Las cinco mejores recomendaciones sobre salud en el año de pandemia

La OMS destaca hoy que el virus ha puesto de manifiesto la desigualdad en el planeta y cómo algunas personas tienen «vidas más saludables» porque «poseen mejor acceso a los servicios de salud que otras muchas»

 

“Construir un mundo más justo, equitativo y saludable”, este es el lema del Día Mundial de la Salud del 2021, un día que, desde el pasado mes de marzo de 2020, tiene más sentido que nunca celebrar. El mensaje con el que la Organización Mundial de la Salud (OMS) quiere conmemorar cada 7 de abril un aspecto tan importante subraya este año que el coronavirus ha puesto de manifiesto la desigualdad que existe en la sociedad mundial y cómo algunas personas pueden tener “vidas más saludables” porque “tienen mejor acceso a los servicios de salud que otras”.

“Casi el 70% de los ciudadanos españoles seguirá con la higiene de manos tras la pandemia”

En este sentido, desde la OMS han querido pedir a los líderes “que garanticen que la equidad en la salud sea la pieza central de nuestra recuperación del covid-19” y, al mismo tiempo, les instan “a monitorear las inequidades en salud y garantizar que todas las personas puedan acceder a servicios de salud de calidad cuando y donde los necesiten”.

 

Hoy, desde Alimente, nos unimos a esta celebración y os traemos las mejores recomendaciones que podemos dar en este momento con respecto al cuidado de la salud. Empezamos.

  1. El autocuidado y la responsabilidad social

Antes de la pandemia, no teníamos mucha conciencia social sobre el impacto que tenía que nos protegiéramos para cuidar la salud de los demás. Quizás el coronavirus nos haya enseñado lo importante que es el hecho de ser responsable con los otros, ya que esto ha salvado vidas en el último año y medio. No contagiar al de al lado se ha convertido en una de las obsesiones de muchos de los ciudadanos y, por eso, debemos ser más generosos que nunca con ellos.

“Mantener un autocuidado responsable es fundamental para superar esta pandemia”, afirma el director general de Anefp

 

Que el lavado de manos salva vidas no se ha descubierto ahora con el coronavirus pues, ya en el año 1847, el doctor húngaro Ignaz Semmelweis demostró que esta práctica, literalmente, salvaba a muchas personas de la muerte. Lo que nos ha pasado ahora es que hemos visto las consecuencias en directo de lo que suponía esta higiene. De hecho, según la Asociación para el Autocuidado de la Salud (Anefp), “casi el 70% de los ciudadanos españoles mantendrá la higiene de manos tras la pandemia, mientras que solo un 34% seguirá desinfectando objetos o ventilando espacios cerrados«.

Y es que esta práctica tan importante de desinfectar el hogar solo ha sido adquirida a diario por un 63% de los ciudadanos. Y, a pesar del riesgo que supone no desinfectar, aún existe un 21% que asegura que ni tenía este hábito antes ni lo ha adquirido durante este periodo. Así se desprende del ‘I Estudio Anefp: Evolución de los hábitos de autocuidado en España’, que también señala que el 79,7% de los españoles han incorporado, y mantendrán en sus vidas, productos de autocuidado como geles desinfectantes o mascarillas.

Infografía del ‘I Estudio Anefp: Evolución de los hábitos de autocuidado en España’.

Por su parte, el director general de Anefp, Jaume Pey, afirma: “Este estudio ha evidenciado que, durante el confinamiento, la mayoría de los españoles adoptaron hábitos saludables con un impacto muy positivo en su salud. Pero no solo eso, nos ha mostrado que un porcentaje muy importante de los ciudadanos ha mantenido en su día a día estos hábitos. En este sentido, es importante que recalquemos esto último ya que mantener un autocuidado responsable es fundamental para superar esta pandemia, y más ahora que nos encontramos entrando de lleno en otra ola”.

Pero la importancia del autocuidado también ha preocupado en las empresas españolas, que “han puesto más que nunca el foco sobre las prácticas de responsabilidad social y corporativa”, según las conclusiones a las que se llegó en el webinar ‘El papel de la RSC en la nueva realidad económica’, organizado por la Anefp. En este contexto, Manuel Sevillano, director global de Reputación, RSE y Sostenibilidad de Atrevia, destacó que “una de las vías por las que vamos a salir de la crisis es todo lo que tiene que ver con la economía verde y la transición sostenible”.

  1. Obesidad, un factor de riesgo

En el año 2020, científicos de todo el mundo se pusieron manos a la obra para establecer cómo podía la obesidad influir en el riesgo de mortalidad una vez que la persona se había infectado de SARS-CoV-2. Sin embargo, no ha sido hasta el pasado mes de marzo de 2021 cuando un gran estudio que ha contado con casi 150.000 adultos en más de 200 hospitales estadounidenses ha podido detallar más este vínculo entre peso y riesgo de muerte por coronavirus.

El metaanálisis, llevado a cabo por investigadores de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), concluye que en las personas con obesidad, a medida que aumenta el índice de masa corporal (IMC), se eleva el riesgo de hospitalización y también de muerte. Así, los pacientes que tenían un índice de masa corporal (IMC) por encima de 45 contaban con un 33% más de probabilidades de ser ingresados y un 61% más de probabilidades de morir que aquellos con un peso saludable. En este sentido, Lyudmyla Kompaniyets, autora principal del trabajo y economista de salud en la División de Nutrición, Actividad Física y Obesidad de los CDC, indica que los resultados «destacan las graves implicaciones clínicas para la salud pública de un IMC elevado y sugieren la necesidad continua de un manejo intensivo de la enfermedad covid-19, especialmente entre las personas afectadas por obesidad severa«.

Las personas con un IMC mayor de 45 tienen un 33% más de probabilidad de ser ingresados por covid y un 61% más de riesgo de muerte

Pero la obesidad no solo ha demostrado ser un factor de riesgo si te contagias de coronavirus, en las últimas décadas, la denominada como epidemia del siglo XXI ha sido relacionada con diferentes enfermedades como la diabetes tipo 2, las enfermedades cardiovasculares y, de este modo, ha sido el factor de riesgo de muerte más citado por científicos. De hecho, una reciente investigación encabezada por el doctor Vassilios Vassiliou, de la Facultad de Medicina de la UEA en Norwich y cardiólogo consultor honorario del NNUH, y llevada a cabo en Reino Unido, ha establecido que las comorbilidades, como las enfermedades cardiacas, las respiratorias, las renales y el cáncer, conllevan un mayor riesgo de muerte por covid-19. Así que los nuevos resultados confirman que las comorbilidades tienen un impacto directo en la salud.

«Lo que ahora podemos ver con claridad es que son las comorbilidades, como las enfermedades cardiacas o respiratorias, el cáncer o la obesidad, entre otras, las que provocan un aumento de la mortalidad. Y podemos confirmar que los propios medicamentos para la presión arterial son protectores, no solo para las personas que tienen la presión arterial alta, sino también para las personas con una serie de otras comorbilidades», subraya el doctor Vassilios Vassiliou.

  1. Salud mental, la gran olvidada

La irrupción de un virus desconocido y nuevo, las cuarentenas, la pérdida de seres queridos (en muchas ocasiones sin poder dar el último adiós), la incertidumbre, la crisis económica y el miedo al contagio han supuesto una mella en nuestra salud mental que ha llegado a tal punto que ha nacido un nuevo concepto, fatiga pandémica, para definir el cúmulo de sentimientos y sensaciones y las consecuencias psicológicas que ha tenido la pandemia en la sociedad. Todo ello sin contar con que más del 78% de los afectados por la pandemia de covid-19 han sufrido afecciones en su salud mental.

