Las verdaderas consecuencias del consumo de ultraprocesados

Un estudio sugiere que consumir muchos ultraprocesados se relaciona con un aumento del 26% de muerte por cualquier causa y del 58% por enfermedades cardiovasculares.

 

Chips, galletas, refrescos, bollería industrial, comidas preparadas… El ritmo vertiginoso al que estamos expuestos en nuestro día a día hace que los alimentos ‘listos para comer’ ocupen el top ventas. No tenemos tiempo y el que tenemos no lo invertimos en cuidar nuestra alimentación y esto beneficia a la industria de los ultraprocesados, que se ha convertido en un mercado rentable.

 

¿Por qué son tan populares los ultraprocesados? La facilidad, accesibilidad, el atractivo de los productos, el marketing asociado o los aditivos como los potenciadores del sabor son algunos de los factores que podrían justificar el aumento de la demanda de estos productos. Según un estudio publicado en el año 2018 por la revista ‘Public Health Nutrition’, más del 20% de los alimentos que consumen los españoles son productos ultraprocesados.

Productos alimenticios que enferman

Una nueva investigación llevada a cabo por el Departamento de Epidemiología y Prevención del IRCCS Neuromed, en Italia, publicado en el ‘American Journal of Clinical Nutrition’, ha puesto encima de la mesa las consecuencias reales del consumo de los ultraprocesados en la salud.
En este estudio, se analizaron los hábitos alimenticios -durante 8 años- de más de 22.000 ciudadanos que participaron en un proyecto llamado Moli-sani, y pudieron comprobar la relación entre las enfermedades y el consumo de estos productos. Concretamente, observaron que quienes consumían una gran cantidad de alimentos ultraprocesados ​​tenían un 26% más riesgo de muerte por cualquier causa y un 58% mayor por enfermedades cardiovasculares.

 

Para hacer el seguimiento se utilizó la clasificación internacional NOVA, que define los alimentos en función de su extracción, purificación o alteración.

“Aquellos con mayor nivel de procesamiento industrial entran en la categoría de alimentos ultraprocesados. Según nuestras observaciones, las personas que consumen grandes cantidades de estos alimentos tienen un mayor riesgo de morir por enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares», explica una de las autoras del estudio Marialaura Bonaccio.

El azúcar, el principal culpable

El azúcar es uno de los ingredientes más utilizados en la formulación de los ultraprocesados y, según el análisis de este equipo de investigadores, podría ser uno de los culpables de estas enfermedades. Según detalla Augusto Di Castelnuovo, epidemiólogo y coautor del estudio, “el exceso de azúcar juega un papel, pero representa solo el 40% del aumento del riesgo de muerte”. En este sentido, otorga importancia al papel del “procesamiento industrial” que, en sus palabras, “es capaz de inducir modificaciones profundas en la estructura y composición de los nutrientes”.

Cada año se producen aproximadamente 160 millones de toneladas de azúcar, lo que se traduce en unos ingresos de 70.000 millones de dólares en todo el mundo, según los datos de la FAO. Por su parte, la Organización Mundial de la Salud recomienda que “el consumo de azúcar libre no sobrepase en adultos y niños el 5% de la ingesta calórica, lo que equivale a 25 gramos al día”.

El realfooding gana terreno

A pesar de las cifras que damos, las últimas investigaciones sobre hábitos alimenticios abren una puerta a la esperanza. Según una encuesta llevada a cabo por la consultora Nielsen, un tercio de los españoles rechaza los ultraprocesados, lo que demuestra que la conciencia social sobre la importancia de la alimentación para la salud ha crecido en los últimos años.

En esta misma línea, seis de cada diez consumidores están dispuestos a pagar más por lo que comen siempre que sea saludable y un tercio de ellos no toma ya ultraprocesados. El estudio Descubriendo al realfooder señala que nos encontramos ante un nuevo consumidor que no se compromete con marcas o productos y que tiene ganas de probar alimentos nuevos sin perder de vista el principal objetivo de su búsqueda: la salud.

 

Esther Rivera, directora de Horeca de Nielsen España, explicó durante la XI Edición del foro Restaurant Trends, que «el realfooding es una tendencia alimentaria que fomenta el consumo de productos reales y restringe el de ultraprocesados”. Y destacó que “actualmente una cuarta parte de la población, un 27%, está castigando al ultraprocesado y que un nada despreciable 9% sigue el movimiento realfooding”.

¿Cuáles son los expulsados de las despensas? El informe de la consultora es tajante: rebozados, bollería, azúcares, galletas, comida rápida y salsas envasadas.

 

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