10
cosas que deberíamos hacer a diario para sentirnos bien (y que no solemos
hacer)
Con el Año Nuevo llegan los grandes propósitos y las empresas
descabelladas que buscan cambiar nuestra vida de cabo a rabo y, de una vez
por todas, ser felices. Tan elevados son estos propósitos que, como
sospechábamos antes de emprenderlos, tarde o temprano terminan siendo
olvidados, en parte por desidia, pero también por la propia dificultad
inherente a estas metas
. En realidad, nuestra vida puede mejorar en un
grado mucho mayor a través de las acciones más pequeñas de nuestra
cotidianidad, que al mismo tiempo son las que menos esfuerzo requieren,
aunque sí necesitan constancia y tenerlas presentes día tras día.

Infinidad de los libros de autoayuda han repetido hasta la saciedad los
siguientes consejos, seguramente porque no haga falta una especial lucidez
para alumbrarlos. Como las recetas de la abuela, forman parte del acervo
cultural. Muchos de ellos, reformulados, se han recogido en obras como The
Power of Habit: Why We Do What We Do, and How to Change
(William
Heinemann) de Charles Duhigg, que analiza las grandes compañías
estadounidenses para analizar cómo un cambio de costumbres puede repercutir
en el mundo de los negocios, o Willpower. Why Self-Control Is the Secret
of Success
(Penguin) de Roy F. Baumeister, que apuesta por el
autocontrol como herramienta para la mejora personal
. La dificultad, en
todo caso, es tenerlos presentes y cumplirlos en nuestro día a día, cuando
consumidos por el trabajo, las obligaciones y el estrés familiar ponemos el
piloto automático y no nos paramos a reflexionar en lo que estamos haciendo.
Así pues, ¿qué podemos hacer para vivir un poco mejor en 2013?

Debemos dedicar un rato al día a pensar qué podemos mejorar–Recuerda a
tu familia que la quieres
. En una situación que se repite de manera
recurrente en muchas películas: un personaje, a punto de morir, se pregunta
por qué no ha manifestado un mayor cariño hacia su familia, antes de que
fuese demasiado tarde y ya no hay forma de remediarlo. Pero no es esa la
única razón para expresar nuestro cariño, sino que, como señalan los
psicólogos, la felicidad no es una respuesta automática ante las acciones
de los demás
, sino un estado mental que parte de nosotros mismos. Además,
manifestar cariño es el camino más corto para recibirlo.

Pasa tiempo solo. Reflexionar sobre lo que hemos hecho a lo
largo del día con el objetivo de analizar nuestros fallos y aciertos, y
realizar un listado mental de lo que tenemos que hacer al día siguiente, sin
grandes agobios, es preferible a ir a la cama en un estado de inconsciencia
absoluto y levantarnos agobiados porque acabamos de recordar algo que
deberíamos haber hecho (y no hemos hecho). Hay quien recomienda la
meditación, pero no hace falta irse tan lejos, sino simplemente relajarse por
los propios métodos que cada cual posee para ser un poco más feliz.

Ríete. Que seamos personas serias no quiere decir que no debamos
sonreír o permitirnos soltar una carcajada de tanto en tanto, por mucho que
algunas personas piensen que así es. Al reírnos, nuestro cerebro libera
adrenalina y endorfinas
que estimulan el bienestar, el placer y la
felicidad, hacemos un gran ejercicio facial en el que movemos más de 400
músculos, conseguimos relajar nuestro cuello y espalda y, finalmente, mejora
la oxigenación de nuestros pulmones. Además, resulta muy divertido.

Descansa. Acostarse a una hora prudencial, con la conciencia
tranquila, dormir siete horas seguidas y levantarse temprano pero descansado
son factores esenciales en nuestro funcionamiento diario. Mantener unos
buenos hábitos de sueño mejora la calidad de nuestra piel, mejora nuestro funcionamiento
cardiovascular, ayuda a mejorar nuestra motricidad, permite reparar fuerzas,
impide que engordemos y mejora nuestra memoria. Todo son ventajas.