De hecho, un trabajo publicado en la revista ‘JAMA Network Open’ concluye que más de la mitad de los supervivientes al coronavirus presentan síntomas “moderados o graves” de depresión. El estudio, liderado por investigadores del Massachusetts General Hospital de Boston, expone que el 52,4% de los encuestados que habían pasado por la enfermedad presentaba síntomas medios o graves de trastorno depresivo.

Los expertos en salud mental alertan de que se necesita una acción urgente para la intervención, prevención y preparación de la sociedad

Por su parte, la Sociedad Española de Psiquiatría explica que “aunque cada uno reaccionamos de modo distinto a situaciones estresantes, una epidemia infecciosa como la que padecemos implica el distanciamiento social, la cuarentena y el aislamiento, por lo que las personas pueden experimentar ansiedad y preocupación” y detallan los principales “miedos” a los que nos hemos enfrentado en la cuarentena:

  • Nuestro propio estado de salud.
  • El estado de la salud de otros a los que hayamos podido contagiar.
  • La preocupación de que sus familiares y amigos tengan que hacer cuarentena como consecuencia de haber estado en contacto con nosotros.
  • La experiencia de estar en autoobservación u observado por otros por síntomas y signos de haber contraído la infección.
  • El tiempo que hemos restado al trabajo por la cuarentena, con la consecuente pérdida de ingresos y de seguridad en el puesto de trabajo.
  • La necesidad de tener que prever el abastecimiento de alimentos y cuidados médicos.
  • La exigencia de atender a los menores y familiares a cargo.
  • La incertidumbreo frustración sobre cuanto tiempo durará esta situación.
  • La soledadasociada con el sentimiento de haber sido excluido del mundo y de sus seres queridos.
  • El malestar o rabia si piensa que ha sido contagiado por la negligencia de ‘otros’.
  • La preocupación de ser posiblevector y contagiar a otros, incluyendo a personas cercanas.
  • El aburrimiento y frustración de no estar conectado a la rutina habitual de su vida.
  • El mayor deseo de beber alcoholconsumir sustancias de abuso para afrontar esta situación.
  • La aparición de síntomas depresivos como desesperanza, irritabilidad, cambios en el apetito o alteraciones del sueño.

En este sentido, son muchos los expertos que han alertado del incremento de consultas a profesionales de la salud mental en los últimos meses. De hecho, en un documento publicado el pasado 26 de marzo de 2021 y elaborado por Ximena Goldberg, Oriana Ramirez, Matilda van den Bosch, Liudmila Liutsko y Berta Briones (de ISGlobal), destacan la importancia de tener en cuenta el impacto del coronavirus en la salud mental en la que han influido varios factores a la vez.

«La composición de la población bacteriana del intestino es crucial para la salud», afirma el doctor Luis Usán, director médico de Igen Biolab

“La pandemia de covid-19 ha afectado a la salud de las personas, pero también a sus objetivos personales, su dinámica familiar, su rol laboral y su estabilidad económica. En este sentido, representa una crisis global sin precedentes que ha ejercido un impacto sobre la salud mental a través de múltiples mecanismos de forma simultánea, lo que requiere una acción urgente para la intervención, prevención y preparación”, alertan las autoras y, además, avisan de que “de entre todas las enfermedades, la depresión era ya (antes de la pandemia) la segunda causa de carga de enfermedad a nivel global, y el suicido, la segunda causa más común de muerte en personas jóvenes de entre 15 y 29 años”.

  1. Cuidar la microbiota, imprescindible

“La composición de la población bacteriana del intestino es crucial para la salud, y así se ha vuelto a constatar en la pandemia por el nuevo coronavirus, en la que las personas más vulnerables son las que tienen menos variedad de microorganismos”, así lo afirmaba el director médico de la biotecnológica Igen Biolab Group, Luis Usán, en Alimente hace unos meses.

Y es que una de las principales funciones de la microbiota intestinal, el conjunto de bacterias que habitan en nuestro organismo, es la maduración y mantenimiento del equilibrio inmunitario, participando del proceso que regula la respuesta frente a distintos patógenos, incluida la respuesta a infecciones virales. En este sentido, la estrecha relación entre un buen mantenimiento de la microbiota y una salud óptima está más que clara.

Además, el doctor aseguraba que “la infección por covid-19 en algunos casos progresa hacia una neumonía grave o síndrome respiratorio agudo por coronavirus 2 (SARS-CoV-2)”, que ocurre, según comentaba el experto, “especialmente en ancianos y en individuos con ciertas comorbilidades, ya que las células inmunitarias del huésped liberan más citoquinas inflamatorias de lo necesario, lo que se ha llamado ‘tormenta de citoquinas’, que puede causar una inflamación generalizada y un desenlace fatal”.

  1. Vitaminas y probióticos, más importantes que nunca

 

Desde la Asociación Nacional de Profesionales y Autónomos de las Terapias Naturales (COFENAT), su presidente, Roberto San Antonio Abad, nos da algunos consejos sobre los nutrientes más indicados. “La vitamina C, D y los probióticos como el kéfir o la kombucha nos ayudan a prevenir en las personas que hayan estado relacionados o en contacto estrecho con paciente diagnosticado por coronavirus”, asegura.

Por su parte, “la equinácea tiene comprobada su acción inmunológica, antiinfecciosa (suave) y, sobre todo, evitará las complicaciones respiratorias que, en el caso del covid-19, es de suma importancia”, aclara el presidente de COFENAT.

En cuanto a la melatonina, San Antonio-Abad apunta que “desempeña un papel clave en la inhibición del virus SARS-CoV-2”. Y, citando un estudio publicado en ‘BMC’, añade que se ha demostrado que el ramelteon (un agonista del receptor de melatonina) tiene un efecto protector en la lesión pulmonar inducida por el ventilador (VILI).

El presidente también destaca que, como indica la Fundación Natura, “mediante la inhibición de la expresión de los receptores ACE2 en las membranas celulares de las células, la melatonina inhibe la calmodulina, y se sabe que los inhibidores de esta provocan que la célula secrete ACE2”. Y concluye que si existe menos ACE2 en la membrana celular, esto significa que “hay menos opciones de que se convierta en un enlace para el SARS-CoV-2”.

 

Andrea Peña

 

Trucos efectivos para sentirse más enérgico y animado a diario

Despierta al cuerpo y a la mente con estos cinco consejos de los expertos para sentirte menos cansado, más atento y, sobre todo, más feliz

 

¿Qué haces para activarte cada mañana? La respuesta es casi segura: beber café. Recurrir a la cafeína puede hacer que tu sueño disminuya, pero sin duda es una forma un tanto artificial de evitar que tus ojos caigan bajo la fuerza de las pestañas. Además, a medida que consumes más café desarrollas mayor dependencia y tolerancia a la química que contiene, por lo que el efecto será mucho menor. Es por ello por lo que necesitarás un plus de energía diaria para seguir funcionando.

A fin de cuentas, esta bebida, para los más cafeteros, se ha convertido en una especie de parche frente a la pereza, el cansancio o la falta de concentración de la vida diaria. Lo cierto es que cuesta dinero y no es la manera más sana de combatir estos males del mundo moderno, por las razones que ya hemos expuesto anteriormente. Por no hablar de que si te pasas con su consumo estarás más expuesto a los ataques de ansiedad o el insomnio.

