Los consejos de una experta para buscar empleo cuando tienes trabajo

En caso de que tus valores no estén en consonancia con los de la empresa que te ha contratado o no hay opciones de prosperar en ella, será hora de mirar fuera

 

Puede que no sea la primera vez que lees el cliché que dice que ‘buscar empleo es un trabajo a tiempo completo’. Sin embargo, algunos expertos consideran que es posible dedicar menos horas si uno se organiza y hace un esfuerzo de concentración. En lo que sí se parecerá a ocupar un puesto en una empresa es que será fundamental diseñar un horario para investigar cada día posibles ofertas.

Si estás pensando abandonar el trabajo que paga actualmente tus facturas, puedes echar un vistazo a los consejos de Caroline Castrillon. En una publicación de Forbes, esta ‘coach’ anima a aquellos descontentos con su situación laboral a buscar empleo de forma “discreta y respetuosa” con el empleador actual.

En primer lugar, antes de abandonar la empresa sin mirar atrás, será interesante valorar el traslado a otra área de la compañía. La especialista invita a pensar qué haría que tu situación laboral sea “más divertida y gratificante”. Si tus valores no estén en consonancia con los de la empresa que te ha contratado o no hay opciones de prosperar en ella, será hora de mirar “en el exterior”.

Hay tiempo para todo

Regresando a la importancia de establecer un horario, si ya has decidido cambiar de trabajo, tendrás que escoger igualmente qué momento de la semana quieres dedicar a la búsqueda. Según la ‘coach’, ese enfoque hará que te mantengas concentrado y fomentará que dispongas de tiempo para hacer otras cosas, como “ejercitarte, leer libros y quedar con amigos. Sea cual sea la hora del día, asegúrate de reservar un tiempo en el que estés motivado y seas productivo”.

Castrillon pone el ejemplo de una estrella de rock que trabaja por la mañana. En caso de que dediques las primeras horas del día a tu empleo, podrás reservar cincuenta minutos antes de comenzar tu jornada laboral para la búsqueda de uno nuevo. Si eres más eficiente por la noche, dedica una hora antes de acostarte a mirar ofertas.

Una herramienta para utilizar en ese tiempo son las redes sociales. La ‘coach’ recuerda que son una fuente de información sobre las organizaciones que te interesan. Además, los trabajadores encargados de la selección de nuevo personal suelen tener un perfil en plataformas como LinkedIn: “Comunícate con las personas de las entidades que te gusten y redacta un texto de presentación para que te conozcan”:

 

Una vez que hayas establecido el contacto con algún empleado de recursos humanos, será interesante programar una llamada telefónica para “conocerle mejor y aprender sobre la identidad de la empresa”, puntualiza Castrillon. Es importante, advierte, que las personas que están actualmente trabajando configuren la privacidad al usar estas plataformas y al publicar el currículum online.

La regla 80/20 para buscar empleo

Aunque parezca obvio, Castrillon recuerda la conveniencia de actualizar el perfil de portales como LinkedIn, para así incluir toda la información profesional. Además de añadir la experiencia laboral, puedes adjuntar cartas de recomendación que haya redactado algún antiguo superior, certificaciones de cursos o, incluso, algún premio o galardón obtenido.

También aconseja utilizar la regla 80/20 a aquellas personas que no estén desempleadas y quieran un nuevo trabajo: «Dedica el 80% del tiempo a la creación de redes y el 20% a postularte para puestos vacantes». Es el momento de ‘aterrizar’ en las primeras fases del proceso de selección y contratación.

Puedes reunirte igualmente con amigos y colegas de empresas en las que estén buscando cubrir una vacante. Según ella, la forma más veloz de entrar en una compañía es a través de la recomendación de un individuo que te conoce personal y profesionalmente.

“Habla con las personas de las entidades que te gusten y escribe una presentación»

En definitiva, buscar trabajo requiere tiempo y esfuerzo, pero si lo haces concentrado y de forma ordenada, verás que tardas menos de lo que crees. Además de los consejos ya propuestos, Caroline Castrillon anima a “recompensarse” a uno mismo en el camino: “Disfruta de una película, un masaje o un café con leche para celebrar tu progreso, incluso cuando aún no has tenido ninguna entrevista. Eso hará que el proceso sea más entretenido y te generará un estado de ánimo más positivo cuando finalmente se presente la oportunidad ideal”.