Optimizar el tiempo nos ayuda a relajarnos porque sabemos cuánto podemos
dedicarle a cada actividad–Organízate. Mucha gente tiende a
identificar el orden y la organización con el aburrimiento y la incapacidad
de escapar de los propios esquemas, cuando más bien es al revés. Sólo
podremos improvisar y romper el guión cuando sabemos que podemos hacerlo. Optimizar
al máximo el tiempo, además, evita estrés innecesario y nos permite
disponer del tiempo libre suficiente como para poder dedicarnos a otras
actividades de esparcimiento y evitar que nos pille el toro con algún trabajo
pendiente. Además, a un nivel más general, saber claramente cuáles son
nuestras metas y qué debemos hacer para alcanzarlas debe ser el principio
configurador de nuestra agenda diaria. Es uno de los consejos enunciados en The
World Book of Happiness
(Firefly Books), publicado el pasado 2011 y
recopilado por Leo Bormans.

Lee. No sólo por culturizarte y formar parte de ese privilegiado
43% de la población española que afirma leer con frecuencia, sino porque
además de evadirnos a otros mundos desde nuestro propio dormitorio y aprender
cosas nuevas, también permite descansar, desconectar de nuestras
preocupaciones diarias, mantener a punto nuestra mente, y por qué no,
prepararnos para conciliar el sueño.

Haz actividad física (aunque no sea ir al gimnasio). No falla.
Cada mes de enero, los gimnasios de España se abarrotan gracias a la gente
que, espoleados por una pizca de mala conciencia, ha considerado que no puede
esperar más y acude a estos centros deportivos con el objetivo de, este año
sí, ponerse en forma. Para marzo los gimnasios vuelven a estar vacíos en
espera de que la temporada veraniega llegue, y ello nos sugiere que quizá
debamos plantearnos metas un poco menos elevadas. Hacer un poco de
ejercicio, aunque no nos convierta en atletas, como pasear, subir a pie las
escaleras o, ejem, practicar sexo, siempre será mejor que levantar pesas
durante dos semanas y dejarlo pasado ese tiempo.

La luz solar es imprescindible para nuestra felicidad–Que te dé un poco
el aire
. Además de otros beneficios físicos asociados a la actividad de
salir a dar una vuelta (hacer ejercicio, desconectar del insistente
ordenador
, estrechar relaciones con aquellos con los que paseamos), el
mero hecho de recibir rayos solares es muy beneficioso para nuestra salud.
Con unos 25 minutos al sol en verano (y 45 en invierno) nos bastará para que
nuestros niveles de vitamina D aumenten sensiblemente, gracias a la
melatonina segregada.

Da las gracias. Lo dice la ciencia: ser agradecidos con los demás
favorece el optimismo, la felicidad y evita la depresión. Es lo que concluyó
un estudio publicado en el Journal of Happiness Studies y realizado
por miembros de la Universidad de Hofstra, que afirmaba que los estudiantes
más agradecidos sacaban mejores notas, se integraban socialmente de manera
más fácil y sentían menos tristeza y envidia hacia sus compañeros.
Además, como ocurría en el caso de la familia, la mejor forma de que nos
agradezcan lo que hacemos es haber dado nosotros previamente las gracias.

Mantén algo que te ilusione en perspectiva. Siguiendo lo que
apuntamos anteriormente acerca de nuestras metas y objetivos, debemos también
tener algún deseo en mente que nos haga felices al final del día, ya que como
hemos visto, no todo debe ser trabajo y responsabilidades. No se trata
simplemente de ver tu programa preferido al final de la jornada laboral o de
cenar con una cita interesante, sino de, por ejemplo, tener un viaje en
mente que nos haga felices
y de esa manera, afrontar la cotidianidad con
más ganas.

El confidencial.

 
Puede que te resulte familiar: Alguien te ha pedido algo y has dicho “sí”
cuando en el fondo deseabas decir “no”. Pasó lo de siempre: te dejaste
envolver y al final cargaste con algo que no deseabas ni tenías por qué
hacer.

¿Te sucede esto con frecuencia? ¿Eres de los que suele decir frases como “no
te preocupes, ya me encargo yo”
pero enseguida te enfadas por haber sido
incapaz de negarte a hacerlo? Es probable que esto te haya sucedido alguna
vez porque son muchas las personas que se aprovechan de otros: no es difícil
encontrar jefes con exigencias abusivas, personas que se escaquean de sus
obligaciones y las encasquetan a otros, o “amigos” que nos “usan” para
su propio beneficio.