«En vez de recurrir a productos azucarados, lo mejor que puedes hacer es realizar comidas ricas en fibra, carbohidratos, proteínas y grasas saludables»

¿Quieres conocer de cerca algunas formas más apropiadas de hacer frente al cansancio cotidiano que no tengan un reflejo en tu estado de salud ni en tu bolsillo? El diario británico ‘The Guardian’ ha hablado con expertos para enumerar varias de estas fórmulas para mantenerte enérgico y siempre alerta; y, sobre todo, con mejor estado de ánimo, algo imprescindible en esta época tan cargada de miedo e incertidumbre.

Haz ejercicio

«Encuentra una manera de moverte que te energía, en vez de entrenar solo para cansarte», asegura Sarah Russell, especialista en ejercicio físico. «Tan solo hacen falta 10 minutos de actividad física para conseguir energía. Olvídate de todas esas imágenes de la industria del ‘fitness’ que han tratado de venderte, de personas corriendo o haciendo flexiones. Tan solo practica estiramientos, si te apetece, porque al fin y al cabo por poco que sea siempre es mejor que nada». Como recalca la experta, no hace falta que te conviertas en un auténtico deportista ni te pongas metas muy altas: escoge una actividad física a la que te puedas ajustar y que te ayude no solo a liberar tensión y energía, sino también a sentirte mejor contigo mismo y más recargado de ánimo.

Haz vida al aire libre

Pasar tiempo en la naturaleza es una de las mejores maneras de absorber energía. Así lo ratifica una investigación publicada en el ‘Journal of Environmental Psychology’. «Cuando las personas caminan por el entorno natural obtienen un impulso de vitalidad», concluye el estudio. «Este estado de ánimo es duradero en el tiempo y tiene un efecto más energético que el café o comer chocolate». ¿Qué mejor plan que un paseo relajado junto a un buen amigo?

No rechaces los carbohidratos

«La principal razón por la que las personas tienen poca energía es porque no comen lo suficiente durante el día, especialmente cabrohidratos», explica Priya Tew, dietista británica. Frecuentemente, nos encontramos con artículos sobre adelgazar que demonizan la ingesta de este tipo de compuestos alimenticios. Sin embargo, es de ellos de donde obtenemos una mayor cantidad de energía. «Los carbohidratos nos proporcionan glucosa, que es la fuente de energía preferida del cuerpo», recalca la experta. «También debes equilibrar la energía que proviene de estos comiendo proteínas y grasas saludables, ya que esto ayuda a estabilizar tus niveles de carbohidratos».

Vigila tus niveles de hierro

Tal vez la causa principal de tu cansancio o falta de energía sea fruto de la anemia, lo que viene a significar un déficit de hierro en el organismo que sume al cuerpo en un letargo, haciéndolo mucho más débil. Para salir de dudas, lo mejor es que acudas al médico a hacerte un análisis de sangre. Si tienes los niveles de hierro bajos, es recomendable incluir más verduras de hoja verde y cereales en tu dieta. Y, sobre todo, apostar por las legumbres. Las lentejas, tan típicas de nuestra gastronomía mediterránea, son la clave para tu cuerpo obtenga todo el hierro que necesita.

No te pases con el azúcar

Al igual que sucede con la cafeína, la glucosa nos hace sentir mucho más repletos de energía en un primer momento, pero por poco tiempo. Al cabo de unas horas, te sentirás mucho más cansado, de ahí que el azúcar sea tan adictivo. «En vez de recurrir a productos azucarados, lo mejor que puedes hacer es realizar comidas ricas en fibra, carbohidratos, proteínas y grasas saludables», aconseja Tew. «Las vitaminas B que se encuentran en los cereales integrales te ayudarán a extraer más energía de los alimentos». Y, por supuesto, evita el alcohol, ya que es una de esas sustancias que más imprime sensación de somnolencia.

 

ACyV

 

5 beneficios secretos de introducir dátiles en tu dieta

Estos frutos secos tienen unas magníficas propiedades nutricionales, pero han sido estudiados por científicos para poder ser usados en distintas dietas de adelgazamiento

 

Algunos estudios recientes han puesto sobre la mesa la posibilidad de que los dátiles sean beneficiosos para adelgazar. Sin embargo, tanto nutricionistas como médicos especialistas en pérdida de peso no tienen claro que se pueda generalizar de esa manera y aseguran que aún hace falta más investigación antes de demostrar que este exquisito producto aporta esos beneficios.

Un estudio publicado en 2016 en el Journal of Pharmacognosy and Phytochemistry reveló que la inhibición de una enzima que produce el páncreas llamada lipasa pancreática ayudaba a prevenir la obesidad. En esa investigación, los científicos probaron muchos alimentos distintos y descubrieron que los dátiles suprimían esta enzima, por lo que podían ayudar a adelgazar.

Cuatro años después, un ensayo clínico demostró que comer tres dátiles al día no provocaba el aumento del índice de masa corporal. Eso supone que es posible comer este fruto seco en pequeñas cantidades sin que genere más peso. Los dátiles aportan azúcares, pero tienen un bajo índice glucémico y, por tanto, menos efecto sobre los niveles de azúcar en sangre que otros alimentos altos en azúcar.

Dátiles para adelgazar

Aunque las 280 calorías que, de media, aportan 100 gramos de dátiles puedan parecer excesivas, lo cierto es que su composición nutricional es muy interesante. Tienen muy pocas grasas, una buena cantidad de fibra y proteína y son ricos en vitaminas A y B6, además de en minerales como el magnesio, el manganeso y, sobre todo, el potasio.

Aportan pocas grasas, mucha fibra y proteína y son ricos en vitaminas y minerales

Eso significa que un puñado de dátiles aporta el 10 por ciento de las calorías recomendadas para todo el día (tomando como base una dieta de 2.000 calorías), pero también una buena parte de la fibra, las proteínas o el potasio recomendado. Pero también son ricos en antioxidantes, por lo que su consumo es muy interesante para muchos grupos de edad.

¿Cuál es la mejor manera de comer dátiles? Estos frutos secos se pueden tomar en todas las comidas, pero también como tentempié entre horas por sus buenas propiedades nutricionales. Por ejemplo, en el desayuno son ideales para acompañar a los cereales; en las ensaladas aportan un sabor ideal tanto con frutas como con verduras frescas.

A la hora de comer o cenar, los dátiles aportan un sabor diferencial tanto en guisos como en sopas, pero también los podemos incluir en todo tipo de batidos. Y, por supuesto, son ideales a la hora del postre, tanto solo como acompañado de mantequillas o chocolates… aunque en este caso puede dispararse el consumo de calorías y no ser buenos en un proceso de adelgazamiento.

Beneficios de los dátiles

Los profesionales de la alimentación recomiendan el consumo de dátiles por sus importantes beneficios para el organismo. Así, un estudio de 2015 que recoge Medical News Today reveló que añadir dátiles a una dieta tenía un efecto neuroprotector en roedores que habían sido preparados genéticamente para tener la enfermedad de Alzheimer.

No solo eso: también se ha demostrado que el consumo de tres dátiles al día ayuda a mejorar los niveles de colesterol, reduciendo el colesterol LDL o malo. También son muy beneficiosos a la hora de reducir la inflamación, por lo que su consumo regular podría ayudar a aumentar la inmunidad y prevenir en el futuro determinadas enfermedades crónicas.