 

El Confidencial

 

Entrenas o compites? Así se construye la auténtica mentalidad del guerrero  - AS.com

TODO EL MUNDO HABLA DE MENTALIDAD PERO POCOS SABEN CÓMO ENTRENARLA. ¿QUÉ RASGOS LA DISTINGUEN?

¿Qué tienen en común Rafa Nadal, Marc Márquez, Conor McGregor, Kobe Bryant, Michael Phelps, Michael Jordan u entrenadores como el Cholo Simeone? No son los resultados, ni siquiera la manera de ganar. Hablamos de la manera de competir, un rasgo que define a quienes han hecho de la mentalidad un camino para entender el deporte. Una visión del ‘combate’ que comparten, precisamente, con los antiguos combatientes japoneses que hace siglos inspiraron una filosofía que se conoce como bushido o camino del guerrero.

Todos ellos descubrieron en su día que sus resultados no solo descansaban en su capacidad técnica o táctica. Tampoco en su talento. Ni siquiera en un estado de forma impecable. Su rendimiento deportivo se dirige o se pilota desde otro frente: la mentalidad, un factor que distingue su manera de transitar ese camino y que los convierte en auténticos guerreros. No por su ferocidad, sino por su determinación, su confianza, su respeto al adversario, al combate y a su trabajo.

La mentalidad del guerrero

Ser, pensar y competir con la mentalidad de un guerrero es lo que ha llevado a estos deportistas a crecer sin límites y a coronar cimas solo al alcance de unos pocos. Pero transitar por esa senda no es fácil. Esta mentalidad, como cualquier otro músculo del cuerpo, también debe entrenarse. ¿Qué rasgos la distinguen? ¿Qué hacer y cómo pensar para ejercitarla al máximo?

Entrenar y competir con una auténtica mentalidad del guerrero no tiene nada que ver con lo que podemos imaginarnos a priori. No es, como decíamos, la bravura o fiereza lo que caracteriza a estos deportistas, sino más bien un código de conducta que, más allá del deporte, es una excelente guía para la vida.

Este es el camino por el que transitan muchos de los deportistas más reconocidos de la historia del deporte que han entendido el papel de la mentalidad y han destacado por ello: el camino del guerrero.

1.- Los deportistas que poseen una mentalidad del guerrero saben mantener la mente despejada. Los distinguirás antes del partido o competición buscando ese momento de conexión interna consigo mismos para no dejarse llevar por las emociones, para entrar en la competición y fundirse con ella.

  1. El camino hacia esa mentalidad es un proceso de aprendizaje continuo. Estamos ante un deportista que sabe echar la vista atrás para absorber todo lo que ha pasado aprendiendo de cada acción, de cada caída, de cada acción exitosa y también de cada acción frustrada.
  2. La confianza es otro rasgo que les define. Una confianza que no solo está presente en la victoria, sino que también aflora en la derrota. Su confianza neutraliza el miedoal fracaso y les permite seguir avanzando.
  3. El deportista que persigue y abraza la mentalidad del guerrero posee la capacidad de visualizar la victoria. Su grado de concentración, proyección y confianza es tal que puede visualizar cada golpe, cada patada, cada acción antes de que empiece la competición.
  4. El guerrero, como el combatiente japonés que inspiró ese camino, ama lo que hace, su profesión, su misión de vida, por encima de todo. No se imagina haciendo nada másporque es en la práctica de ese ejercicio donde se siente verdaderamente libre y entregado.
  5. La perfección se busca mediante la excelencia y la autocrítica. No se trata de ser perfecto, sino de ser mejor,poniendo el foco siempre en la mejora continua. Sabe reconocer lo que ya hace muy bien y lo que aún le falta para convertirse cada día que pasa en un guerrero más completo.
  6. Cuando hablamos de un deportista con mentalidad del guerrero, también hablamos de alguien capaz de celebrar cada oportunidad de competirtanto o más que una victoria. Entendiéndola como un entrenamiento más que le brinda oportunidad de ser una mejor versión de sí mismo cada día en diferentes contextos, haciendo que la curva de aprendizaje sea cada vez sea más larga.
  7. Aborda cada actividad, todas y cada una de las veces, con el deseo y la necesidad de hacerlo lo mejor posible. Disfruta del momento y mira al rival a los ojos para descifrarlo,saber cómo siente y piensa, para derrotarle desde el respeto y la máxima exigencia.