Y aunque los veamos venir, a veces es muy difícil poner límites a los
que intentan abusar de nosotros
. No obstante, hacerlo es necesario. Solo
así lograremos respeto de los demás y también el nuestro. Pero por si esto no
fuese suficiente, se ha demostrado que no hacerlo afecta, entre otros
aspectos, a la dignidad de la persona y a la autoestima y
también genera indefensión y  una dañina sensación de falta de
control sobre la propia vida.

Es por ello que numerosos expertos se han centrado en el estudio de las
técnicas más eficaces para afrontar este tipo de situaciones. Barbara
Berckhan
es una de las más conocidas. Participa en diversos proyectos de
investigación en la Universidad de Hamburgo, pero sobre todo, se encuentra
plenamente volcada en la divulgación de un modelo de “defensa”
 bastante contrastado por la experiencia clínica. A pesar de las
diferencias existentes entre los modelos propuestos por diversos expertos,
casi todos comparten los mismos puntos en común.

¿Cómo defenderse de los expertos en aprovecharse de los demás?

– En primer lugar debemos concienciarnos de que ser amable es una
virtud que hay que potenciar; pero es más importante ser respetado que
caer bien.
Es necesario recordarlo porque muchas personas ceden una y
otra vez intentando ser amables, para evitar discutir o para que no piensen
mal de ellos. Y hoy sabemos que hacerlo es un error y que abusos de ese tipo
pueden afectarnos más de lo que pensamos.

– También debemos tener claro que para cambiar se necesita práctica.
No basta sólo con querer hacerlo. No es tan fácil. Practique con los amigos,
con el jefe… Valore los resultados y si falla vuélvalo a intentar.

– Pero antes de actuar debe prepararse. Piense en formas concretas en
las que llevará a cabo su plan de defensa
. Muchos programas han
demostrado su eficacia. Tenga claro qué hacer, practique y sea constante
hasta que lo logre.

– Estudie la técnica del abusador. No permita que le pille desprevenido
y le aborde por sorpresa:
Muchas víctimas dicen reconocer en ellos una
pauta de actuación. Se acercan con una excusa, se muestran cordiales,
envuelven a la presa. Seguidamente cuentan sus penas: “Tengo mucho
trabajo”
y al final, el drama: “Estoy desesperado. No sé a quién pedir
ayuda”…
Ya está. Antes de darse cuenta, se habrá ofrecido a ayudarle.

– Pero hoy, usted ya está listo. Ha puesto un cactus o unos libros justo
donde se suele sentar para hablarle. Así evitará que se sienta cómodo
y que se tome confianzas excesivas. Ha llegado el momento de iniciar su plan
de defensa personal.

– Enfréntese. Lo primero que debe hacer es cambiar su lenguaje
corporal:
Se ha demostrado que “los que siempre dicen sí” muestran
claramente que aceptarán fácilmente lo que se les pida. ¿Cuáles son los
rasgos que delatan?: Mirada poco firme, sonrisa complaciente, continuos
gestos de asentimiento con la cabeza. “Los aprovechados” detectan a su
presa fácilmente, así que si quiere hacerse respetar, debe evitar hacerlos.
Cámbielos.

– Y ¿cómo conseguirlo? Adopte una postura digna, firme y segura:
Cuando detecte la conocida “danza de seducción” intente mantenerse erguido y
con actitud firme. Agárrese a algo si los nervios le hacen moverse.

– Es fundamental que intente mantener los ojos a la altura de su
interlocutor.
Si está sentado, pídale que tome asiento; si no lo hace,
levántese usted.

– No hace falta dejar de ser cordial. Muéstrese amable pero en el
momento que detecte que le quieren envolver para que haga algo que no desea,
cambie su expresión amable por una cara neutral. Resista sus comentarios con
expresión firme y segura. Practique.

 – Deje de sonreír; evite asentir con la cabeza; no haga gestos de
conformidad
, sobre todo cuando su interlocutor empiece a dejar ver que
quiere adjudicarle un marrón.

– Apártese un poco. Aumente la distancia que les separa.

– Muestre claramente, desde el primer momento, que no va a hacerlo.
Adopte una postura evidente de negación. Sacuda la cabeza; rompa el
contacto visual y mire hacia otro lado.

– Entreténgase con algo: mire la hora, busca un caramelo de menta,
anote algo en un papel o revise sus bolsillos. Demuéstrele que su discurso no
le interesa.