Además, un estudio publicado en la revista médica BMC demostró que los dátiles pueden prevenir el cáncer, además de ser muy buenos para el hígado. También combaten la posibilidad de sufrir cáncer colorrectal, mientras otras investigaciones trabajan sobre la hipótesis de que también ayuda a luchar contra los diferentes cánceres del sistema digestivo.

Sus propiedades nutricionales ayudan a combatir el cáncer, el colesterol y otras enfermedades

Añadir un puñado de dátiles al día puede ser un buen truco para adelgazar, pero hay que tener algo de cuidado por su alto contenido en azúcar. Sea como fuere, este fruto seco tan consumido en países árabes puede ser un aliado más en nuestra lucha para bajar de peso… además de ser rico y sabroso en cualquier momento del día

 

EC

 

Procastinar el sueño: por qué alargamos la hora de apagar la luz aunque no  queramos

Se trata de un comportamiento errático que cada vez realizamos más: desde revisar por última vez el ‘feed’ de publicaciones hasta quedarnos atrapados en YouTube antes de cerrar los ojos

 

Típico momento en el que por fin decides meterte en la cama pero una idea aparece en tu mente: todavía no. Entonces, agarras el ‘smartphone’ y comienzas a navegar por redes sociales como un autómata, y a medida que el ‘feed’ de publicaciones se refleja en tus ojos los minutos van pasando, hasta que al cabo de un rato miras la hora y sabes que te has excedido demasiado y has perdido una cantidad de tiempo muy valiosa que ‘a priori’ debería estar encomendada a descansar.

A veces, los humanos actuamos de manera irracional. Hacemos cosas que no deberíamos sin ninguna razón o causa aparente, incluso cuando sabemos que son perjudiciales para nosotros. Nos gusta complicarnos la vida, y peor aún, sin saber por qué. ¿A qué viene el impulso de querer revisar los últimos ‘posts’ o darte un atracón a base de vídeos de YouTube justo antes de dormir?

«Las personas que suelen postergar actividades rutinarias y aburridas en su día a día pueden ser más propensas a dejar para más tarde el sueño»

«Me preocupa no poder quedarme dormida lo más rápidamente posible, así que me digo a mí misma que tan solo me desplazaré por las redes sociales hasta que quede exhausta», asegura Ashley Lauretta, periodista de la revista ‘Wired‘. «No importa cómo lo llames, en mi caso es una mezcla de adicción tecnológica y ansiedad. Es esto, junto con la falta de lo que los investigadores llaman autorregulación del sueño, lo que me convierte en una procrastinadora del sueño de manual».

La relación con el insomnio

La primera vez que apareció el término «procrastinación del sueño» fue en un estudio holandés de 2014 que define esta manía como «el acto repetido de no irse a la cama a la hora prevista, sin que ninguna circunstancia externa lo impida». En realidad, puede confundirse con el insomnio, ya que al no poder conciliar el sueño durante varios minutos podemos acabar empleando el tiempo en actividades de lo más variopintas: desde leer un libro (sin duda la mejor si quieres dormir lo antes posible), pasando navegar en redes sociales o alguno hasta le funcionará ponerse a cocinar o a limpiar.

«El tiempo antes de acostarse puede ser el único momento para procesar el atraso que sentimos a nivel emocional del día»

Pero no es el insomnio lo que produce esta «procrastinación del sueño», sino más bien la ansiedad tecnológica que te encomienda a «darte un último paseo por la red» antes de apagar la luz y cerrar los ojos. Otra de las razones que esgrimen expertas del sueño como Alessandra Edwards es que al sujeto le mueve un instinto de venganza frente al hecho de no disponer de todo el tiempo libre que le gustaría.

Evidentemente, esta es una sensación que puede acrecentarse los domingos, cuando el fin de semana está a punto de acabar y nos hemos acostado y levantado más tarde los dos días anteriores, el sueño no viene y al día siguiente hay que volver a la rutina: lucharemos por alargar el fin de semana todo lo posible. «Hay una sensación de querer tomar represalias contra la vida, que niega categóricamente la idea de querer irse a la cama temprano, cuando nos convendría más», asegura Edwards.

Por otro lado, también puede haber una relación directa entre una personalidad ya de por sí procrastinadora en todo lo concerniente a la vida diurna. Así lo cree Floor Kroese, profesor asistente de Psicología de la Salud en la Universidad de Utrecht. «Una diferencia interesante puede ser que la personas que suelen postergar actividades rutinarias y aburridas sean también más propensas a dejar para más tarde el hecho de irse a dormir», asevera.

En un estudio de 2014, Kroese y su equipo de investigación argumentaron que la falta de autorregulación emocional o mental, asociada a rasgos de personalidad de personas que se muestran impulsivas o se entretienen con facilidad, está relacionados con la procrastinación del sueño. «El tiempo antes de acostarse puede ser el único momento para procesar el atraso emocional del día», es decir, el tiempo de la autorregulación, que se refiere a sensaciones de «frustración y enojo, o miedo y ansiedad, que durante el día han podido ser excluidos». ¿Y tú? ¿Te consideras un procrastinador del sueño?

 

  1. Zamorano

 

Hallan un nuevo vínculo entre ultraprocesados y mortalidad

Aunque la industria sigue haciendo esfuerzos por intentar que parezcan más saludables, los expertos alertan de que su consumo es muy peligroso. Un estudio aporta interesantes datos

 

No son pocas las denuncias de los peligros de los ultraprocesados en la salud. Se ha relacionado el consumo de estos alimentos con la aparición de múltiples enfermedades y se les ha señalado como un factor de riesgo de muerte. Sin embargo, aunque la industria sigue haciendo esfuerzos por intentar que parezcan más saludables, los expertos alertan de que su consumo es muy peligroso.

Y ahora, un estudio llevado a cabo por investigadores del CIBEROBN de la Fundación Instituto de Investigación Sanitaria Illes Baleares (IdISBa), concretamente por Dora Romaguera y Jadwiga Konieczna, ha conseguido demostrar el vínculo entre el consumo de alimentos y bebidas ultraprocesadas y la acumulación de adiposidad relacionada con la edad.

El incremento diario del 10% en el consumo de ultraprocesados se asoció con una acumulación significativamente mayor de grasa visceral

En el análisis, con datos de más de 1.400 participantes (hombres y mujeres españoles de 55 a 75 años con sobrepesoobesidad y síndrome metabólico) que fueron sometidos a mediciones de composición corporal, se ha podido ver cómo el consumo de estos productos se relaciona directamente con la obesidad y las comorbilidades asociadas. El exceso de grasa visceral que aparece con la edad se ha considerado el culpable que contribuye a resultados de salud adversos asociados a la adiposidad.

Los resultados manifestaron que, en promedio, el consumo de alimentos y bebidas ultraprocesados representó el 8,11% de la ingesta diaria total al inicio del estudio. El incremento diario del 10% en el consumo de alimentos y bebidas ultraprocesados se asoció con una acumulación significativamente mayor de grasa visceral.

Resultados precisos gracias a nuevos parámetros

Este estudio ha utilizado por primera vez indicadores de adiposidad de medición objetiva a través de densitometría incluyendo la grasa visceral dentro del abdomen en lugar de los indicadores indirectos usados en otros estudios previos. En cuanto a este tipo de indicadores, la investigadora del CIBEROBN y del IdISBa y primera autora del artículo, Jadwiga Konieczna, concreta a Alimente que «los parámetros más utilizados en la práctica clínica habitual, así como en la mayoría de estudios epidemiológicos, son el índice de masa corporal (IMC) y la circunferencia de cintura, puesto que su coste económico es bajo y son sencillos y accesibles».

