, y de repente comencé a ver cómo el paisaje se descomponía, se abrían grietas a mis pies y se alzaban hacia el cielo, subía muy rápido y llegaba hasta las nubes. De repente, fui consciente de que estaba soñando, y como por arte de magia, empecé a sentir una energía que fluía por todo mi cuerpo, separándome del suelo. A mi lado, había seres que volaban y yo quise ir con ellos. Así pues, comencé a flotar por el aire, y aprovechando el impulso que sentía, controlaba la situación. Duró poco, y en cuestión de segundos me desperté sudando en la cama sorprendido después del viaje que acababa de hacer».

Testimonios como este, que parecen emerger de un cuadro de Salvador Dalí,se repiten a lo largo y ancho del globo. Se trata de un sueño lúcido, o lo que es lo mismo, ser consciente de que estás soñando y gracias a ello poder controlar el flujo de imágenes a tu antojo. Este curioso efecto mental ha estado presente en toda la historia, y bien podría ser el responsable de algunos de los delirios más hermosos y alucinantes de la humanidad o una fuente inagotable de relatos divinos que conectan con lo sagrado y que luego fueron reabsorbidos por la religión.

Si antes de dormir repites la frase «la próxima vez que esté soñando, recordaré que estoy soñando», es más probable que lo consigas

Se dice que uno de los primeros en experimentarlos fue San Agustín de Hipona, como relata en su obra ‘De natura et gracia’ publicada en el año 415, en la que relata cómo un ángel lo despertó en sueños para mostrarle que la percepción no dependía del cuerpo sino del espíritu o la conciencia. El primer libro que da fe de una forma científica este tipo de ensoñaciones es ‘Les rêves et les moyens de les diriger‘ («Los sueños y la forma de dirigirlos»), del sinólogo francés Léon d’Harvey de Saint-Denys, quien después de más de 20 años de investigación divide en tres categorías estos estados oníricos: los sueños vivos por sí mismos (no controlados) y los programados (los que sí se pueden alterar al libre albedrío). Más tarde, sería Sigmund Freud quien recogiera estas ideas de Saint-Denys para su famosa obra ‘La interpretación de los sueños’.

«La memoria anticipada»

¿Es posible llegar a tener uno de ellos? En los últimos años se han realizado múltiples estudios que abordan esta pregunta y redactan técnicas para poder disfrutarlos cuando quieras y de forma completamente inducida. Por ejemplo, un estudio de la Universidad de Adelaida en Australia que reunió a 169 voluntarios para pasar tres pruebas diferentes con un diario en el que anotar todo lo que recordasen de sus sueños durante una semana. Así, el informe resultante, publicado en ‘la revista académica ‘Dreaming’, estableció tres técnicas para poder controlar las imágenes que soñamos.

Hay una rama científica que cree que la meditación es una especie de sueño lúcido guiado o inducido mucho más difícil de controlar

La primera sería acostumbrar al cerebro a identificar qué es un sueño y qué no lo es gracias a trucos personales que nos puedan sacar de dudas para, una vez estemos en los brazos de Morfeo, darnos cuenta inmediatamente de que es un sueño e intervenir en él. La segunda fórmula que patentaron es la de despertarse a las cinco horas después de haber conciliado el sueño y volverse a dormir rápidamente, ya que es en este estado cuando este tipo de ensoñaciones pueden producirse con mayor facilidad.

Por último, el tercer truco sería el que se conoce como MILD («Mnemonic Induction of Lucid Dreams», por sus siglas en inglés) que consiste en repetir la frase que sigue a continuación justo antes de caer rendidos: «La próxima vez que esté soñando, recordaré que estoy soñando». Parece una tontería, pero según el estudio, el 46% de las personas que utilizaron esta técnica consiguió reconocer haber tenido un sueño lúcido. Todo se debe a lo que la ciencia denomina como «memoria anticipada», una curiosa habilidad humana por la que el cerebro recuerda hacer cosas en el futuro.

La técnica de Mary Arnold-Foster

Otra de las estudiosas clásicas de este tipo de ensoñaciones es la británica Mary Arnold-Foster, una de las primeras en hablar de la capacidad de dominar nuestro subconsciente mientras dormirmos. Su obra, ‘Studies In Dreams‘, analiza pormenorizadamente los sueños lúcidos con el objetivo de desarrollaruna técnica beneficiosa que ayude al ser humano a controlar sus peores temores, reflejados en las pesadillas.

Si realizas yoga o meditación de forma frecuente, puedes estar más cerca de tener sueños lúcidos

De esta forma, la investigadora establece cuatro señales, recopiladas por la ‘BBC’, para darte cuenta de que estás soñando y así poder interferir en las imágenes que se presentan: la excitación (no eres un mero observador, sino que lo que estás soñando te afecta fisiológicamente en cierta manera), la agudización de los sentidos (los colores se ven más brillantes y los sonidos se oyen más rotundamente), atención excesiva (las cosas que aparecen están perfectamente enfocadas) y una mayor percepción (la conciencia periférica se expande, por lo que el sueño se vive de una forma mucho más consciente).

Otra de las tácticas para dirigir tus sueños en la que muchos otros expertos coinciden es la de realizar de forma frecuente ejercicios de meditación o yoga.Hay una rama científica que cree que la meditación es una especie de sueño lúcido guiado o inducido que, a diferencia del que surge cuando dormimos, resulta mucho más difícil de controlar. Por tanto, si quieres aprender a disfrutar nada más te vayas a dormir, lo mejor será que te acostumbres a este tipo de entrenamientos mentales.

ZAMORANO