– También es eficaz interrumpir para cambiar así de tema y no
dejarle avanzar en su discurso. “Si yo también quería hablar contigo de
algo…”

– Si sigue a pesar de todo, sigue intentando convencerle, levántese con
decisión y diga con rotundidad «lo siento, pero no puedo hacerlo».

– Aunque insista, no se salga de ese argumento. Funcione como un disco
rayado
, no deje que el experto en el escaqueo, encuentre fisuras en la
firmeza de sus respuestas.

– No deje que la situación se alargue. En el momento que haya quedado
claro que no lo hará, intente cortar la conversación. Puede salir
del despacho
; decir que tiene una cita o que necesita ir al baño. Pero si
simplemente desea seguir con lo que hacía antes, diga simplemente “lo
siento, estoy muy ocupado ahora no tengo tiempo para hablar”.

– Existen jetas profesionales que logran dejar su trabajo sobre su
mesa y desaparecer. Si esto sucede, reaccione rápido. Llámele
enseguida y diga brevemente que “cree” que ha olvidado los documentos y que
pase a por ellos.

-Puede ser que a pesar de todo, no le quede más remedio que decir
claramente que no piensa hacer su trabajo
. No se sienta mal, hágalo con
educación. No pierda el control.

– Es un hecho. Son muchas las personas que se
aprovechan de los demás y no todo el mundo tiene competencia suficiente para
defenderse. No pasa nada. Las habilidades necesarias para hacerlo, se
aprenden. Sólo hay que trabajar con firmeza hasta conseguirlo. Lo confirma la
investigación y sobre todo la experiencia clínica:… Hacerlo merece la
pena.

elconfidencial.com

 


¿No sabes quién era Zig Ziglar? Era uno de los oradores motivacionales más
importantes a nivel mundial… y uno de los primeros. Toda una referencia para
los que vinieron detrás de él. Además era el protagonista de muchas de las
citas entrecomilladas que tan de moda están en los medios sociales
, aquí
una de mis preferidas:

“La actitud, no la aptitud, determina la altitud.”

Durante más de 40 años viajó por todo el mundo como
orador motivacional
, empujando
a las personas a ver el lado bueno de la vida.

Zig Ziglar, que murió el miércoles en Dallas, Texas, a
los 86 años, dejó muchos citas famosas. Llegó a millones de personas a través
de sus libros, audios y conferencias. Eso sí, su motivación no era gratis.
Formaba parte del microuniverso ultracapitalista de los EEUU: cobraba 50.000
dólares por discurso
con lo que se puede decir que sus intenciones no eran
tan altruistas. Estaba dotado de un don y sabía explotarlo.

Tenía una fórmula: “Cada siete o nueve minutos
habré reír y me aseguraré de que cada 5 minutos estaré dando un concepto, una
idea, un proceso, una esperanza.”

Su metodología para ayudar a la gente no era extraña
ni utilizaba métodos innovadores. A modo de ejemplo contaré una historia que
siempre él contaba:

Él cuenta una historia acerca de una mujer de Alabama
que le dijo que estaba amargada por culpa de su trabajo y enojada con sus
compañeros de trabajo. Él le aconsejó que escribiera todo lo positivo que tenía
su trabajo: la nómina a fin de mes, las vacaciones… Luego le pidió que se
mirara en el espejo y dijera lo mucho que amaba su puesto de trabajo. Seis
semanas más tarde se encontró con ella de nuevo.

“Lo estoy haciendo maravillosamente bien”, le dijo con una amplia sonrisa.

Quizá fuera su poder de convicción, su arrolladora y
encantadora personalidad, no lo sé. El caso es que lograba el cambio en las
personas.

Hilary Hinton Ziglar nació el 6 de noviembre de 1926,
en Gary, Indiana. Era el décimo de 12 hijos.

Después de una carrera larga y difícil como vendedor,
lanzando productos tan diversos como utensilios de cocina y de seguros, Zig
Ziglar decidió que el producto que mejor podía vender era su propia energía y
optimismo.

“Mi filosofía está construida alrededor de la idea de
que se puede tener todo en la vida, todo lo que tu desees, si ayudas a
otra gente a conseguir lo que quiere. Esto es un principio universal.”

Elconfidencial.com.

Existen
muchas creencias erróneas o estereotipos acerca de las emociones
, un ejemplo: “los hombres no
lloran. Si lloras te considerarán débil y vulnerable”.