«Por primera vez se establece la relación entre ultraprocesados y la grasa global cuantificada de manera directa, no estimada», explica Konieczna

Sin embargo, el IMC tiene en cuenta el peso corporal ajustado por la altura, por tanto, asegura que «da una estimación de la grasa global», y la circunferencia de cintura, por su parte, se utiliza como aproximación de la grasa alrededor de los órganos internos (que es más activa metabólicamente y perjudicial); pero en realidad estos indicadores no permiten distinguir “entre grasa y músculo (en caso de IMC) o entre la grasa superficial o subcutánea o la grasa más interior o visceral del abdomen (en caso de la circunferencia de cintura), por lo tanto, no son muy precisos”, aclara la autora del trabajo.

En cuanto a la densitometría, Konieczna la define como “una de las técnicas de imagen que, a través de rayos X de muy baja radiación, cuantifica el hueso, músculo y grasa en diferentes regiones de cuerpo, incluyendo la grasa visceral dentro del abdomen”.

Novedades y consecuencias

“Por primera vez se establece la relación entre los productos ultraprocesados y la grasa global cuantificada de manera directa, no estimada”, destaca la investigadora. Aun así, lo más novedoso es «la relación entre los ultraprocesados y la grasa visceral, un depósito graso relacionado sobre todo con riesgo cardiometabólico».

La responsable del trabajo insiste en que los resultados apuntan a que este vínculo no depende tanto de «las cantidades ingeridas ni de la composición nutricional de estos productos, pero sí del hecho de que son altamente procesados industrialmente». Y subraya: “Este procesamiento hace que se parezcan poco a los productos naturales e incluyan ingredientes que no utilizamos habitualmente en la cocina”.

 

“Aparte de contribuir en la acumulación de grasa global, los ultraprocesados contribuyen en la misma medida en la de grasa visceral”

A la pregunta de si se ha dado de la misma forma en hombres y mujeres, la autora contesta que sí existen diferencias con respecto a «la calidad de dieta y la distribución de la grasa en el cuerpo». Es decir, de media las mujeres suelen seguir mejores patrones dietéticos y los hombres acostumbran a tener más grasa acumulada en el abdomen de tipo visceral. Y teniendo en cuenta estos factores realizando los análisis, primero en cada sexo por separado y luego en la muestra entera, han observado que las asociaciones seguían el mismo patrón tanto en hombres como en mujeres.

Y destaca: “Aparte de contribuir en la acumulación de grasa global, los ultraprocesados contribuyen en la misma medida en la acumulación de grasa visceral, que es metabólicamente activa y está implicada en el desarrollo de diferentes procesos patológicos (resistencia a la insulina e inflamación)”, afirma Konieczna.

“Viendo más allá, estos resultados proporcionan, al menos en parte, información sobre mecanismos que unen el vínculo entre los ultraprocesados y las enfermedades crónicas como obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares o cáncer, observados en estudios anteriores”, asegura.

“Comer sano no es elegir buenos productos”

Konieczna señala que los resultados apuntan que comer sano «no es solamente elegir los productos que aportan los nutrientes beneficiosos, sino también escoger los que no han pasado o han pasado mínimamente por el procesamiento industrial». En la práctica, continúa, “identificar un producto ultraprocesado es comprobar en la etiqueta si la lista de ingredientes contiene sustancias que nunca se utilizarían en la cocina (jarabe de maíz, aceites hidrogenados, proteínas hidrolizadas), o aditivos diseñados para hacer el producto más sabroso, atractivo o durable (potenciadores del sabor, colorantes, emulsionantes, edulcorantes, conservantes)”.

“El ácido oleico, presente en el aceite de oliva, es el componente mayoritario de todas nuestras células”, afirma Ángel Gil, presidente de FINUT

“El mensaje de este estudio es universal”, asevera. Este estudio fue realizado en las personas mayores con sobrepeso/obesidad y otras alteraciones metabólicas que presentaron la ingesta de los ultraprocesados relativamente baja (8%); pero la de estos mismos productos es altamente elevada entre los niños y adolescentes (50%). “Este estudio refuerza que debería limitarse cada vez más el consumo de los productos ultraprocesados ​​y favorecer los productos frescos ya desde los primeros años de vida para envejecer sanos”, concluye.

Europa estrecha el cerco a las grasas trans

El 1 de abril entra en vigor la limitación de la presencia de grasas trans (que no estén presentes de manera natural) en los alimentos que se comercialicen en la Unión Europea. Así, el Reglamento (UE) 2019/649 de 24 de abril de 2019 establece que estas grasas no pueden sobrepasar los dos gramos por cada 100 gramos de grasas presentes en los ingredientes.

Esta norma viene a cumplir con las recomendaciones de otros organismos como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), que recomienda que la ingesta de ácidos grasos trans debe ser lo más baja posible, y la Organización Mundial de la Salud, que lleva desde el año 2018 pidiendo que se elimine la producción industrial de las grasas trans.

Ángel Gil, catedrático del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Granada y presidente de la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT).

Por su parte, Ángel Gil, catedrático del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Granada y presidente de la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT), explica que existe evidencia científica de que los ácidos grasos trans “son realmente muy negativos para la salud porque inducen a enfermedad cardiovascular, diabetes y otras comorbilidades asociadas a enfermedades crónicas”.

Sin embargo, el mismo doctor Gil, como otros expertos, avisa de que no hay que meter a todas las grasas trans en el mismo saco, ya que, en palabras del experto, “la grasa es fundamental para la vida”.

Tipos de grasas trans y dónde encontrarlas

El presidente de FINUT enumera los principales tipos de grasas, sus efectos sobre nuestra salud y dónde encontrarlas:

  • Grasas trans. Se forman cuando el aceite vegetalpasa por un proceso llamado hidrogenación. “Era frecuente que estas grasas trans aparecieran en margarinas y en productos utilizados en pastelería para generar una grasa de consistencia sólida”, indica el experto, que confirma que prácticamente han desaparecido de la dieta de los europeos.
  • Grasas saturadas. Presentes en alimentos de origen animal, aunque también las podemos encontrar en las “Algunos aceites vegetales, como el de palma y el de coco, tienen una cantidad muy elevada de ácidos grasos saturados”, alerta.
  • Grasas insaturadas.Contienen los ácidos grasos esenciales linoleico y linolénico en cantidades relativamente importantes, que encontramos de forma preferente en los aceites vegetales, incluidos los aceites de oliva.

Y por otro lado, subraya, “hay una grasa insaturada muy importante que es el ácido oleico que está presente en el aceite de oliva y que es el componente mayoritario de todas nuestras células”. Y añade: “Tenemos aproximadamente un 40% de ácido oleico en nuestras membranas”.

 

Andrea Peña

 

Hay buenas noticias para prevenir el covid y vienen de la microbiota

El arsenal visible de protección frente al coronavirus está compuesto por vacunas, mascarillas, distancia y ventilación. Pero los microorganismos de nuestro organismo forman un escudo invisible altamente eficaz

 

El virus SARS-CoV-2 lleva un año entre nosotros y el cansancio hace mella en el ánimo. Los últimos datos del estudio COSMO-Spain revelan un aumento de la llamada fatiga pandémica, y en Alemania, donde hay impuestas duras restricciones desde el mes de noviembre, la mitad de la población refiere esa fatiga covid o se siente expuesto al coronavirus.