El factor mental

«No tengo ninguna duda de que lo mental es clave. Quien pueda ejecutar mejor ese equilibrio emocional estará mas cerca de ganar». Son palabras el Cholo Simeone, uno de los entrenadores que ha sabido visualizar mejor el camino del guerrero y trasladar esa visión del combate a su equipo.

No es el único, también Kobe Bryant nos dejó un aprendizaje que con buen ojo denominaron ‘mentalidad Mamba’: «El juego está lleno de altibajos: buenos momentos, momentos malos y todo lo que hay entremedias. Tuve que descubrir cómo fortalecer mi mente para mantener la calma y la concentración. No quiero decir con esto que mis emociones no se dispararan o desplomaran de vez en cuando, pero fui lo suficientemente consciente como para recalibrarlas y recuperar mi equilibrio. Podía hacerlo de una manera que otros no podían, y eso fue realmente clave para mí».

Si tú también quieres fluir mentalmente como un guerrero, lo primero que debes hacer es sacar músculo a tu fortaleza mental, tal y como practicó Bryant. Porque sí, la fortaleza mental en el deporte también se entrena. De hecho, es el factor que un deportista debe entrenar regularmente para superar tus propios límites

 

Mónica Pascual

 

 

Si, la fortaleza mental en el deporte también se entrena.

De hecho, es el factor que más debes entrenar para superar tus propios límites y dar tu máximo.

Tener una buena gestión de tus pensamientos, emociones y acciones en el desarrollo de tu deporte es lo te ayudará a marcar la diferencia, por eso hoy te traigo 8 consejos para campeones que quieren ser mentalmente invencibles.

¡Toma nota!

¿Qué es la fortaleza mental en el deporte?

La fortaleza mental en el deporte es la capacidad de observar y controlar tus pensamientos, emociones y acciones, para entregar lo mejor de ti y hacer tu mejor juego, en cualquier situación, independientemente del resultado.

Si consigues desarrollar tu fortaleza mental no habrá entrenamientos exigentes para ti, ni competiciones difíciles.

Simplemente habrá responsabilidad, actitud, disfrute y aprendizaje para afrontar todo lo que sea necesario con:

  • Tenacidad
  • Perseverancia
  • Valorando tus errores y tus aciertos
  • Capacidad de entrega
  • Determinación para volver a levantarte

Trabajar en tu fortaleza mental es el factor que hará de ti un verdadero campeón, por eso aprender a entrenarla es tan importante.

Fortaleza mental en el deporte: 8 consejos de campeones que te harán invencible

1.- Olvida las marcas y céntrate en tus propios objetivos

Recuerda, no obtienes lo que quieres, obtienes aquello por lo que trabajas, por eso debes diferenciar las marcas de los objetivos.

Objetivos:

Comprometerte con tus propios objetivos hace que sientas ganas e ilusión por conseguirlos.

No hay sufrimiento ni miedo. Hay motivación y coraje.

Darás lo mejor de ti para lograrlos y si no lo consigues estarás aprendiendo una importante lección sobre tu propia capacidad de lucha.

Será un reto personal del que te sentirás muy orgulloso, porque habrás superado al más duro de los rivales: TÚ.

Marcas:

Tus marcas no dependen al 100% de ti, sino que están condicionadas por factores sobre los que no tienes ningún control.

¿Cuántas veces tus marcas se han visto afectadas por la lluvia o la baja visibilidad? Muchas, seguro.

¿Y cuántas veces has pensado que si no conseguías alcanzar una marca podías perder patrocinadores?

Cuando te orientas hacia un resultado pones el foco en factores que no puedes controlar.

Además pierdes concentración de lo verdaderamente importante, que es tu propia fuerza.

¡Tú decides!

2.- Dale a los errores el valor que merecen

¿Cada vez que te tienes que enfrentarte a una competición importante te sientes bloqueado por el miedo?

La semana pasada te hablaba de la diferencia entre excelencia y exigencia, ¿recuerdas?

  • La exigencia es la obligaciónque sentimos por hacer las cosas de forma perfecta.
  • La excelencia se basa en la actitudy el interés por dar, en la medida que podamos, lo mejor de nosotros mismos para lograr un objetivo.

Ten muy presente que la capacidad para aprender de tus propios errores es lo que acabará llevándote al éxito.

Los fallos son las flechas que te indican el camino para seguir trabajando.