Estas
creencias o mitos transmiten mensajes sutiles pero potentes acerca de cómo debemos
expresar nuestras propias emociones y sentimientos. Estos estereotipos pueden
instalarse en el inconsciente y afectar el bienestar emocional de la persona.

Te voy a
dejar con 6 estereotipos o creencias erróneas que pueden afectar tu vida
emocional
para que veas que no tienen fundamento y puedas volver a
construir tu paz interior y ser feliz expresando libremente tus sentimientos:

1) Creencia
errónea: “Hay una forma correcta de sentir en cada situación.”

Mal. No hay
una manera correcta o incorrecta de sentir. ¿Tenemos que sentir alegría cuando
vemos a un payaso, asco por una rata, asombro por un espectáculo de magia,…?
Pues no… si no sientes la emoción que “deberías” tener frente a una
circunstancia no te sientas un bicho raro por ello.

Todos
procedemos de diferentes orígenes y tenemos experiencias muy diferentes que nos
llevan a percibir las cosas con una visión única. Dos personas pueden
experimentar el mismo acontecimiento y dar lugar a reacciones muy diferentes.

No te
preocupes
si
consideras que tus respuestas emocionales no concuerdan con las que deberías
tener en una determinada situación. Mejor preocúpate si las emociones que
expresas no concuerdan con lo que verdaderamente sientes


2) Creencia
errónea: “Dejar que los demás sepan lo que siento es una debilidad.”

Es probable
que algunos de vosotros provenga de un ambiente familiar que no expresa
abiertamente sus emociones. Gritar no era tolerado y el llanto era una
actividad clandestina.
Debido a esto puede que hayas aprendido que la
expresión de emociones en público no es apropiada y demuestra debilidad.

Todos
podemos ponernos esta armadura emocional a veces pero es contraproducente
cuando nos relacionamos con personas que nos importan. Si hemos llegado a creer
que la expresión emocional es una debilidad, nuestros amigos o familiares
tendrán problemas para contactar con nuestro verdadero yo.

3) Creencia
errónea: “Los sentimientos negativos son malos.”

Todos,
incluso el Dalai Lama o el Papa, experimentamos gran variedad de emociones
humanas. ¿Te has sentido culpable alguna vez por tus sentimientos? No
seas tan crítico contigo mismo cuando te sientas enojado, triste o celoso.

Emociones
como la
ira
y la
tristeza están allí para luchar por nuestra supervivencia. Por ejemplo, la
tristeza nos ayuda a obtener el apoyo social.
Sin embargo, el problema
aparece cuando el dolor y la tristeza lleva a la depresión.

Las
emociones están allí para ayudarnos a navegar por la vida, siempre y cuando no
dejes que te incapaciten.

4) Creencia
errónea: “Las personas emocionales suelen perder el control.”

Me imagino
que hay ocasiones en las que has perdido los estribos. A mi me ha sucedido.

Sin embargo,
esto no significa que las personas muy emocionales estén abocadas
necesariamente a perder el control de sus vidas de manera habitual. La razón
puede regular las emociones
y las personas emocionales pueden aprender a
ser más racionales en el control de sus emociones.

5) Creencia
errónea: “Las emociones pueden irrumpir en nuestra mente sin ninguna razón.”

Las
emociones siempre tienen un desencadenante. Cuando no prestamos atención a
nuestras emociones no nos damos cuenta de dichos desencadenantes.

Sin embargo,
cuando aprendemos a ser conscientes de cada emoción podemos ver sus
desencadenantes, los cambios corporales que producen y lo que estamos pensando
en esos momentos. Así es como desarrollamos la
inteligencia emocional
y empezamos a dominar nuestros sentimientos en vez de que ellos nos
dominen a nosotros.

6) Creencia
errónea: “Las emociones dolorosas deben ser ignoradas y reprimidas.”

Si
reprimimos o ignoramos nuestras emociones, especialmente las dolorosas, podemos
llegar a al punto de ebullición máximo y explotar. Lo adecuado es
aceptarlas y buscar una solución o un aprendizaje.

Hola a todos / das, quiero compartir con vosotros la experiencia formativa en la que tuve el privilegio de impartir clase con el presidente de la Consultora P&A, Pablo Riera.

