Guía del humor en el trabajo: así es como puedes reírte mucho sin ...

Una buena gestión del humor en el entorno laboral puede ayudarnos a escalar dentro de una compañía y alcanzar nuestros logros de manera rápida

El sentido del humor en el trabajo es indispensable para crear cohesión entre los miembros de un equipo, afianzar a una persona como líder del mismo e incluso contribuir a la creación de una situación de bienestar que fomente el buen desempeño laboral de los empleados y su compromiso con la compañía. Sin embargo, contar un chiste inapropiado u ofensivo en un entorno empresarial puede ser dañino para la imagen de cualquiera, ya se sea un gran jefazo o un trabajador raso; pues, pese a que dicen que la risa alarga la vida, la realidad es que está mal gestionada puede acarrear consecuencias negativas que incluso podrían llegar al despido.

Según explican los investigadores Brad Bitterly y Alison Wood Brooks en la edición de julio y agosto de la revista Harvard Business Review, varios estudios realizados por ellos mismos y por otros expertos del área de los negocios y la de psicología, una broma puede marcar la diferencia sobre cómo los demás nos ven profesionalmente, haciendo que, si se resulta gracioso, las probabilidades de ser visualizado como un potencial líder en el entorno laboral aumenten considerablemente.

«Sin embargo, los chistes que no son divertidos o son ofensivos pueden dañar la posición profesional haciendo que quien los ha contado parezca menos inteligente y menos competente. Pueden afectar a su estatus y, en casos extremos, costarle a la gente sus puestos de trabajo», indican los expertos. Para ellos, la clave está en manejar el humor manera intencionada en el trabajo, es decir, hacer uso de él controlando la situación y no improvisando. Solo así podrá conseguirse un equilibrio perfecto en el que la diversión, la confianza y la profesionalidad estén en total armonía.

Para conseguirlo, ambos, echando mano de las investigaciones de otros colegas, han analizado los distintos usos del humor en el entorno laboral para dar con la clave que permite a algunos aprovecharlo para crecer profesionalmente o mostrarse como un líder innato. Estos son los supuestos analizados y sus conclusiones:

  1. Cuándo usar chistes internos:Según los experimentos realizados por Bitterly y Wood en colaboración con expertos de la Universidad de Carolina del Norte y de la Escuela de Negocios de Harvard, la realización de chistes internos solo es óptima en el entorno laboral cuando nadie del grupo se puede sentir excluido, es decir, cuando se hace un chistey todo el mundo es capaz de entenderlo. En este caso, se crea una sensación de camaradería que resulta positiva tanto para la posición dentro del grupo de quien lo ha contado como para el conjunto de trabajadores en sí.
  2. Cuándo usar el sarcasmo: El sarcasmo es muy útil para fomentar la creatividad. Su uso implica decir una cosa y querer trasladar el mensaje contrario, por lo que cuando se dice algo en este modo se obliga al receptor a utilizar un pensamiento abstracto que posteriormente le ayudará a acometer con éxito tareas creativas. Sin embargo, no es válido en todos los entornos, pues en determinadas circunstancias puede dar pie a malos entendidos.

Según los expertos lo mejor es utilizar el sarcasmo en ambientes conocidos y en los que se quiera fomentar la creatividad y usarlo poco o descartarlo cuando se interactúe con compañeros nuevos, con desconocidos o con equipos en los que las relaciones personales no estén consolidadas. «Hasta que no se haya establecido una relación de confianza, lo mejor es comunicarse con respeto», indican los autores del artículo.

  1. Cuándo usar la autodesaprobación: Bitterly y el investigador Maurice Schewietizer concluyeron en un estudio realizado anteriormente que el humor autodegradante puede ser un método muy efectivo para neutralizar el daño que provoca la información negativa que se aporta sobre uno mismo, pues al hacer uso de él el individuo es percibido como una persona más cálida por parte de quienes le escuchan. Esto responde a que cuando se añade humor a una información esta se percibe como menos importante o relevante. Sin embargo, su uso debe ser limitado, pues en el entorno laboral hay ocasiones en las que es contraproducente.

Según los expertos su uso no es apropiado cundo se habla de capacidades básicas o esenciales para un trabajo determinado. Por ejemplo, una persona que se dedica a la estadística puede hacer bromas sobre su mala ortografía pero no es apropiado para su imagen como trabajador o líder hacerlas sobre sus habilidades estadísticas. La única excepción que justifica su uso en estos casos es tirar de este tipo de humor cuando se es preguntado por una habilidad que se considera básica y en realidad no se tiene.

  1. Cuándo usar el humor para esquivar preguntas difíciles: Otra manera de aprovechar las cualidades del humor es hacerlo servir para salirse de rositas de situaciones incómodas, pues este provoca con frecuencia distracción en quien lo escucha y puede acabar propiciando un cambio de tema. «Así como un buen mago consigue que el público mire lejos del juego de manos, una broma exitosa puede alejar nuestra atención de cierta información», indican los expertos.

Para ellos, un claro ejemplo de esto es la respuesta que en 1984 dio Ronald Reagan a un periodista cuando le preguntaron en campaña electoral si su edad le impediría trabajar de manera correcta en un segundo mandato. Reagan contestó: «No voy a hacer de la edad un tema en esta campaña. No voy a explotar, con fines políticos, la juventud y la inexperiencia de mi rival».

Inmediatamente la respuesta de Reagan provocó un estallido de risa y además de ganarse la confianza del público gracias al humor, demostró a quienes les escuchaban que su agilidad mental seguía intacta pese a su edad.

  1. Cuándo usar el humor para hacer crítica:Al respecto de usar el humor para hacer críticas, en el entorno laboral se debe tener muy en cuenta que aunque los comentarios negativos se reciben siempre mejor si van acompañados de un toque de humor, estos también se consideran menos graves y la gente se siente menos obligada a tomar medidas para rectificar un problema. En este caso hay que utilizar el sentido común y buscar el equilibrio para que si es necesario rectificar algo, esto quede claro haya habido o no una broma enmedio del mensaje.
  2. Cuándo usar el humor para enfrentarse a situaciones negativas:Los estudios psicológicos develan que el humor ayuda siempre a digerir las malas noticias sea dentro o fuera del entorno laboral. Para hacer los malos tragos más llevaderos se puede echar mano de las bromas siempre que se tenga en cuenta la situación del resto de personas del equipo y no se haga hincapié en chistes negativos u oscuros si el resto del equipo no está preparado todavía para escucharlos

EL CONFIDENCIAL

 

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