Lo cierto es que hace 13 meses que el covid es noticia diaria, la mayoría de las veces, en sentido negativo. Por eso, encontrar mensajes optimistas es alentador, y ese es el mensaje que intentan transmitir científicos alemanes de la compañía biotecnológica Biomes, que sostienen que existen estudios esperanzadores que demuestran que se puede bajar el riesgo de infección y que, en el caso de ser infectados, es posible influir en el curso de la enfermedad.

La clave está, otra vez, en la microbiota intestinal, que desde el año 2012 lleva mostrando su implicación en buena parte de los problemas de salud más habituales, como son la obesidad, alteraciones intestinales y del estado inmunológico, incluso la salud mental.

Atención al intestino

Durante estos meses, se ha comprobado que la obesidad es un factor agravante del covid-19, y desde luego que un sistema inmunitario fuerte es un escudo contra el SARS-CoV-2. Aquí, el intestino tiene mucho que aportar.

Paul Hammer, biólogo de sistemas y director general de Biomes, enfatiza los hallazgos de la investigación sobre el papel que desempeña el intestino y diferencia entre la mucosa intestinal, “donde se encuentra hasta el 80% de todas las células inmunitarias, en particular las células B (las que producen anticuerpos)”, y la microbiota intestinal. “Si el microbioma intestinal está óptimamente poblado de bacterias saludables, se reduce el riesgo de diabetes, enfermedades cardiovasculares y de obesidad, que han demostrado ser determinantes para la gravedad y mortalidad de covid-19”.

Un estudio de la Universidad de Hong Kong y publicado en ‘Gut’ confirma que la microbiota intestinal suele estar debilitada en esos mismos grupos de riesgo, aunque “los resultados sugieren que podemos influir positiva o negativamente en el curso de la enfermedad con nuestra dieta y con nuestros hábitos de vida”, argumenta el biólogo.

¿Cómo podemos reforzar la microbiota, es decir, aumentar el número de cepas bacterianas buenas? «La clave está en el estilo de vida y en una dieta equilibrada. Lo que comemos influye directamente en la composición de la población microbiana de nuestro intestino y, por tanto, en la fuerza de nuestro sistema inmunitario», dice Hammer, y por ello deberíamos priorizar el consumo de alimentos ricos en fibra, como las verduras, las frutas y los cereales integrales. «La fibra dietética se ha infravalorado durante mucho tiempo, pero hoy sabemos que estos componentes son aprovechados por las bacterias y, además de proporcionar una buena variedad de microorganismos en el intestino, protegen contra la diabetes”.

Los probióticos ayudan

En este contexto, los probióticos, como el yogur, el tofu y el kéfir y las verduras fermentadas, también pueden ser una buena ayuda y pueden aliviar los síntomas del covid-19 y disminuir el riesgo de progresión hacia formas graves de la enfermedad.

El doctor Tewodros Debebe, director científico de Biomes, destaca que la enfermedad pandémica puede afectar a cualquier órgano, y el intestino es uno de los puntos débiles, como demuestran las manifestaciones gastrointestinales de la infección, entre las que sobresale la diarrea.

En un trabajo publicado en la revista ‘Frontiers in Medicine’, un equipo de médicos italianos dividieron a los pacientes de covid-19 en dos grupos: ambos recibieron el mismo tratamiento médico contra el virus, pero solo a uno de ellos se le administró adicionalmente un probiótico compuesto por varios cultivos bacterianos. «Los resultados fueron impresionantes porque en este grupo, además de reducirse los síntomas intestinales en casi todos los pacientes en 72 horas, el riesgo de complicaciones pulmonares fue 8 veces menor», expone Debebe, que aboga por que estos hallazgos se tengan en cuenta para el tratamiento de los pacientes con coronavirus.

Sin embargo, una realidad que inquieta a los científicos es la aparición de nuevas variantes del virus. En España, circulan hasta 10, según los datos que maneja el Ministerio de Sanidad, de las que la más extendida es la británica aunque la vigilancia se estrecha en torno a la sudafricana y la brasileña.

En Gran Bretaña, la nueva variante B.1.1.7. causa estragos, en Sudáfrica la variante mutada B.1.351 se extiende rápidamente. Ambos mutantes ya están presentes en el continente europeo y parece que son más contagiosos que el virus original, pero aún no está muy claro si causan enfermedades más graves o si son más letales. Nuevamente, Hammer ofrece una lectura positiva: “Hasta la fecha, el material genético de los virus en cuestión apenas ha sido examinado. Pero es precisamente a través de este análisis específico, también llamado secuenciación del genoma, que se puede identificar a todos los mutantes y sacar conclusiones sobre su propagación».

Por encima de todas las noticias hay una realidad: cada vez se conoce más y mejor cómo actúa el SARS-CoV-2 y cuáles son sus puntos vulnerables. Conocimiento, vacunas y medidas preventivas están llevando al control de la pandemia, más lento de lo que quisiéramos, pero control al fin y al cabo.

 

A.G.

 

El triptófano, un aminoácido que resta ansiedad y aporta felicidad

Este aminoácido, que está presente en nuestra dieta, es capaz de cambiar nuestra química cerebral, nuestro estado de ánimo y hasta ayudarnos a conciliar el sueño

 

El triptófano es un aminoácido esencial presente en los alimentos y suplementos que juega un rol vital en nuestros nervios, siendo capaz de cambiar nuestra química cerebral. Para empezar, uno de sus principales roles es producir los neurotransmisores serotonina y melatonina, los encargados de regular nuestro estado de ánimo y ayudarnos a conciliar el sueño.

La serotonina es particularmente importante porque es como el maestro del control químico en el cuerpo, actuando en la fisiología del sueño y en la percepción sensorial. No hace ni 100 años que se descubrió, pero desde entonces se ha realizado una enorme cantidad de investigación sobre esta molécula y se han desarrollado muchos fármacos potentes con serotonina activa. Es el caso del Prozac, el popular antidepresivo que mejora la actividad reguladora del estado de ánimo de la serotonina; el Imitrex, un tratamiento para las migrañas; y el Redux, que controla el apetito en el cerebro. Otros fármacos que alteran la serotonina alivian la ansiedad, mejoran el sueño y alivian el dolor muscular y esquelético.

​Melatonina

Por su parte, la melatonina es otra hormona principal involucrada en la regulación del sueño. Determina nuestro ciclo de sueño-vigilia, también llamado ritmo circadiano, y se secreta cuando la luz del día comienza a declinar. También es un potente antioxidante que tiene efectos protectores contra muchos tipos de cáncer, pero a medida que envejecemos como adultos, existe una tendencia a producir menos melatonina.

Así, el triptófano es este aminoácido que encontramos en la dieta, aun en pequeñas cantidades, que se convierte en materia prima capaz de atravesar la barrera sangre-cerebro, produciendo los neurotransmisores y sintetizando proteínas y vitaminas.