Estamos hablando de un producto americano, el Extraordinary Leader, de una de las tres empresas mejor reconocidas del mundo del liderazgo como es Zenger y Folkman. Se trata en resumen, de la realización de un completísimo  Feed-back 360º, la impartición de un taller, en el que se rompe de manera clara la percepción de los participantes cuando se les hace la pregunta de ¿ cuando véis un informe, en qué se basa el desarrollo y trabajo del mismo?… todos contestan que en el trabajo de las debilidades o áreas de mejora.

Lo novedoso de esta metodología es que el plan de trabajo se basa en un mayor desarrollo de las fortalezas y ello se demuestra en un estudio pormenorizado del mundo de la percepción.
Todos los grandes líderes tienen debilidades y no son perfectos ¿por qué vamos a serlo nosotros? sin embargo son percibidos como extraordinarios líderes ¿por?… han trabajado a conciencia en aquello en lo que son verdaderamente buenos.

Este proceso se ve revalorizado por unas sesiones de coaching donde se trabajan las dos fortalezas que escogen los participantes, con unos talleres y un informe Feed-Back final donde se deben apreciar las diferencias positivas del proceso que dura 16 meses.

Experiencia extraordinaria.

Como presidente de Dygepyme quiero haceros llegar esta noticia que para nosotros es importante; desde el año 2010, el Club de Directivos y Gerentes de la Pequeña y Mediana Empresa ( Dygepyme ) colaboramos en las Jornadas Talento&Management.Tendencias, que como bien sabéis realiza dos eventos anuales con una aceptación portentosa ya que llegamos a 1500 personas. Gracias al esfuerzo de Gesta, CECE, Aecop, patrocinadores y otros colaboradores podemos tener este evento que se ha convertido ya en un clásico en nuestra ciudad. 
 
 
 
 
 
 
 

CON PERMISO…
 
El jueves de la semana pasada quedé cautivado por la atención recibida en la pizzería » La Tagliatella», recibir a los clientes a la entrada del local por parte del responsable de sala – con gestos amables y de verdadera actitud de servicio – ya es un detalle, la calidez en su tono de voz, el acompañamiento a la mesa y la retirada amable de los cubiertos sobrantes… todo ello me hizo estar tremendamente a gusto… pero la sorpresa no terminó ahí; la atención prestada por el camarero fue excelsa – hacía tiempo que no me atendían con tanta calidez, proactividad y actitud correcta-… las frases adecuadas en los momentos adecuados y ¡ SIN OLVIDARSE DE VENDER ! era el colmo de los colmos, pero así fue.
 
No pude por más que felicitar personalmente a ambos, me lo pedía el corazón. ¡QUÉ DIFÍCIL ES ENCONTRAR ESTO EN NUESTROS RESTAURANTES, BARES, FRANQUICIAS…
 
Curiosamente todos los competidores de alrededor – no pude por más que darme una vuelta – estaban semivacíos o vacíos y esta pizzería no es que tenga un precio económico que se diga …. pero… LA ATENCIÓN AL CLIENTE EXCELSA HOY EN DÍA TAMBIÉN ES APRECIDA POR EL MERCADO
 
Aquí tenéis un artículo complementario. Un saludo y hasta la próxima.
 
 
 
 
 
Antonio Alemán, Asesor de Directivos en elmalabar
7-6 ó 1-0
10/10/2012
 Si este resultado se refiriera a un
partido de fútbol, el primer resultado quizás sería más conveniente porque
proporcionaría mucho mas espectáculo que el segundo y con consecuencias casi
iguales para los equipos. Pero si estamos hablando de conseguir un cliente
neto más, las diferencias son brutales, porque el coste de la primera sería
muy superior a la segunda.

En dos años he pasado mi coche de la Mutua a Mapfre y de vuelta a la Mutua,
ya que en ambos movimientos he pagado menos por la nueva póliza que por la
renovación que me proponían.

Esta práctica es muy común en muchos sectores de servicios (seguros,
telefonía móvil, etc.) donde no existen clientes nuevos y hay que vivir con
los que ya tenemos.

Personalmente, creo que la política de premiar la captación de nuevos
clientes sobre el desarrollo de la base de clientes en un tremendo error,
porque obliga a hacer unos esfuerzos económicos que son difíciles de
rentabilizar y que además crean insatisfacción en nuestra base de clientes,
porque se interpretan como trato desconsiderado.