Síguelas sin perderte y llegarás a la meta con la que sueñas.

3.- Trabaja tu resiliencia

Desarrolla una rutina de reorientación que te permita recuperarte rápidamente de los errores y centrarte en el presente.

El objetivo es lograr la misma mentalidad ganadora antes de cada prueba.

Acepta el error y haz un análisis rápido para aprender de él.

Respira para dejar ese fallo atrás y volver a conectarte con el momento presente.

Recuerda tu objetivo y hazlo lo mejor que puedas para conseguirlo.

4.- Visualiza cada paso en tu cabeza

¿Sabes que visualizar una acción activa las mismas áreas del cerebro que si de verdad la vives?

Ten muy presente cuál es tu objetivo y cómo vas a conseguirlo. Visualiza el proceso y el resultado.

Imagínate cada paso, cada imprevisto, cada dificultad que vas a superar. Imagínate consiguiéndolo.

¿Te ves? ¿Ves tu enorme sonrisa por haberlo conseguido? ¿Sientes tu orgullo? ¡Yo sí!

5.- Encuentra la manera de aislarte del bullicio

Seguro que ya has estado en una competición importante y conoces el estrés que se puede llegar a sentir.

Por ponerte un par de ejemplos, es difícil aislarse del jaleo de los aficionados o de la presión por los competidores.

¿Has visto cómo muchos nadadores profesionales escuchan música hasta unos minutos antes de competir?

Han encontrado su manera de aislarse, y se están concediendo un momento de soledad y concentración plena.

Busca la fórmula que a ti te funcione. Ya sea escuchar música, meditar, rezar, o lo que tú necesites.

¿Quieres una canción para inspirarte? Escucha «What a feeling» de la película Flash Dance. 

¿Sabes lo que dice la letra? ¡Toma tu pasión y haz que suceda!

6.- Piensa en positivo

Para aumentar la fortaleza mental en el deporte también necesitas dominar tu conversación interna.

Identifica tus pensamientos negativos y analízalos para saber de dónde vienen. ¿Tienen alguna base o simplemente te estás castigando?

¿Puedes aprender de ellos? Si es así analízalos y cambia lo que esté en tu mano para poder seguir avanzando.

Una vez los hayas trabajado, intenta reemplazarlos por pensamientos positivos o que al menos sean útiles.

Te aconsejo que escribas una lista de pensamientos positivos de contraataque, ¡te será muy útil en momentos difíciles!

7.- Ten presente todo lo que has conseguido

Estoy segura de que has tenido que enfrentar muchos desafíos en tu carrera deportiva.

¿Cuál es tu mayor logro? ¿Qué te hace sentir orgulloso?

Es importante que recuerdes tus triunfos y les otorgues el valor que merecen, luchaste  duro para conseguirlos.

¡No lo olvides cuando comiencen a fallarte las fuerzas!

8.- Apóyate en los tuyos

Puede ser un preparador mental, o un preparador físico.

Pueden ser tus amigos, tu familia o tu pareja.

Pueden ser todos ellos a la vez, pero si tienes al lado gente dispuesta a ayudarte todo se hace más fácil.

Al final tus triunfos son los nuestros y sabemos darle valor a cada objetivo conseguido. ¡Juntos todo es más fácil!

¿Recuerdas esta famosa frase? Be water, my friend. 

Es una de mis frases favoritas de Bruce Lee, y habla de la fuerza infinita del agua.

El agua moldea la roca, se adapta a sus bordes afilados, busca la forma de rodearla, de saltarla, y gracias a su tenacidad, consigue imponerse y acaba moldeándola a su antojo.

La suavidad del agua gana a la dureza de la roca, porque se adapta, persevera y nunca se rinde. ¿Te suena?

MÓNICA PASCUAL

Los dos trucos mentales más eficaces para dejar de preocuparte por ...

La vida está plagada de conflictos y problemas. Pero solo una mente bien adiestrada será capaz de sobrepasar cada uno de ellos y salir victoriosa

Vivimos en un mundo que, a pesar de que haya vivido un momento de pausa durante la cuarentena, cada vez va más rápido. La ansiedad es una de las patologías mentales más comunes en la actualidad, y uno de sus síntomas más palpables es sentir excesiva preocupación por lo que pueda pasar. Alguien dijo alguna vez que mientras la depresión significaba miedo al pasado, la ansiedad es temor hacia el futuro.

