Solemos optar por alimentos que, precisamente, no son los más adecuados para relajarnos y que, además, no son nada beneficiosos para nuestro organismo

Se acercan las Navidades el estrés vuelve (si es que alguna vez se había ido) con más fuerza a nuestras vidas: comidas familiares, compra de regalos, entregas de trabajo antes de las vacaciones… Todo eso nos pone en un estado de ansiedad que muchas veces intentamos paliar a través de la comida.

El problema aquí es que optamos por alimentos que, precisamente, no son los más adecuados para relajarnos y que, además, no son nada beneficiosos para nuestro organismo, ya sea por su exceso de azúcar o grasas o por su gran cantidad de calorías. Por ello, hemos preparado una lista de alimentos poco saludables que sabemos que tomas cuando estás estresado y que debes, en la medida de lo posible, evitar.

Alcohol

«A corto plazo, sienta bien», explica a Global News Kyle Buchanan, un experto en bienestar de Toronto (Canada). «Pero si eres propenso a la ansiedad y al estrés, el alcohol puede empeorarlo al día siguiente«. Y es que, además, el exceso de alcohol afecta tus niveles de serotonina, provocando que te sientas más triste y deprimido y tengas cambios de humor; tiene influencia negativa en el sueño, provoca más fatiga, y dependencia.

Alimentos grasos

Las patatas fritas, los snacks o los nuggets de pollo son siempre sabrosos y apetecibles, pero contienen gran cantidad de grasas negativas para nuestro peso y corazón. «Quieres ser amable con tu cuerpo. Si estás en un momento muy estresante, esto no es amable«, indica Buchanan, agregando que la acción de ciertos aceites puede hacer que el estrés aumente.

Dulces

Cuando estamos estresados, a menudo buscamos los dulces para paliar nuestro estado de ansiedad. Magdalenas, bollos, golosinas y chocolate siempre parecen estar muy a mano por su facilidad para ser consumidos. Aparte de su influencia negativa sobre nuestro peso, dependiendo del origen de los mismos, sobre todo si hablamos de bollería industrial, pasará algo similar que con los fritos, así que mejor evitarlos.

Café

Otro clásico alimento que tomamos a pesar de que sabemos que no nos hará nada bien para relajarnos. La cafeína estimula el sistema nervioso y consumida en exceso puede provocar el efecto de generarnos más ansiedad y más estrés que puede combinarse, además, con una peor calidad y cantidad de sueño. Un coctel explosivo.

¿Y entonces?

«Bueno, ¿y entonces qué tomo si estoy estresado?«, te preguntarás. Antes de nada, quizás debas valorar si es que has de comer/beber algo. Lo primero que has de hacerte es la pregunta de si tienes hambre o sed y es necesario tomar lo que se te está pasando por la cabeza. «Si el antojo proviene del estrés en lugar del hambre, la comida no te satisfará«, sostiene la dietista Kate Comeau, de Dietista de Canadá.

«Si el antojo proviene del estrés en lugar del hambre, la comida no te satisfará»

Si te da igual y al final «necesitas» comer algo para sentirte mejor, trata de elegir alimentos ricos en vitamina C, como el brócoli, frutas como moras, uvas, naranjas y pimientos rojos o berenjenas, señala Buchanan

Los alimentos que contienen Omega-3 también son buenos, ya que pueden ayudar a reducir la inflamación en el cerebro y aminorar los efectos del estrés. Entre estos, destacamos los pescados, las lentejas, las patatas o los plátanos

 

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