En el hipotético caso de que cada competidor se conformase con mantener a sus
propios clientes sin salir a cazar a coto ajeno, pero dejando desguarnecido
el propio, las facturaciones descenderían menos. Esto es debido a que tanto
la competencia de precios como los gastos comerciales y de marketing, serían
menores. Así, la cuenta de resultados quizás sería mejor, sin el deterioro
que por ejemplo se está produciendo en las saneadísimas cuentas, en otro
tiempo, de los operadores de telefonía móvil.

Una actitud así, ¿es realmente hipotética o se podría llevar a cabo? La
respuesta es que es hipotética mientras que los managers de negocio no se
quiten la losa del pasado para tomar decisiones en tiempo de crisis y se
atrevan a hacer las cosas de una manera diferente. La «lógica» de
ganar clientes nuevos para crecer está muy viva, y yo no digo que no sea
importante ganar nuevos clientes, pero no a cualquier precio y estableciendo
una auténtica guerra por el nuevo cliente.

Para crecer ordenadamente hay que dedicar la misma atención al programa de
captación de nuevos clientes que a un programa de desarrollo de los actuales.
Digo desarrollo y no digoretención, porque mientras que existe una alta dosis
de agresividad en los programas de captación, hacia la base de clientes nos
dirigimos con una mentalidad de retención: la pieza ya ha caído y si además
he firmado alguna claúsula de permanencia, ya me ocuparé en su debido tiempo
de mantenerla.

Al final, ese debido tiempo nunca llega porque mientras que yo estoy pagando
las claúsulas de permanencia de los clientes atrapados de la competencia, los
competidores están haciendo lo mismo con los míos.

De este modo, un cliente se convierte en un rehén que es abandonado por los
gestores comerciales y por las políticas de marketing, recayendo bajo la
tutela de los centros de atención al cliente, que normalmente tienen vida
propia e independiente de las unidades de negocio: otro craso error.

Los centros de atención al cliente son organizaciones grandes que manejan
presupuestos importantes y que se adueñan de las métricas de satisfacción de
clientes. En base a estos dos elementos, se suelen sentar en los comités de
dirección compartiendo mesa con las unidades de negocio, teniendo vida propia
y generando una descoordinación tremenda ante el cliente.
Y de ahí, al culto a la métrica, hay un paso. En mis tiempos era el TRIM y
ahora es el NPS, que por una interpretación incorrecta de «el cliente es
lo primero», se convierten en la palabra clave para cualquier inversión
o para producir infinidad de movimientos tácticos que no sirven para nada y
que cuestan mucho dinero, porque como decía antes, el error está en la
estrategia de valorar más la captación que el desarrollo de la propia base.

Estos centros de atención, tienden a despistarse, se dedican a hacer
estrategias basadas en la métrica y están dirigidos por perfiles de alto
nivel. Sin embargo, lo que realmente deberían tener son perfiles de operación
que diesen una excelente atención a los clientes.

No quiero ser peyorativo, pero la atención al cliente es una función gregaria
del negocio que tiene que poner su foco en la correcta operación de una
organización muy grande compuesta por operadores con tendencia a despreciar
su trabajo porque es «un coñazo». Así, al final quieren solucionar
la satisfacción, pero están contribuyendo a disminuirla por su actuación, que
en muchos casos, causa la baja del servicio.

Casa con dos puertas mala es de guardar…..

Quería compartir con vosotros/tras, la experiencia que he tenido en Barcelona durante los días 8 y 9 de Octubre. Me invitaron a observar una metodología de outdoor training de Luis Galindo realizada para una multinacional y sinceramente quedé atrapado por la misma.

Ni puedo ni debo contar nada de la misma, porque parte de su éxito está ahí, (estoy seguro ) pero deciros que la gestión de la incertidumbre, de la frustración, de la cohesión en el equipo quedan perfectamente trabajadas  y lo más importante, interiorizadas por cada uno de los participantes.

El éxito por la reacción y emoción de los participantes estuvo asegurado.

me gustaría compartir con vosotros/tras este artículo leído si mal no recuerdo en «El Confidencial.com» son consejos muy a la orden del día en estos tiempos tan complejos en los que estamos inmersos. Espero y deseo que os hagan reflexionar y por qué no CAMBIAR.
 