Para qué recomienda la evidencia científica el triptófano:

Los estudios científicos han demostrado el valor del triptófano, a través de la dieta o en suplementos de L-triptófano, en las siguientes patologías:

  • Enfermedad cardiaca:En 1978, las publicaciones ‘Journal of the American Medical Association’ y ‘The New England Journal of Medicine’ reportaron el efecto del estrés sobre los latidos cardiacos irregulares, concluyendo que incrementando la cantidad de serotonina se reducía la vulnerabilidad del corazón a los cambios producidos por el estrés.
  • Insomnio: El triptófano es ampliamente conocido por su papel en el alivio del insomnio. Se ha demostrado que un gramo de L-triptófano dado 20 minutos antes de acostarsedisminuye a la mitad el tiempo necesario para conciliar el sueño. Se trata de una sustancia inocua para la población general que no distorsiona los patrones de sueño normales.
  • Estrés: El triptófano induce el sueño cuando se toma por la noche, pero también actúa como un calmante natural cuando se consume durante el día, pudiendo reemplazar otros calmantes y sin producir efectos secundarios adversos.
  • Depresión: Muchos investigadores creen que bajos niveles de serotonina en el cerebro pueden jugar un importante rol en el desarrollo de la depresión. Se han reportado beneficios de tomar L-triptófano, el precursor dietético de la serotonina, para aliviar la tristeza y las pulsaciones depresivas.
  • Conducta compulsiva:Las personas que tienen una conducta compulsiva-obsesiva tienen niveles deficientes de serotonina en la sangre y cuando esta sustancia se incrementa a niveles normales, se puede observar un decrecimiento en los síntomas y una mejora de la conducta.

Cómo absorber mejor el triptófano

Cuando hablamos de que el triptófano es un aminoácido esencial, significa que es un compuesto orgánico que se combina con otros aminoácidos para formar las proteínas. Tanto los aminoácidos como las proteínas son los pilares fundamentales de la vida, y son necesarios para la estructura de casi todas las moléculas del cuerpo, particularmente muchas hormonas, neurotransmisores y todas las enzimas.

Los niveles de triptófano que atraviesan la barrera sangre-cerebro, y se convierten en serotonina y melatonina, dependen de otros aminoácidos. Lo podemos imaginar como el pasaje para subir a un tren: si comemos una comida alta en proteínas, esta contendrá muchos y diferentes aminoácidos que querrán subir al tren de la sangre para ser transportados al cerebro, por lo que no cabrán todos y es posible que todo el triptófano no pueda tener todos los asientos que desea. En cambio, si consumimos una comida que contiene más carbohidratos que proteína, con ingredientes ricos en triptófano, será más fácil que este suba al tren, al tener menos competencia de otros aminoácidos para entrar en el cerebro.

Los alimentos más ricos en triptófano son el pavo, la leche, el requesón, el pollo, los huevos, las carnes rojas, la soja, el tofu, las nueces y las almendras.

 

No llevar una dieta saludable, la falta de ejercicio, el uso de sustancias nocivas como la cafeína o el alcohol y el estrés físico y emocional en general pueden privar al cerebro de la capacidad de producir suficiente serotonina y melatonina para satisfacer las demandas del cuerpo.

 

Cristina Román

 

El truco viral para quedarse dormido en menos de cinco minutos - AS.com

¿Harto de no poder dormir como deberías? Llama a Morfeo con este práctico y eficaz truco que se ha extendido por la red social Tik Tok

 

Seguramente, a raíz de la pandemia, este último año hemos dormido mucho peor que antes. Factores como el aumento de la ansiedad o la depresión entre la población propician que el descanso se resienta o, que en todo caso, sea de peor calidad. Pues al final, no es la cantidad de tiempo que pasas dormido, sino cómo de profundo es el sueño o las veces que te despiertas en mitad de la madrugada.

La falta de sueño o la mala calidad del mismo puede, a su vez, provocar diversos problemas de salud. Uno de ellos, quizás el que más relación directa tiene con cómo soñamos, es que nuestro sistema inmune se debilita, por lo que estaremos más indefensos ante posibles infecciones por virus o bacterias, sin duda una de las preocupaciones más latentes en el mundo pandémico que habitamos. Pero también los malos hábitos del sueño están relacionados con un aumento del cortisol en sangre (la hormona del estrés) y una peor salud cardiovascular.

Ahora, ¿qué hacer para conseguir conciliar el sueño sin problema y que este nos proporcione un buen descanso? No por mucho contar ovejas nos va a venir a visitar Morfeo antes, al igual que tampoco si recurrimos a sustancias como el alcohol, el cual produce una ligera somnolencia pero muy engañosa, puesto que no nos ayudará a obtener el descanso que necesitamos y, además, hará un considerable daño a nuestro hígado.

Recientemente, se ha hecho viral un truco a través de la red social Tik Tok de una estudiante de psicología. Tal vez esta sea la solución definitiva a tus problemas de insomnio. En caso contrario, siempre puedes echar un vistazo a otros trucos para conciliar el sueño eficazmente que ya hemos visto en otras ocasiones.

Según la usuaria de Tik Tok, fue su profesor de psicología el que le aconsejó poner en práctica lo siguiente: «Empieza a enumerar cosas en tu cabeza asegurándote de que no están directamente relacionadas», asegura en el vídeo. «Por ejemplo, patatas, Tarzán, violín… cuanto más aleatorias, mejor». Puede parecer que se trata de una variante del clásico método de contar ovejas, pero en realidad si te decantas por términos al azar en vez de números, las posibilidades de conciliar el sueño pueden verse multiplicadas, ya que ¿qué es el sueño sino un fluir de imágenes y pensamientos completamente inconsciente, aleatorio y fugaz? Tal vez de esta forma puedas preparar mejor a cuerpo y mente para que sepan que es la hora de planchar la oreja y quedarte totalmente dormido.

Otras formas de mejorar el sueño

Si no te ha convencido este truco viral, la revista ‘Eat This Not That’ se ha hecho eco de una lista de consejos formulados por Suzanne Bertische, médica del sueño estadounidense, los cuales evidentemente alientan a adoptar una serie de hábitos concretos para evitar que tu descanso se resienta. A continuación, vemos algunos de ellos.

  1. Siempre procura levantarte a la misma hora, incluso los fines de semana.
  2. Vete a la cama cuando tengas sueño. Si el bostezo no llega, practica yoga o respiración lenta,o bien cualquier otra técnica de relajación.
  3. Mantén la habitación en la que duermes en un ambiente fresco y oscuro, y sobre todo, no uses dispositivos electrónicos momentos antes de cerrar los ojos, pues la luz azul que emana de ellos activarán a tu cerebro engañándole para que no consiga conciliar el sueño.
  4. Usa tu cama solo para dormir, nada de trabajar en ella(ahora puede ser mucho más frecuente a raíz del teletrabajo en pandemia). La cama es sagrada y solo sirve para dormir y descansar, por lo que si la usas para hacer otras actividades tu cuerpo y tu mente la relacionarán con la vida de vigilia y no con las horas de sueño que necesitas.

 

ACyV

 

Salud: Ocho claves básicas para mantener la espalda sana si teletrabajas

No es necesario poner en voz alta que la pandemia nos ha devuelto al sedentarismo, sobre todo al teletrabajo. Es por ello que la higiene postural es imprescindible ahora

 

El estilo de vida actual, con tendencia al sedentarismo, es uno de los más lesivos para la columna vertebral. Además, desde hace un año, debido al covid-19, nos hemos visto obligados a trabajar en casa, por lo que incluso hemos eliminado los desplazamientos al centro de trabajo y las reuniones con nuestro equipo las realizamos vía internet.