Y, por norma general, las preocupaciones suelen aparecer a raíz de nuestro deseo de tomar el control, ya sea de nuestro entorno o de nosotros mismos. Pero aquí existe una paradoja, ya que cuanto más intentes controlar todo lo que te rodea, más ansiedad sentirás, de tal modo que acabas entrando en un círculo vicioso de pensamientos muy difícil de romper.

Debes preguntarte: ‘¿Es un problema que puedo resolver o lo que necesito es cambiar cómo me siento frente a este problema?’

Hay varios grados de preocupación. Por ejemplo, la economía o hechos terribles que suceden a kilómetros de distancia. La preocupación más común no deja de ser aquello que nos afecta a nivel personal o las personas más cercanas de nuestro entorno. Afortunadamente, nuestra resiliencia y fuerza de voluntad nos ofrecen la capacidad de intentar atajar las preocupaciones y poder vivir con tranquilidad.

Algunos psicólogos implementan técnicas con sus pacientes para que tomen el control de su mente y no se dejen llevar por los pensamientos negativos. De ahí que en páginas como ‘Pscychology Today‘ vengan descritos algunos de estos trucos para poner atajo a las preocupaciones excesivas.

Aprender a controlarse

El primer paso es aprender a saber qué es lo que puedes controlar y lo que no. Por ejemplo, puedes garantizar que salga bien el trabajo que haces a tu jefe, pero no si los clientes de vuestra empresa salen convencidos y compran vuestro producto. En el momento en que encuentras un equilibrio entre aquello que está en tu mano y aquello en lo que no puedes hacer nada, empiezas a ser consciente del amplio abanico de posibilidades que se despliega ante ti.

 

Por ello, en el momento en que experimentes el primer signo de preocupación, debes hacerte las siguientes preguntas: ‘¿Es un problema que puedo resolver o por el contrario lo que necesito es cambiar cómo me siento frente a este problema?’. Si puedes hacer algo, debes concentrarte en cambiar tu estado de ánimo para estar preparado para hacer frente al reto que se te presenta. Si las cosas verdaderamente están fuera de tu control, tienes que preparar al cerebro para lidiar con emociones que son malas o incómodas.

Una agenda de la preocupación

Lamentablemente, los problemas de la vida que más ansiedad nos generan no tienen una solución fácil o inmediata. Amy Morin, psicóloga de ‘Psychology Today’ tiene un truco psicológico que consiste en postergar la preocupación. ¿Cómo?

 

«Reserva 15 minutos al día para dar rienda suelta a todas tus preocupaciones. Incluso, puedes marcarlo en tu agenda personal», asevera Morin. «Cuanto más te preocupes, mejor. Suena ridículo, pero realmente funciona. Realmente lo único que tienes que tener en cuenta es que cada vez que sientas ansiedad fuera de esa franja es que no te está permitido, intenta concentrar todos esos pensamientos que te preocupan tanto en una período muy corto y delimitado de tiempo».

«Cuando llegue ese momento, suelta toda tu frustración y preocupación», aconseja la psicóloga. «Siéntate y piensa en todo aquello que está fuera de control, incluso podrías anotar todas esas cosas que se te pasan por la cabeza para ser más consciente de ellas. Después de que hayan pasado 15 minutos, mentalízate de que ya llegó la hora de volver a tu vida cotidiana».

ACYV

 

10 preguntas sugerentes para pensar

 

Hacer las preguntas correctas, esa es la respuesta.

 

Las preguntas sirven para reflexionar, para pensar. Aquí te dejo con 10 preguntas sugerentes que deberías hacerte a menudo:

1) ¿Qué es lo más sensato que has escuchado decir a alguien?

2) ¿Qué te anima en la vida?

3) ¿En qué te gustaría pasar más tiempo dentro de 5 años?

4) ¿Qué harías diferente si supieras que nadie te va a juzgar?

5) ¿Has hecho algo últimamente que vale la pena recordar?

6) ¿Qué actividades te hacen perder la noción del tiempo?

7) Cuando tengas 80 años, ¿qué es lo que más te importará?

8) ¿Qué te hace sonreír?

9) Si tuvieras la oportunidad de transmitir un mensaje a un grupo grande de personas, ¿cuál sería tu mensaje?

10) Si pudieras elegir un libro como una lectura obligatoria para todos los estudiantes de secundaria, ¿qué libro elegirías?