«OCHO CONSEJOS PARA VIVIR SIN MIEDO

¿Se puede
vivir con miedo? El miedo es un sentimiento o emoción incapacitante que nos
nubla la vista y hace que no podamos disfrutar de la vida como nos merecemos.
Quizá te sirvan estos 8 consejos para vivir sin miedo.

¿Qué hacer
cuando el miedo nos atrapa?

1) Piensa que la mayoría de miedos
son infundados
. Estamos anticipando hechos futuros que en un alto
porcentaje no se van a cumplir.

2) Focalízate en lo positivo:
pon tu foco de atención en aquellas cosas que te agradan. Vive el momento y
rodéate de experiencias y personas positivas.

3) La vida es un suspiro. ¿Vale
la pena vivirla atenazada por el miedo? A todos nos va a llegar la hora. No me
gustaría estar en mi lecho de muerte y pensar que no he podido realizar ciertas
cosas o que he tomado ciertas decisiones porque tenía miedo. Échale cara al
asunto.

4) Comparte tus miedos con
otras personas. Tener gente alrededor tuyo siempre será un aspecto positivo.
¿No tienes a nadie? Desdóblate. Piensa en ti como ese niño pequeño que fuiste y
necesita tu protección. Cuida de ti como si fueras un niño. Habla interiormente
contigo. Será una conversación entre un adulto fuerte, responsable, alegre,
poderoso y exitoso, y un niño pequeño indefenso y temeroso ante la vida.

Quiérete
mucho a ti mismo. Si tienes hijos los amarás más que a tu propia vida. Tu
también tienes tu niño dentro de ti. Quiérelo y hazlo fuerte.

5) ¿Tienes buena salud?
Entonces, ¿de qué te quejas? La salud es lo más importante de la vida.

6) Haz lo que creas justo. No
anticipes hechos. Vive el momento y cuando tengas que actuar, actúa sin miedo,
con firmeza y con justicia. Seguro que tienes unas convicciones fuertes.
Aférrate a ellas y no dejes que nadie pase encima por ellas. En esta vida no
hay que tener miedo ni a la muerte. Haz que tu bandera sea la justicia, la
verdad, la firmeza, Dios, la bondad, el sacrificio, la alegria… Crece como persona y afronta con
valentía las situaciones cuando se presenten.

7) Apóyate en buenos libros de
autoayuda
. Ya sabes que este tipo de libros abundan en las librerías.
Tienes que ser capaz de elegir buenos autores. He encontrado estos libros que
están en el catálogo de la biblioteca pública de mi ciudad (eso quiere decir
que son buenos o relevantes):

Jugando con
el corazón : aprenda a vivir amando y amándose sin mied
o / Melody Beattie (2000)
Vivir sin miedo / Rhonda Britten (2002)
Vivir sin miedo / Joan Corbella Roig (1990)
Sin miedo a vivir / Zibia Gasparetto ; traducción Joan Salvador (1997)
Sin miedo a morir : cómo vivir como si hoy fuera el último día de tu vida
/ Joseph Sharp ;

8) La religión o una buena
corriente filosófica puede ser un apoyo para vencer el miedo. El budismo, por
ejemplo, enseña a superar el sufrimiento mediante la meditación.»

 

El viernes 21 de Septiembre tuve el privilegio de dar una conferencia en Blumaq S.A. fui invitado por el departamenteo de RRHH, dada su preocupación por el ambiente emocional que se estaba dando sobre todo en el mercado nacional  en este entorno de crisis y pensando sobre ello les hablé de qué manera y cómo » VIVIR LA CRISIS CON PLENITUD».

Me sentí muy recompensado por la respuesta posterior que tuve. Les estuve hablando de ejemplos de personajes conocidos y no tan conocidos que superaron sus «crisis», estuvimos hablando de la importancia de ser conscientes de que el » mapa no es el territorio» y dando una serie de pautas para ACEPTAR estos momentos que nos ha tocado vivir ( y digo aceptar que no es lo mismo que resignar ): diez minutos de respiración constante, ejercicio físico, alimentación correcta, descanso, riqueza de nuestro desarrollo social, apoyarnos y aprender de personas que para nosotros son  o han sido referencia etc. y finalmente la ayuda que nos posibilita la práctica de la relajación y el mindfulness.

Quería compartir con todos vosotros/tras esta experiencia enriquecedora.