«Aceptamos la lumbalgia y los dolores cervicales como algo normal porque el 80% de la población los padece en algún momento de la vida»

Desde que se ha generalizado el teletrabajo, se ha incrementado el número de horas que pasamos sentados delante del ordenador. En Instituto Clavel estamos viendo muchos pacientes, sobre todo mujeres, con problemas cervicales, neuropatías periféricas y cubitales debidas a estar demasiado tiempo en malas posturas frente al ordenador. Pasamos demasiadas horas delante la pantalla, hacemos movimientos repetitivos con el teclado y el ratón, las mesas y sillas que tenemos en nuestras casas no son las adecuadas, no adoptamos una postura correcta y apenas nos levantarnos. Por si esto no fuera suficiente, utilizamos el móvil mientras escribimos sujetándolo con el hombro. Todo esto termina pasando factura a nuestro cuerpo y perjudicando seriamente nuestra salud cervical y lumbar.

La aceptación del error postural

Además, aceptamos la lumbalgia y los dolores cervicales como algo normal porque el 80% de la población los padece en algún momento de la vida. Sin embargo, cuando esto ocurre deberíamos ponernos en manos de un especialista para que nos haga un buen diagnóstico.

Y desde luego, lo más importante para evitar estas patologías que está causando el teletrabajo es la prevención. A continuación, recomendamos unos cuidados básicos que nos ayuden a proteger nuestra columna:

  • Mantener una buena higiene postural. Si es posible, utilizar una silla adecuada. En muchas empresas dan la posibilidad a sus empleados de utilizar en casa la silla de la oficina, si este es su caso no lo dude.
  • Utilizaruna mesa que nos permita poner las piernas debajo para estar a la distancia adecuada de la pantalla.
  • Colocar el ordenador a la altura de los ojos para no tener que realizar movimientos forzados de cuello y espalda.
  • Cuando estemos sentados, mantener apoyada la espalda en el respaldo, descansar los pies en el suelo o usar reposapiés para que la columna se mantenga recta.
  • Apoyar los antebrazos sobre la mesa o el reposabrazosy cambiar con frecuencia la posición de las piernas.
  • Cada treinta minutos hacer pausas activas realizando estiramientos o dando un paseo corto.
  • Cuando usemos el móvil, no sujetarlo con el hombro. Levantarlo a la altura de los ojos para evitar doblar el cuello.
  • Evitar trabajar sentados en el sofácon el ordenador sobre las piernas o en la cama apoyados en la almohada

Seguir estas sencillas recomendaciones evitarán numerosas patologías que se han incrementado durante este año de teletrabajo: dolores de espalda, contracturas, tendinitis en los brazos, síndrome del túnel carpiano, dolor en el codo e incluso hernias discales.

 

Dr. Pablo Clavel Laria

 

Salud: Los complementos y vitaminas que van a arrasar en 2021

La preocupación por la salud se ha disparado con la pandemia y con ella el interés por los productos que fortalecen nuestra inmunidad y ayudan a protegernos de las agresiones externas. Están en racha y su demanda crece.

 

La preocupación por la salud y el bienestar ha aumentado durante estos meses de pandemia. Las cifras hablan por sí solas: más del 57% de la población ha temido enfermar o morir por el coronavirus, y el miedo a perder la salud física se extiende también a la salud mental, tanto que más del 68% de los ciudadanos ha sentido miedo y el 35% ha llorado, como desvelan los resultados de las encuestas del CIS.

Lógicamente, los ciudadanos de otros muchos países han experimentado sentimientos similares, y eso se traduce en la búsqueda de ‘escudos’ que protejan y aumenten la resistencia frente a las amenazas externas. A estos requisitos responden las vitaminas y los complementos nutricionales, que desde hace años atraviesan por una etapa de crecimiento sostenido (en torno al 6% anual) hasta 2020, cuando a consecuencia de la pandemia han abandonado la contención para duplicar el crecimiento de sus ventas (el 12%), de forma que alcanzarán los 120.000 millones de dólares, según recoge el ‘Nutrition Business Journal’.

La tendencia no parará y todo apunta a que en 2021, con la pandemia todavía en curso, la población seguirá buscando ‘protección’ en las vitaminas y complementos nutricionales. ¿Qué es lo más buscado?

Para la salud mental

El equilibrio psicológico de los ciudadanos se ha tambaleado, como muestra el barómetro del CIS, una consecuencia que también recogen diferentes estudios, como un trabajo internacional liderado por Jiaqui Xiong, del Departamento de Farmacología de la Universidad de Toronto, y publicado en el ‘Journal of Affective Disorders’, que habla de tasas altas de depresión, angustia, estrés postraumático en la población de diferentes países (China, Irán, Italia, España, Dinamarca…). Como resultado, muchas personas recurren a los suplementos para apoyar su salud mental, hasta el punto de que el informe Coherent Market Insights predice un aumento sostenido de estos productos, hasta alcanzar los 13.500 millones de dólares en el año 2027.

Según este informe, los suplementos más demandados para el bienestar mental -por sus efectos sobre la calidad del sueño y la disminución de los niveles de estrés y ansiedad- son:

  • Magnesio
  • Vitaminas del grupo B
  • Melatonina
  • Valeriana
  • Cannabidiol (CBD)

Además, desde hace un tiempo, los adaptógenos vegetales –“sustancias naturales que mejoran la capacidad de superar el estrés (físico y emocional) y tienen acción inmunomoduladora”, explica Juan Ruiz, del Colegio de Farmacéuticos de Cantabria– están cada vez más demandados. Este farmacéutico apunta a la raíz del ginseng siberiano, que “mejora la tolerancia frente a diversos agentes estresantes (mentales, físicos, ambientales), estimula el sistema inmune y promueve una mejora general del rendimiento físico y mental”.

Otros adaptógenos son la ashwagandha y la rhodiola, que pueden reducir la ansiedad, los niveles de cortisol y los síntomas depresivos leves.

Potenciar la inmunidad

Una de las inquietudes recurrentes a lo largo de estos meses es cómo potenciar el sistema inmunitario, no solo a través de la dieta sino con vitaminas y complementos nutricionales. De hecho, los consumidores de estos productos han aumentado un 50%.

Para este propósito los más demandados son:

  • Zinc
  • Selenio
  • Vitamina B
  • Probióticos
  • Vitaminas C y D: sobre estas, existe abundante información científicaque relaciona niveles bajos de las vitaminas y mayor gravedad de covid-19, como hemos contado en Alimente .

En cualquier caso, la vitamina D es una de las favoritas de este mercado, y las previsiones apuntan a un crecimiento anual superior al 7% hasta 2025 en Estados Unidos.

Los análisis de mercado vaticinan un incremento de las ventas de productos de plantas:

  • Equinácea
  • Saúco
  • Astrágalo
  • Ajo
  • Hongos medicinales

Con todo, no hay que perder de vista que la nutrición y ciertos suplementos pueden ayudar a fortalecer nuestro sistema inmunitario, pero no a prevenir ni a curar enfermedades, ni siquiera el covid-19.

Mejor con buena cara

La nutricosmética también es tendencia, y cuidar la piel de dentro a fuera es una prioridad para muchas personas, y como muestra de ello, el colágeno es uno de los complementos más populares.

La C es otra de las vitaminas que más favorecen la salud cutánea, porque aparte de sus propiedades antioxidantes, es promotora de la síntesis de colágeno. Un trabajo publicado en la revista ‘Nutrients’ destaca que es mejor el aporte nutricional de vitamina C que a través de la piel, lo que confirma el valor de la nutricosmética.

Otros complementos que benefician la salud de la piel son:

  • Omega 3
  • Ácido hialurónico
  • Té verde

Ahora bien, por mucha popularidad que tengan estos productos, el mejor cuidado para la piel es un estilo de vida sano, que incluya una dieta saludable, actividad física, buen descanso y un buen protector solar.

  1. Gómez